Ya lo pronosticó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) hace unos meses: el verano de 2026 estaría seguramente marcado por temperaturas excepcionalmente elevadas. Así ha sido, pero no solamente en España.
Según los datos recién publicados por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), gestionado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM), este mes de agosto ha sido el mes más caluroso jamás registrado a nivel mundial: la temperatura media ha sido de 16,96 grados, lo que supone 0,85 grados por encima de lo normal y 1,65 grados superior a los niveles preindustriales.
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Agosto de 2026 supera así a julio de 2023, que hasta hora contaba con el récord de mes más caluroso desde que hay registros, con 16,95 grados. No solo eso, sino que también ha sido el primer mes desde noviembre de 2025 en superar el límite principal del Acuerdo de París de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales.
En líneas generales, además, el verano meteorológico (de junio a agosto) ha sido el más cálido jamás registrado a nivel mundial, a la par que el de 2024. Lo mismo ha ocurrido en España, donde este verano se ha coronado como el más cálido desde que hay registros, según señaló este miércoles la Aemet. En nuestro país la temperatura media ha sido de 24,5 grados, tres décimas por encima del mismo periodo de 2025, que hasta ahora era el más cálido de la serie, y 2,4 grados por encima del promedio normal.
Las olas de calor y las sequías golpean Europa
En Europa, el calor ha apretado con fuerza. Según los datos de Copernicus, el de 2026 ha sido el tercer verano más cálido registrado en el continente, superado por los de 2024 y 2022. En el mes de agosto, la temperatura media en Europa ha sido de 20,26 grados, 1,1 por encima de la media, convirtiéndose en el cuarto agosto más cálido registrado.
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Los datos son incluso más preocupantes si nos centramos en Europa Occidental, donde se ha superado el anterior récord de 2003, que hasta el momento había sido el verano más caluroso de su historia. Sobre todo los termómetros han alcanzado valores tan elevados por una sucesión de olas de calor “excepcionalmente tempranas, persistentes e intensas en toda la región”.
La situación ha llevado a sequías —que en algunos casos ya comenzaron en mayo— en países como Francia, Reino Unido, Hungría, Rumania y Serbia. En las regiones secas, de hecho, los caudales de los principales ríos europeos han sido excepcionalmente bajos, como en el caso del Rin, el Danubio, el Bug Meridional o el Dniéper.
La temperatura de la superficie del mar acentúa El Niño
En gran parte del Pacífico tropical se han mantenido temperaturas excepcionalmente altas de la superficie marina, por lo que se prevé que las condiciones de El Niño se intensifiquen aún más en los próximos meses. “Podrá convertirlo en uno de los fenómenos de El Niño más intensos de los que se tiene constancia”.
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En Europa, además, la superficie del mar ha alcanzado máximos históricos para el mes de agosto tanto en la costa atlántica como en el Mediterráneo occidental. Según la Aemet, el pasado 13 de agosto se registró un máximo histórico de 28,54 grados en el Mediterráneo, la temperatura más elevada documentada en el conjunto de esta zona desde, al menos, 1940.
“Estas observaciones muestran cómo el cambio climático está provocando fenómenos extremos tanto en la atmósfera como en los océanos”, ha señalado Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del CEPMPM. “Los impactos de estas condiciones se sienten cada vez más en comunidades, economías y ecosistemas de todo el mundo”.
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