Iberia ha puesto ya en marcha su plan de respuesta para asegurar la normalidad de operación durante la inminente temporada de verano, tras la preocupación extendida en el sector de la aviación por el fuerte encarecimiento del queroseno, utilizado habitualmente como combustible para vuelos. La estrategia de la aerolínea española busca minimizar el impacto tanto en la actividad de la aerolínea como en los bolsillos de los pasajeros y la compañía asegura que, gracias a estas medidas, no contempla cancelar vuelos durante el verano ni aplicar recargos inesperados después de la compra de los billetes.
Marco Sansavini, presidente de Iberia, ha explicado este viernes en sus redes sociales que la situación del mercado energético, agravada por el cierre del estrecho de Ormuz, ha afectado a toda la industria aérea. Su consecuencia más visible ha sido la amenaza de una crisis de suministro de queroseno, que ha preocupado a viajeros y aerolíneas pese a las garantías de la autoridades comunitarias sobre las garantías de abastecimiento, en gran parte por el aumento en el precio del combustible.
A pesar de este desafío, los resultados presentados por el grupo IAG (del que forma parte Iberia) muestran la fortaleza de Iberia, según aclara Sansavini, con un beneficio de explotación de 164 millones de euros (un 71% más) y un margen del 9,1%. No obstante, Sansavini subraya la necesidad de anticiparse y reforzar tanto la solidez financiera como la excelencia operativa para sortear el nuevo escenario, el mismo día en el que IAG ha recortado sus expectativas de beneficios para el conjunto del año que ha provocado una caída del 5% en bolsa para la compañía. Esta revisión a la baja se justifica por el impacto esperado de la guerra en Oriente Medio, pese a ser la única de las grandes aerolíneas europeas que ha logrado cerrar un primer trimestre marcado por el conflicto bélico con cuentas en positivo.
PUBLICIDAD
La compañía espera “amortiguar” el impacto en los billetes con recortes de costes e inversión
Según ha explicado el directivo, el plan de Iberia se fundamenta en la contención máxima de costes internos y en la selección rigurosa de inversiones. El objetivo es “amortiguar al máximo el impacto en los precios de los billetes”, de modo que los clientes puedan reservar sus vuelos con tranquilidad y sin temor a incrementos posteriores. Sansavini insiste en que la compañía no prevé cancelaciones de vuelos durante la temporada alta, descartando así uno de los mayores temores de los viajeros en estos contextos de volatilidad.
Además de la gestión financiera, la otra prioridad de Iberia sigue siendo apostar por inversiones para mejorar la calidad del servicio, según Sansavini. Entre las inversiones prioritarias destacan la adquisición de nuevos aviones, la apertura de una nueva sala VIP en la T4 de Barajas y la modernización de las cabinas, así como la incorporación de nuevas tecnologías.
IAG prepara un plan de recortes para ahorrar 1.200 millones
En esta línea, IAG, propietaria de Iberia, también ha presentado su estrategia para hacer frente a la delicada situación del sector. El grupo internacional asegura que espera recuperar unos 1.200 millones de euros de los 2.000 millones que estima perder por el impacto de la guerra a través de diferentes medidas de ahorro y gestión de costes. Esto implica que las aerolínea podrán recuperar un 60% de los gastos añadidos a sus previsiones por el aumento en el precio del queroseno.
PUBLICIDAD
Aunque Luis Gallego, consejero delegado de la firma, Luis Gallego, ha matizado ante medios que la hoja de ruta será diferente para las operadoras de red del grupo (entre las que se incluye Iberia junto a British y Aer Lingus) y las de bajo coste (Vueling y Level), IAG garantiza que no recortará inversiones en ningún caso. En el caso de las primeras, el margen es mayor y hay mayores facilidades para ajustar costes, según ha explicado el directivo.
Otras compañías ya aplican recargos
El nuevo plan de Iberia, que ya había adelantado su intención de evitar cancelaciones y recargos, llega después de la polémica sufrida por la española Volotea, que después de recortar una parte mínima de sus trayectos tomó la decisión de subir los precios ante la crisis de abastecimiento de combustible. Las medidas de la aerolínea, que mantiene un recargo en los billetes de hasta 14 euros por pasajero desde el pasado 16 de marzo, ha sido criticada por asociaciones de consumidores y el gobierno francés, que considera la decisión contraria al derecho europea de la competencia.
Otras compañías, como Air France, Lufthansa o ITA Airways, también han optado por aumentos de precios para hacer frente a la escalada de tensiones en el suministro por el conflicto internacional.
PUBLICIDAD