Agregar Infobae enGoogle

Lucía Menendez, abogada: “La casa de tus padres puede desaparecer mucho antes de que llegue la herencia”

Muchas familias enfrentan la pérdida de propiedades por deudas con la administración surgidas tras la entrada de un familiar en una residencia pública, esta experta lo explica en su cuenta de TikTok

Lucía Menendez, abogada: “La casa de tus padres puede desaparecer mucho antes de que llegue la herencia”. (Canva)

El acceso a residencias públicas suele estar rodeado de desconocimiento. Lucía Menendez, abogada especializada en derecho de familia, advierte desde su cuenta de TikTok (@luciamenendezabogada) que la vivienda familiar puede perderse antes de que sus herederos puedan acceder a ella. “La casa de tus padres puede desaparecer mucho antes de que llegue la herencia, porque esto es algo que mucha gente piensa: mi padre entra en una residencia pública y ya lo paga el Estado. Pero la realidad es muy distinta”, explica la abogada. Según la experta, este error de percepción genera conflictos y sorpresas en numerosas familias.

El pago de la plaza recae primero sobre la pensión del residente y, si esta no es suficiente, la deuda resultante se traslada a los bienes del titular. La administración puede reclamar la vivienda familiar o el patrimonio restante si existen saldos pendientes cuando la persona fallece. Lucía Menendez destaca que este proceso genera conflictos inesperados para los herederos. “Muchas familias llevan años viviendo en la casa o contando con que la van a heredar, pero si existe una deuda con la administración, la vivienda puede ser reclamada”, advierte la abogada. Todo comienza cuando la pensión del titular no cubre el precio exigido por la residencia pública. La deuda se va acumulando y, al fallecer la persona, la administración tiene derecho a saldarla ejecutando sobre los bienes, incluso si estos están habitados por otros miembros de la familia.

Menendez insiste en que los bienes de una persona siguen siendo suyos hasta el final de su vida, aunque existan expectativas de herencia. El patrimonio, lejos de estar garantizado para los herederos, suele ser necesario para cubrir necesidades en la etapa final. El marco legal prioriza el pago de la deuda pública sobre la transmisión hereditaria, lo que puede modificar sustancialmente los planes familiares. Este aspecto rara vez se contempla en la planificación y genera sorpresas y desavenencias en el momento del fallecimiento.

PUBLICIDAD

El coste oculto de la residencia pública

El precio de una plaza en una residencia pública casi nunca se cubre completamente con fondos del Estado. El sistema está diseñado para que el propietario aporte con su pensión mensual y, si esta no basta, la diferencia se transforma en deuda. A lo largo del tiempo, esa deuda puede crecer sin que la familia tenga plena conciencia de su magnitud. Solo tras el fallecimiento del residente la administración reclama el saldo, y puede ejecutar la deuda sobre la vivienda familiar.

Una madre y un padre conversan con su hija adolescente en una vivienda familiar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proceso legal es claro: los ingresos del usuario tienen prioridad para pagar la plaza, aunque el resto del patrimonio puede verse afectado. “Si los ingresos no dan para cubrir ese precio público, se va generando una deuda con la administración”, explica Lucía Menendez. En esos casos, la vivienda o los activos del titular pueden emplearse para saldar el importe pendiente. Miles de familias descubren esta realidad cuando ya no pueden intervenir, y el conflicto por la herencia se convierte en tema judicial.

Planificar la gestión patrimonial resulta fundamental para evitar sorpresas. Abogados recomiendan informarse con antelación sobre las obligaciones económicas derivadas de la residencia pública y prever alternativas para no acumular deudas excesivas. También sugieren consultar con profesionales antes de tomar decisiones sobre la vivienda familiar, especialmente si hay expectativas de herencia.

PUBLICIDAD

Conflictos familiares por la herencia

La expectativa de heredar la vivienda familiar suele entrar en contradicción con la realidad legal y económica. Lucía Menendez recuerda que “mientras una persona siga viva, esos bienes siguen siendo suyos y muchas veces son necesarios al final para atender ciertas necesidades”. La falta de información y de previsión lleva a que muchas familias enfrenten el embargo o la pérdida de la vivienda sin haberlo previsto.

Al momento de distribuir el patrimonio aparecen discrepancias entre quienes tienen derecho a heredar. (Bombi Abogados)

La transmisión hereditaria queda supeditada a los compromisos económicos asumidos durante la vida del propietario. El consejo de los expertos es anticipar escenarios y revisar la situación patrimonial con tiempo. Solo una gestión informada puede evitar que el patrimonio familiar se disuelva antes de llegar a las siguientes generaciones.

PUBLICIDAD