Dos días, dos declaraciones y un relato que encaja en sus líneas maestras. Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, expresidente y exconsejero delegado de Plus Ultra, han coincidido ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en que la aerolínea pactó el pago de un 1% del rescate público con el denominado “grupo Zapatero” si conseguía los 53 millones de euros de la SEPI. Ambos han situado a Julio Martínez Martínez como el hombre que hacía de interlocutor con ese entorno y ambos han admitido, sin embargo, que no pueden explicar qué hizo exactamente José Luis Rodríguez Zapatero para lograr la ayuda, con quién habría hablado ni qué influencia pudo ejercer.
La declaración de Roselli, celebrada este martes y de cerca de tres horas de duración, ha seguido así el camino abierto 24 horas antes por Martínez Sola. El exCEO ha ratificado ante Calama lo esencial de lo que ya había relatado en el escrito que remitió al juzgado el pasado mes de julio, aunque su comparecencia ha permitido añadir algunos detalles sobre cómo se desarrolló la recta final de la solicitud de ayuda.
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Entre ellos, uno especialmente llamativo: la dirección de Plus Ultra supo el 26 de febrero de 2021 que la propuesta de rescate era favorable y que los 53 millones estaban en camino, siete días antes de que el Consejo de Ministros aprobara formalmente la operación. Ese aviso, según la versión trasladada por Roselli en sede judicial, procedía de Martínez Martínez y se producía en un momento en el que el expediente ante la SEPI había entrado ya en su fase decisiva. El Consejo de Ministros autorizó finalmente la ayuda el 9 de marzo de 2021.
El acuerdo del 1%
El punto de partida del relato de ambos directivos es el mismo. Plus Ultra atravesaba una situación financiera delicada por el impacto de la pandemia y había intentado primero acceder a créditos ICO. Cuando esa vía se cerró, la compañía puso sus esperanzas en el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, gestionado por la SEPI. La cuantía de la ayuda quedó fijada definitivamente en 53 millones de euros.
En paralelo, la compañía había comenzado a recurrir a contactos externos para tratar de sacar adelante la financiación. En el relato de Roselli, fue Rodolfo Reyes, entonces uno de los principales accionistas de Plus Ultra, quien planteó buscar personas con capacidad de influencia que pudieran ayudar a la aerolínea. A través de Manuel Fajardo se habría abierto la vía hacia Zapatero y Julio Martínez Martínez. Según el escrito presentado por Roselli, Fajardo trasladó a Martínez Sola que el expresidente podía ayudar y que tanto él como Martínez Martínez se pondrían en contacto con él.
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A partir de ahí, Martínez Martínez fue ganando peso en el seguimiento de la operación. En una conversación de WhatsApp del 4 de julio de 2020, incorporada al escrito de Roselli, Martínez Sola decía a Reyes que el “grupo Zapatero” ya estaba trabajando en el asunto y que él y Roselli iban a comer con Martínez Martínez. Después, según ese mismo relato, el empresario pidió a los responsables de Plus Ultra que le mantuvieran informado de todos los pasos del expediente ante la SEPI.
El dinero llegaría después. En enero de 2021, Plus Ultra y una sociedad vinculada a Martínez Martínez llegaron a plantear un contrato cuya remuneración quedaba directamente ligada al resultado del procedimiento ante la SEPI: un 1% más IVA de la cantidad finalmente aprobada. El contrato no llegó a formalizarse, pero, según Roselli, el porcentaje sí terminó abonándose mediante distintas sociedades.
El desglose permite poner cifras concretas a ese acuerdo. Plus Ultra pagó 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a Voli Analítica y 110.799,47 euros a IOT Domotic Europe. Además, se contabilizaron 46 billetes de clase business, valorados en 69.000 euros. En total, el documento cifra los pagos en 527.417 euros, aunque redondea la cantidad a unos 530.000 euros, el equivalente al 1% de los 53 millones del rescate.
