Un alimento de lujo podría ser la solución a la inflamación intestinal. Investigadores de la Universidad de Ferrara (Italia) han descubierto que el extracto de carne de ostra puede tener un potente efecto antiinflamatorio en las células del intestino gracias a sus compuestos bioactivos que promueven efectos antimicrobianos, antioxidantes y anticancerígenos.
La ostra es un molusco bivalvo, es decir, que su cuerpo blando está protegido por una concha compuesta de dos piezas articuladas llamadas valvas. Más allá de su calidad gastronómica, son conocidas por producir perlas naturales, que se forman cuando un cuerpo extraño queda atrapado en su interior y el molusco lo recubre con capas de nácar. En Galicia, las ostras se cultivan con éxito en bateas, destacando tanto la ostra plana europea como la ostra japonesa o gigante, lo que garantiza un suministro continuo de este apreciado marisco.
Ahora, este lujoso molusco ha cautivado la atención de la ciencia desde el punto de vista medicinal. Según han presentado los científicos en la conferencia de la Sociedad de Biología Experimental celebrada en Florencia, la carne de ostra deshidratada podría convertirse en un suplemento dietético natural para aliviar la inflamación intestinal en humanos.
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“La identificación de sustancias bioactivas de origen natural con propiedades antiinflamatorias representa una estrategia terapéutica y preventiva prometedora para el manejo de las enfermedades inflamatorias crónicas y sus comorbilidades sistémicas”, afirma Giulia Trinchera, estudiante de doctorado en la Universidad de Ferrara.
La inflamación crónica está relacionada con el desarrollo de numerosas enfermedades, entre ellas el cáncer, la diabetes tipo 2, las patologías cardiovasculares y la enfermedad inflamatoria intestinal. Uno de los factores que puede favorecer este proceso es el aumento de la permeabilidad de la barrera intestinal, un fenómeno conocido como intestino permeable, que facilita el paso de bacterias y toxinas desde el intestino al torrente sanguíneo. En este contexto, la alimentación desempeña un papel clave, ya que determinados hábitos dietéticos contribuyen a mantener la integridad de la barrera intestinal y, con ello, a reducir los procesos inflamatorios.
Entre batas de laboratorio y mariscos
Para evaluar las propiedades antiinflamatorias de la carne de ostra, el equipo realizó un análisis nutricional exhaustivo del tejido blando de la ostra para determinar su composición, incluyendo proteínas, lípidos, minerales, polifenoles y carotenoides. Posteriormente, extrajeron la carne desecada y probaron sus efectos en células epiteliales intestinales humanas tratadas con TNF-alfa, una importante molécula proinflamatoria. Estos efectos se midieron mediante una serie de métodos complementarios que analizaron las características genéticas, inmunológicas y físicas de las células.
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El equipo descubrió que el extracto de ostra interrumpía eficazmente la activación de las vías de señalización NF-kB, lo que prevenía la inflamación epitelial en las células intestinales. Asimismo, hallaron que el extracto de ostra reducía la expresión de COX-2, una enzima clave en la respuesta inflamatoria.
Todos estos efectos protegieron la integridad de la barrera intestinal y restablecieron los niveles normales de permeabilidad, incluso en presencia de estímulos inflamatorios. “Hasta donde sabemos, esta es la primera vez que se demuestra que el tejido de ostra ejerce efectos antiinflamatorios en las células intestinales. Nuestro principal hallazgo destaca cómo el extracto de ostra, en concentraciones no tóxicas para las células, fue capaz de reducir significativamente la inflamación intestinal inducida por TNF-alfa”, explican.
Si bien estos resultados son prometedores, la autora recuerda que deben realizarse más experimentos y ensayos clínicos para confirmar los efectos, establecer dosis seguras e identificar con exactitud qué componentes bioactivos son responsables de la actividad antiinflamatoria.
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Los otros beneficios de las ostras para la salud
Las ostras son un alimento de gran valor nutricional, ya que aportan proteínas de alta calidad y son una excelente fuente de ácidos grasos omega-3, conocidos por sus beneficios para la salud cardiovascular y cerebral. Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), contienen minerales esenciales como calcio, hierro, fósforo, selenio y, especialmente, zinc, del que una sola ración puede cubrir el 156 % de la ingesta diaria recomendada. Este mineral es fundamental para el funcionamiento del sistema inmunitario, la cicatrización y la síntesis normal del ADN.
La FEN también destaca su contenido en vitamina B12, necesaria para la formación de glóbulos rojos y el buen funcionamiento del sistema nervioso, así como su riboflavina y niacina, vitaminas del grupo B que contribuyen al metabolismo energético. Gracias a esta combinación de nutrientes, las ostras pueden formar parte de una alimentación equilibrada y aportar beneficios para la salud cuando se consumen dentro de una dieta variada y un estilo de vida saludable.
*Con información de EFE