El Gobierno empieza este lunes a retirar parte del plan anticrisis aprobado en marzo para responder al impacto económico del conflicto en Oriente Medio. La primera desactivación afecta a la factura energética: el IVA de la electricidad para contratos con una potencia contratada inferior a 10 kW, así como el del gas natural, las briquetas, los pellets y la leña, deja de estar reducido al 10% y vuelve al tipo general del 21%.
También decae la rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que desde este lunes deja de estar en el 0,5% y vuelve a su tipo ordinario, algo superior al 5%. El Real Decreto-ley 7/2026, publicado en el BOE, establecía esta reducción de forma temporal, aunque incluía una cláusula para retirarla antes del 30 de junio si los precios de la electricidad se moderaban lo suficiente.
La desactivación no llega por una nueva decisión aislada, sino por una condición ya incorporada al decreto. El texto fijaba que las rebajas fiscales sobre electricidad, gas y carburantes se mantendrían en junio solo si en abril la variación del IPC de cada producto superaba en más de un 15% la registrada un año antes.
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Ese umbral no se ha alcanzado en el caso de la electricidad y el gas, lo que activa la retirada de las rebajas vinculadas a estos suministros. La Agencia Tributaria detalla que la rebaja fue extraordinaria y temporal, y afectó a la electricidad en determinados contratos, al gas natural y a combustibles como briquetas, pellets y madera para leña.
El mes clave para aplicar esa cláusula era abril. Según el Instituto Nacional de Estadística, el IPC general se situó entonces en el 3,2%, dos décimas menos que en marzo, y la electricidad contribuyó a moderar la inflación porque sus precios bajaron más que en abril del año anterior. Esa evolución permitió activar la retirada de las rebajas fiscales vinculadas a la luz y el gas desde junio.
Lo que seguirá bonificado
La retirada no afecta, por ahora, a todas las medidas del plan. Las rebajas fiscales sobre los carburantes se mantienen hasta el 30 de junio porque su evolución de precios no ha permitido activar la misma desactivación anticipada. El decreto incluye el IVA reducido al 10% para gasolinas, gasóleos y biocarburantes destinados a ser usados como carburante, además de medidas sobre el Impuesto sobre Hidrocarburos.
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También seguirán en vigor hasta finales de junio otras medidas incluidas en el paquete, como las ayudas a agricultores y transportistas. El Gobierno tendrá que decidir en las próximas semanas si prorroga, adapta o elimina estos apoyos una vez llegue el vencimiento general del plan.
Además, seguirá vigente hasta el 30 de junio otra medida fiscal ligada a la electricidad: la rebaja del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica, que pagan las empresas productoras. Es decir, aunque sube el IVA de la luz para los consumidores afectados, no desaparecen todas las medidas del plan relacionadas con la energía.
Por otra parte, el bono social eléctrico queda fuera de esta retirada inmediata. El decreto fija descuentos del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para consumidores vulnerables severos. Estos porcentajes forman parte de las medidas de protección aprobadas para amortiguar el impacto de la crisis energética en los hogares con menor renta.
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El Gobierno revisa qué hacer después del 30 de junio
El paquete anticrisis fue aprobado con una vigencia general hasta el 30 de junio, aunque con cláusulas de retirada anticipada para algunas rebajas fiscales. El Ejecutivo defiende que el plan ha servido para amortiguar el impacto del encarecimiento energético y de los carburantes sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares.
La decisión de qué medidas seguirán más allá de junio queda todavía pendiente. El Gobierno ha empezado a reunirse con los agentes sociales y con los sectores afectados para evaluar el impacto del plan y estudiar si conviene mantener algunos apoyos, sustituirlos por otros o retirarlos de forma definitiva.
La revisión llega con la inflación todavía bajo vigilancia. En mayo, el IPC se mantuvo en el 3,2%, según el indicador adelantado del INE. Funcas prevé que la inflación media cierre 2026 en el 3,4% y advierte de que podría volver a superar el 4% en agosto y septiembre. En un escenario más adverso, con el petróleo en torno a 115 dólares, la media anual subiría al 3,6%.
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