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Roselli ha defendido este martes ante el juez que en la cúpula de Plus Ultra daban por hecho que el destino último de ese dinero estaba relacionado con Zapatero. La precisión es importante: los pagos no se hicieron directamente al expresidente, sino a través de sociedades de Martínez Martínez. Lo que sostienen los dos exdirectivos es que este empresario actuaba como interlocutor del denominado “grupo Zapatero”.
Y ahí aparece la principal laguna de la versión. Porque una cosa es el acuerdo económico y otra, bastante más difícil de concretar, qué había detrás de él. El propio escrito de Roselli reconoce que ni él ni Martínez Sola llegaron a tener constancia fehaciente de las actuaciones concretas que pudieran haberse llevado a cabo para influir en la concesión del rescate. Según su relato, en una situación que describen como desesperada, asumieron que debían contar con Martínez Martínez porque tenía relación con Zapatero y aceptaron pagar un 1% por unas labores que calificaron de “acompañamiento”.
Es precisamente lo que ambos han trasladado ahora al juez. Martínez Sola relató el lunes que mantuvo una llamada con Zapatero en 2020 en la que, según su versión, el expresidente le habría dicho que podía ayudar a la compañía y que a partir de entonces Julio Martínez Martínez sería el interlocutor. Roselli ha dicho este martes que él nunca habló directamente con Zapatero, aunque conocía aquella comunicación. El expresidente, por su parte, niega tanto haber realizado esa llamada como haber intermediado para que Plus Ultra obtuviera el rescate.
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El aviso del 26 de febrero
La comparecencia de Roselli deja así un dato que permite colocar en el calendario el momento en que, según su versión, la compañía supo que la operación estaba prácticamente hecha. El 26 de febrero de 2021, Martínez Martínez comunicó a Plus Ultra que la propuesta de concesión de las ayudas de la SEPI era favorable y que previsiblemente se aprobaría en el Consejo de Ministros del 9 de marzo. El 2 de marzo, el Consejo Gestor del FASEE elevó formalmente esa propuesta favorable. Una semana después, el Gobierno autorizó los 53 millones.
Para entonces, Martínez Martínez llevaba meses siguiendo el expediente. Los responsables de Plus Ultra le trasladaban información sobre la tramitación y le pedían que tratara de acelerar los plazos. En la documentación aportada por Roselli aparece incluso una conversación en la que él y Martínez Sola asumían que el empresario y el entorno de Zapatero esperaban cobrar por esas gestiones.
El juez ha dedicado buena parte del interrogatorio de este martes a otro de los nombres que aparecen en el origen de toda esta cadena: Rodolfo Reyes. Según fuentes presentes en la declaración, Calama ha pedido a Roselli numerosos detalles sobre su papel en la compañía y sobre las operaciones anteriores al rescate.
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Reyes fue durante años una figura de peso en Plus Ultra y, según el relato de Roselli, fue quien planteó durante la pandemia buscar contactos capaces de facilitar el acceso a financiación. Su nombre aparece también relacionado con las supuestas irregularidades que el exCEO asegura haber detectado cuando asumió el control de la compañía en octubre de 2025.
La cuestión adquiere relevancia porque, según la versión que maneja la defensa de Roselli, la cadena de contactos habría comenzado con Reyes, habría pasado por Fajardo y habría desembocado en Martínez Martínez y en el entorno de Zapatero. El empresario fue después quien siguió de cerca la tramitación de la ayuda y quien, según los exdirectivos, quedó situado en el centro del acuerdo económico del 1%.
Pero incluso con esa reconstrucción, el interrogante central permanece intacto. Sola y Roselli coinciden en que existió el pago, en que estaba vinculado al éxito del rescate y en que Martínez Martínez era el interlocutor; no coinciden en haber tenido conocimiento directo de ninguna actuación concreta de Zapatero que permita explicar cómo habría conseguido que el Gobierno aprobara los 53 millones. Es precisamente ese extremo el que ahora debe dilucidar la investigación judicial.
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