Barcelona, 11 ene (EFE).- Ecologistes en Acció ha denunciado este jueves ante la Agencia Catalana del Agua (ACA) y los Agentes Rurales un nuevo vertido ilegal de aguas fecales en la playa de Gavà-Viladecans (Barcelona).
Algunos pescadores identificaron este pasado martes un líquido pestilente y cargado de sólidos en suspensión, como toallitas, productos de higiene y plásticos, que salía de la laguna de la Murtra y se esparcía por el mar, por lo que se pusieron en contacto con la entidad ecologista.
Les Agulles - Ecologistes en Acció, grupo ecologista de la comarca del Baix Llobregat, ha alertado este jueves en un comunicado de que se trata de un nuevo episodio de vertido de aguas fecales directamente al medio natural.
El grupo ecologista atribuye la contaminación a la depuradora EDAR Gavà y Viladecans, ubicada a pocos metros de la costa.
Por ello, la entidad ha presentado una denuncia ante los Agentes Rurales y la Agencia Catalana del Agua (ACA) y ha formulado preguntas escritas a todas las administraciones.
Asimismo, ha pedido los datos de la depuradora de los últimos tres años y está preparando una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Cataluña para exigir que se investigue el origen de este nuevo vertido.
En este sentido, la entidad del Baix Llobregat y Garraf lleva tiempo denunciando las ilegalidades del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) en la gestión de la depuradora, pues considera que incumple la normativa y daña el mar, así como las playas adyacentes de Viladecans y Gavà.
Los vertidos reiterados de aguas fecales están documentados desde 2019, aunque han sido una práctica constante desde mucho antes, ha denunciado el grupo ecologista.
En concreto, en 2020 el AMB reconoció que el año anterior había tenido 144 episodios de vertidos de agua fecal, sin depurar, durante 45 días, ha añadido la organización.
El grupo ecologista ha expuesto que la depuradora, competencia del AMB, vierte la mayoría de las aguas depuradas, junto con las que no lo están, en la laguna de la Murtra, un espacio integrante de la Red Natura 2000 como zona de especial interés para las aves.
Esta práctica está especialmente prohibida por la legislación estatal y europea y los gestores de las plantas depuradoras solo pueden realizar excepciones en momentos justificados y puntuales, por ejemplo, en casos de lluvias torrenciales ante la imposibilidad de tratar adecuadamente un gran volumen de agua. EFE
ssia/rq/cc


