El mercado de la vivienda pisa el freno: las compraventas caerán más del 3% y el alquiler un 7% en el segundo semestre de 2026

Los profesionales del sector inmobiliario prevén un descenso de las operaciones, aunque descartan un desplome de los precios

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Una familia mira los anuncios de viviendas en venta y alquiler exhibidos en el escaparate de una agencia inmobiliaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mercado residencial español encara la segunda mitad de 2026 con menos optimismo que hace unos meses. Tras varios ejercicios marcados por un fuerte dinamismo, los profesionales del sector anticipan una desaceleración de la actividad, con un descenso tanto de las compraventas como de los alquileres, aunque sin esperar un cambio brusco de tendencia ni una corrección significativa de los precios.

Así lo refleja el XXIV Barómetro Inmobiliario elaborado por Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) y SIRA, que recoge la opinión de 433 profesionales del sector. Según el estudio, las operaciones de compraventa caerán un 3,27% interanual durante el segundo semestre de 2026, mientras que el mercado del alquiler experimentará un retroceso aún mayor, del 7,11%.

El informe dibuja un escenario de enfriamiento tras varios años de intensa actividad. La confianza de los expertos sobre la estabilidad de las compraventas ha retrocedido de forma notable: durante el primer semestre descendió 13 puntos respecto a la edición anterior del barómetro y las previsiones para el resto del año también pierden fuerza, con una caída de ocho puntos.

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Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, asegura que el precio de la vivienda y del alquiler seguirá subiendo este año a no ser que España viva una crisis económica originada por la guerra en Oriente Medio.

Menos optimismo, pero sin temor a una crisis

Pese a esa moderación, el sector no anticipa un cambio de ciclo comparable al vivido tras la crisis financiera. Seis de cada diez profesionales consideran que el volumen de ventas se mantendrá estable durante los próximos meses, mientras que el 91% cree que el mercado ha mostrado un comportamiento sólido durante la primera mitad del año. Para el segundo semestre, el 88% espera que esa estabilidad continúe.

No obstante, el optimismo general sigue debilitándose. La valoración media sobre la evolución del mercado inmobiliario en 2026 se sitúa en 6,4 puntos sobre diez, cinco décimas menos que en la encuesta anterior y el cuarto descenso consecutivo registrado por el indicador.

Las diferencias territoriales también son significativas. Murcia, Navarra y Castilla-La Mancha son las comunidades donde los profesionales muestran una mayor confianza en la evolución del mercado, mientras que La Rioja, Asturias y el País Vasco concentran las expectativas más prudentes para los próximos meses.

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Fuente: XXIV Barómetro Inmobiliario

Los precios seguirán subiendo, aunque a un ritmo menor

La principal novedad que refleja el estudio es el cambio en las expectativas sobre los precios. Tras varios años de fuertes incrementos, los expertos consideran que el mercado entra en una fase de crecimiento más moderado.

Las previsiones apuntan a que el precio de la vivienda aumentará un 3,15% durante 2026. La cifra está muy por debajo de las estimaciones realizadas hace apenas unos meses, cuando buena parte del sector esperaba subidas de entre el 5% y el 10%.

El mercado del alquiler tampoco escapará de la presión sobre los precios. Aunque el número de operaciones disminuirá, los profesionales estiman que las rentas seguirán creciendo alrededor de un 5,05% este año, reflejando que el desequilibrio entre la elevada demanda y la limitada oferta continúa sosteniendo el encarecimiento de los arrendamientos.

Hipotecas, oferta y empleo

El barómetro también anticipa una ligera reducción de la actividad hipotecaria. Los profesionales prevén que la concesión de préstamos para la compra de vivienda disminuya un 1,97% en 2026, aunque aproximadamente uno de cada cinco encuestados cree que todavía podría aumentar.

Detrás de esta previsión pesa la incertidumbre sobre la evolución de la política monetaria. El sector considera que las decisiones de los bancos centrales, condicionadas por el contexto geopolítico internacional, podrían traducirse en unos tipos de interés más elevados, limitando parte de la demanda de financiación.

En paralelo, las perspectivas sobre la oferta son algo más favorables. El 64% de los profesionales considera que el número de viviendas disponibles se ha mantenido estable o incluso ha aumentado durante los últimos meses. Además, dos de cada tres esperan que el número de propietarios dispuestos a vender permanezca estable o continúe creciendo.

Fuente: XXIV Barómetro Inmobiliario

Un sector que mantiene el empleo y mira al riesgo climático

Pese a la desaceleración prevista en la actividad, el empleo dentro de las agencias inmobiliarias mantiene un comportamiento estable. El observatorio detecta incluso una ligera mejora en las previsiones de contratación para la segunda mitad del año, lo que refleja que el sector no espera un deterioro brusco del negocio.

El estudio también pone el foco en una cuestión todavía incipiente: el impacto del cambio climático en las decisiones de compra. Solo uno de cada diez compradores tiene actualmente en cuenta el riesgo climático al elegir una vivienda. Sin embargo, la percepción entre los profesionales comienza a cambiar: el 43% considera que este factor ya es importante o muy importante y cree que su peso aumentará en los próximos años.

En conjunto, el mercado inmobiliario español afronta la segunda mitad de 2026 con un escenario menos expansivo que el de ejercicios anteriores. La actividad pierde intensidad, las compraventas y los alquileres muestran síntomas de desaceleración y las expectativas se moderan. Sin embargo, el sector descarta por ahora una corrección abrupta y apuesta por una evolución más equilibrada, en la que los precios seguirán creciendo, aunque lejos de las fuertes subidas que han caracterizado los últimos años.