Palometa: propiedades, beneficios y contraindicaciones

Este pescado azul es rico en vitaminas y minerales, aunque su aporte calórico es superior al de otros

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Imagen recurso de una pescadería (Jesús Hellín / Europa Press)

La palometa, también conocida como japuta, es uno de los pescados azules más apreciados por su intenso sabor y su interesante perfil nutricional. Aunque no goza de la popularidad de otros pescados como el salmón o el atún, los expertos destacan que se trata de un alimento muy completo gracias a su elevado aporte de proteínas, vitaminas y minerales esenciales.

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la palometa “tiene una carne de alto valor nutricional” y destaca especialmente por su contenido en grasas saludables y micronutrientes fundamentales para el organismo. Este pescado azul pertenece al grupo de los pescados grasos, ya que aporta alrededor de 5 gramos de lípidos por cada 100 gramos de porción comestible. Sin embargo, gran parte de esas grasas son beneficiosas, incluyendo ácidos grasos poliinsaturados y omega-3, nutrientes asociados a la protección cardiovascular.

Uno de los aspectos más destacados de la palometa es su elevado contenido proteico. La FEN señala que posee “un alto contenido en proteínas, superior al de muchos otros pescados”. En concreto, una ración de 200 gramos aporta alrededor de 24 gramos de proteína, una cantidad importante para el mantenimiento de la masa muscular y la reparación de tejidos.

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Un pescado azul rico en vitaminas y minerales

Además de las proteínas, la palometa sobresale por su riqueza en minerales. Entre los oligoelementos presentes en mayores cantidades destacan el selenio, el fósforo, el potasio y el yodo. El selenio contribuye a proteger las células frente al daño oxidativo y participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario. El fósforo, por su parte, resulta esencial para mantener huesos y dientes en condiciones normales.

El yodo es otro de sus nutrientes clave. Este mineral participa en el funcionamiento adecuado de la glándula tiroides y en la regulación del metabolismo energético. Una ración de palometa aporta cerca de 58 microgramos de yodo, una cantidad relevante dentro de las recomendaciones diarias.

En el apartado vitamínico, la vitamina B12 es la gran protagonista. La FEN destaca que una ración media contiene “cantidades equivalentes a seis veces las ingestas diarias recomendadas”. Esta vitamina resulta fundamental para la formación de glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

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La FEN también subraya que “la vitamina B12 está presente en cantidades importantes que superan a las que contienen los huevos y gran parte de las carnes”. Esto convierte a la palometa en una excelente opción para personas que buscan reforzar la ingesta de este nutriente a través de alimentos de origen animal. Junto a la vitamina B12, este pescado aporta vitamina B6 y niacina, nutrientes que “contribuyen al metabolismo energético normal”. También contiene vitaminas liposolubles como la vitamina D y la vitamina E.

La vitamina D es especialmente relevante en la palometa. Según la FEN, una ración cubre el 128 % de las ingestas recomendadas para adultos jóvenes con actividad física moderada. Este nutriente resulta imprescindible para el mantenimiento de huesos y dientes, además de participar en el funcionamiento del sistema inmunitario.

Juanlu Marín, pescadero del Mercado de Huelva, responde a nuestras preguntas sobre el pescado fresco

Contraindicaciones de la palometa

Pese a sus beneficios, la palometa también presenta algunas contraindicaciones y aspectos que conviene tener en cuenta. Al tratarse de un pescado graso, su contenido calórico es superior al de pescados blancos más ligeros, aunque sigue siendo moderado dentro de una dieta equilibrada.

Además, como ocurre con otros pescados azules, algunas personas deben controlar su consumo. Los pacientes con problemas renales o que necesiten restringir el fósforo o el potasio en la dieta deberían consultar con un especialista antes de incorporarlo de forma habitual.

Otro aspecto a considerar es el colesterol. Aunque su contenido no es excesivamente elevado (unos 79 miligramos por cada 100 gramos), las personas con hipercolesterolemia deben moderar las cantidades y priorizar métodos de cocinado saludables, como el horno, la plancha o el vapor.