José Luis Zapatero tiene en su mano este miércoles salvar al Gobierno de Pedro Sánchez o terminar de hundirlo: deberá responder a las preguntas del juez en el marco de una investigación que le apunta como el “vértice” de una red de tráfico de influencias y blanqueo de capitales en el ‘caso Plus Ultra’. Son acusaciones ante las que el presidente del Gobierno ha mantenido una defensa sin fisuras de su figura amparándose en la certeza de que estos próximos dos días despejará todas las dudas.
“Es el primero que va a querer explicarlo”, señalan fuentes de Ferraz consultadas por Infobae, que aseguran que han mantenido contacto con el expresidente del Gobierno desde el anuncio de su imputación y le ven “optimista”.
Aunque Pedro Sánchez y la parte socialista del Gobierno han mantenido una defensa clara de Zapatero y su figura, alimentando incluso la narrativa de que todo esto forma parte de una operación para derribar al Ejecutivo, desde el PSOE no ocultan la importancia de que entre a “todo”.
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Y ese ‘todo’ no es poco: el expresidente del Gobierno deberá responder a las preguntas del juez, varias de ellas relativas a, por ejemplo, su papel en el rescate de Plus Ultra, su relación con los empresarios ’Julito’ Martínez y el venezolano Rodolfo Reyes, sus trabajos en Análisis Relevante, las sociedades offshore en Dubái y, recientemente, el origen y valor real de las joyas incautadas por la policía en su despacho.
Todas estas cuestiones han puesto al ala socialista del Gobierno en una situación muy incómoda, que veía en Zapatero la imagen de la limpieza institucional y un importante activo electoral.
También porque las acciones que se relatan en el sumario tuvieron lugar con el actual Gobierno, lo que significaría soportar una losa más en este final de legislatura agónico lleno de escándalos judiciales contra miembros del PSOE que empieza a ser difícilmente soportable para los socios. La imputación de Zapatero ha sido un shock también para ellos, ya que en un primer momento salieron en tromba denunciando lawfare y acabaron admitiendo que “no pintaba bien” la cosa tras conocer el contenido del auto.
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En las filas socialistas mantienen que muchos de los indicios sin probar acabarán aclarándose y otros muchos desmontándose. Sin embargo, el PSOE no demuestra la misma determinación respecto a la nueva causa separada, vinculada al presunto contrabando de joyas tras averiguarse que el valor de las incautadas en su despacho era mucho más caro que lo que el portavoz de Zapatero alegaba. Porque si no eran fruto de una herencia y efectivamente se trataba de regalos institucionales, como así aseguró Gertrudis Alcázar, secretaria del exlíder socialista y una de las investigadas, ¿cómo pudieron circular joyas valoradas en 1.300.000 euros sin supervisión alguna? Zapatero ha tratado de eludir esta cuestión reclamando un nuevo aplazamiento de la causa, pero el juez Santiago Pedraz ha rechazado la petición.
Los socios se revuelven por la corrupción y Junts da un paso más en su divorcio
Los socios del Gobierno mirarán también con lupa lo que diga Zapatero el miércoles y jueves. Algunos de los indispensables para que Sánchez fuese presidente han elevado el tono en las últimas semanas ante los innumerables frentes judiciales abiertos contra el PSOE y por el temor de que su apoyo acabe pasándoles factura.
El PNV y Junts per Catalunya han sido los que han ido más lejos, reclamando a Sánchez que dé explicaciones y que adelante elecciones ante una legislatura que ven “agotada”. Un día antes de la declaración de Zapatero, el partido de Carles Puigdemont registró, sin éxito, una enmienda a una moción del PP para obligar al Congreso a posicionarse sobre un adelanto electoral, lo que viene a ser una moción de confianza infiltrada. Al margen de estos partidos, desde el ala socialista también han insistido en que “el silencio” del PSOE sobre esta causa solo alimenta dudas. Así lo expuso la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, quien subrayó que el expresidente español “no era alguien que pasaba por ahí”, sino que es uno de los principales “avaladores políticos de Sánchez”.
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