Málaga, 12 abr (EFE).- La Catedral de Málaga ha vivido este viernes un hito histórico al izarse por una grúa la primera viga de su futuro tejado a dos aguas, que le permitirá protegerse mejor de las lluvias que la deterioraron, y lo hace reinterpretando la propuesta que efectuó Ventura Rodríguez en 1764 y que nunca llegó a ejecutarse.
Esta joya del renacimiento español, 'La Manquita', como se conoce popularmente por su torre Sur sin terminar, o la 'sinfonía inacabada' como prefiere el obispo malagueño, Jesús Catalá, ha entrado en una fase más visible de la obra que no es de restauración, sino de terminación de una parte del primer templo de la capital de la Costa del Sol.
El presupuesto es de 17,5 millones de euros (aportados en su mayoría por el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía, la Diputación y la Fundación Unicaja), están previstos 28 meses de obra para acabar con los problemas de humedades y aunque la actuación se inició en junio pasado ha sido poco visible hasta ahora.
Catalá ha recordado que los trabajos para la Catedral de la Encarnación se iniciaron en 1514, pero oficialmente fue en 1528, y que desde entonces ha tenido muchos inicios, paradas y reinicios, como ahora, y ha explicado que al templo le faltan diversos elementos, algunos de los cuales ya no se harán, como la sacristía mayor y una capilla.
Ha precisado que hace unos años se completaron varios pilares que faltaban en una balaustrada y que por eso esperaban que se les permitiera acometer el tejado que ahora finalmente verá la luz.
El arquitecto Juan Manuel Sánchez La Chica, que firma el proyecto junto a Adolfo de la Torre, ha destacado que ya había goteras en el siglo XVII, que los pilares de la catedral son únicos y que las obras se paralizaron en 1782 a fata de la torre sur, la cubierta y otras partes.
El alcalde malagueño, Francisco de la Torre, ha resaltado la urgencia de las obras actuales tras aludir a las grietas y a la red que hay bajo la cubierta para prevenir algún desprendimiento y a los cubos para recoger el agua que había que poner cuando llovía.
Ha criticado "el criterio conservacionista equivocado y absurdo" y "soluciones inoportunas y erróneas" que impidieron hacer antes el tejado a dos aguas porque se "impuso" desde la administración autonómica colocar "una piel más, que ha perjudicado a la catedral" al evaporarse las humedades, actuación que concluyó en 2009.
El consejero de Cultura y Turismo de la Junta, Arturo Bernal, ha incidido en que la catedral "es un tesoro patrimonio de todos", un monumento histórico artístico y Bien de Interés Cultural (BIC) y que la de ahora será la mayor intervención desde que se diera por acabada la construcción en 1782.
Casi 250 años después se reanudan las obras cuando están a punto de cumplirse 500 años de su inicio, ha indicado además de añadir que más del 80 % del patrimonio es religioso o de arte sacro y que hasta hace poco solo la Iglesia, las hermandades o las órdenes religiosas se preocupaban por su mantenimiento.
El presidente de la Diputación, Francisco Salado, echa de menos al Gobierno central en la financiación de la obra, aunque cree que aún está a tiempo de unirse, y advierte de que después del tejado, quedan muchas necesidades.
Ha aludido a los "muchos años de filtraciones que deterioraron el templo" y ha calificado los últimos años de Málaga como "su edad de oro".
El presidente de la Fundación Unicaja, José Manuel Domínguez, ha señalado que la catedral es "imagen distintiva de la ciudad" y "un bien colectivo de primer orden" que supone "un legado histórico".
Considera que es un BIC de primera magnitud y ha calificado de "hito histórico" el inicio de las obras del tejado a dos aguas. EFE
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