Madrid, 13 dic (EFE).- María Trénor (Valencia, 1970) ha logrado una "heroicidad": estrenar en salas, y estrenarse ella como directora de largometrajes, con una película de animación para adultos que explora la creación del disco más importante del músico británico Robert Wyatt, 'Rock Bottom'.
Así se titula esta película, desde este viernes en cines, que viaja a una época (los primeros años 70), a un lugar (Deiá, en Mallorca), a la mente creadora del propio Wyatt y a un amor destructivo, cuenta a EFE la realizadora valenciana, candidata el sábado a un Forqué en la categoría de película de animación.
"Es un viaje a las crisis creativas", puntualiza, "en concreto a las crisis de finales de los 60 y primeros de los 70, cuando estaban muy unidas a las drogas y a sus efectos negativos. Se pensaba que ayudan, pero en realidad destruyen. Así que es un viaje creativo empeorado por el uso de las drogas".
No es un 'biopic' de Wyatt, uno de los padres del sonido Canterbury que revolucionó la escena musical en el Reino Unido entre los 60 y 70 del siglo pasado. Sí es una película sobre Wyatt: recoge hechos de su vida, pero no su vida.
Trénor revela que le conoció de forma casual cuando empezó a dar forma al proyecto con el que nació 'Rock Bottom'. Ocurrió en Mallorca. "Me encontré a un ser cercano, maravilloso, tierno y generoso. Yo no sabía si me atrevería a preguntarle si podía hacer algo sobre su música, pero fue tan maravilloso conmigo que se lo pregunté... Me dijo: claro".
Comenzó una comunicación esporádica por correo que se fue trastabillando con el paso del tiempo porque Wyatt es ya una persona muy mayor, a quien no se le da muy bien lo digital, apunta la realizadora. Por si fuera poco, irrumpió la pandemia.
Pero Trénor se había propuesto llevar al cine su idea, la exploración del universo lisérgico, personal, pasional y poético de 'Rock Bottom'.
No le resultó nada sencillo. Le dijeron varias veces 'no'. "Sin embargo, tengo tolerancia a la frustración. Cuando me dicen 'no', me quedo dos días hecha polvo, pero luego sigo y sigo. Soy muy cabezota", afirma.
Clave en el impulso fue la productora Alba Sotorra porque a ella lo que le gusta, en palabras de Trénor, son los "proyectos arriesgados dirigidos por mujeres".
Así que, tras 10 años, esta autora valenciana logró que se reuniera el dinero suficiente para empezar a hacer realidad su sueño. Después de trabajar con equipos pequeños en dos cortos, se puso a pilotar una nave de cientos de personas.
Se trató de un "desafío creativo" en gran medida, ya que en equipos tan amplios "puede que haya gente que no termine de entender lo que quieres contar", explica.
Ha resultado un largometraje "particular, nada estándar", que se ambienta, por un lado, en el Nueva York "sucio, 'underground' y lleno de crimen" de los 70, y por otro, en Deiá, idílica localidad que ya era una meca mundial del arte y la inspiración gracias al influjo del escritor inglés Robert Graves.
Un largometraje en el que el "hilo conductor", en palabras de Trénor, son las canciones de 'Rock Bottom', que suenan remasterizadas. "Son tan poéticas que nos dieron mucha libertad al traducirlas en imágenes", afirma María Trénor, aspirante a un premio Forqué tras proyectarse la cinta en el festival de Annecy (meca del cine de animación) y en el de San Sebastián. EFE


