Cangas do Morrazo (Pontevedra), 4 feb (EFE).- El Frigoríficos del Morrazo encara sin confianzas la eliminatoria de la Copa del Rey que este miércoles le enfrenta al Caserío Ciudad Real, líder en solitario de la División de Honor Plata, en el pabellón Quijote Arena, donde este curso solo ha conseguido ganar, y por la mínima, el BM Burgos.
El equipo dirigido por Santi Urdiales ya protagonizó la gran sorpresa la temporada pasada al clasificarse para la fase final de la competición, algo que hasta la fecha no había conseguido ningún equipo de División de Honor Plata por méritos deportivos.
Una fase final en la que también estuvo el Frigoríficos, que desde la llegada de Nacho Moyano a su banquillo se ha convertido en un asiduo de la ‘Final a 8’ de la Copa. El reto de este curso, con la permanencia en la liga Asobal encarrilada, es sacar el billete la fase final que se disputará en Irún.
La plantilla del equipo gallego entrenará este martes en el Quijote Arena de Ciudad Real, a donde viajó ayer desde Aranda del Duero, donde el domingo perdió ante el conjunto dirigido por Javier Márquez en Liga.
El próximo encuentro liguero será contra el Barça en O Gatañal, por lo que Nacho Moyano no reservará a ningún jugador, a la espera de cómo evolucionan los jugadores tocados. La Copa es una competición que ilusiona en el vestuario gallego y en su afición.
Este encuentro, el primero que enfrentará a ambos equipos a lo largo de su historia, comenzará a las 20.00 horas en el Quijote Arena y será dirigido por los colegiados andaluces García del Salto y Huertas Herrador. EFE
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