Según las previsiones, el crucero MV Hondius, afectado por varios casos de hantavirus, llegará a Canarias el domingo. Hasta ese momento, los distintos países, coordinados por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS), trabajan a contrarreloj para determinar cada detalle del dispositivo de evacuación, traslado y repatriación de los pasajeros y la tripulación.
Además de este proceso, que finalmente se realizará con la embarcación fondeada frente al puerto de Granadilla de Abona (Tenerife), sin atracar en él, las autoridades sanitarias se afanan en evitar nuevos contagios de esta enfermedad vírica.
Según los datos más actualizados por parte de la OMS, hay ocho casos asociados al crucero MV Hondius: cinco confirmados y tres sospechosos; de estos, tres personas han fallecido. Además, el Instituto para la Salud y el Entorno (RIVM) de Países Bajos confirmó ayer que dos de los tres pasajeros evacuados a Ámsterdam en aviones medicalizados han dado positivo en hantavirus: el tercero, una mujer alemana que mantuvo un contacto estrecho con la tercera fallecida, no presenta síntomas, aunque todavía no se ha descartado que no porte la enfermedad.
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En una rueda de prensa que tuvo lugar ayer por la tarde, el director general de la OMS, Tedros Adhanom, señaló que “dado el período de incubación del virus de los Andes, que puede ser de hasta seis semanas, es posible que se informen más casos”.
La mayor preocupación en este sentido se traslada ahora mismo a dos puntos: en primer lugar, los 30 pasajeros que desembarcaron del crucero en Santa Elena ―esta cifra incluye el cadáver del hombre neerlandés fallecido a bordo y su mujer, que murió días después en Sudáfrica― y, en segundo lugar, las personas que pudieron estar en contacto con la segunda fallecida en el vuelo de Santa Elena a Johannesburgo.
Treinta pasajeros desembarcaron en Santa Elena
En un primer momento, según adelantó El País, se creía que eran 23 los pasajeros que habían desembarcado en Santa Elena antes de conocerse la existencia del virus. Ayer por la mañana, la naviera Oceanwide Expeditions reconoció que este desembarco se había producido, pero que habían sido 30 las personas que habían bajado del buque. “Oceanwide Expeditions se ha puesto en contacto con todos estos pasajeros desembarcados”, señaló la empresa en un comunicado. “Estamos trabajando para obtener información detallada de todos los pasajeros y la tripulación que embarcaron y desembarcaron en las distintas escalas del buque Hondius desde el 20 de marzo".
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La nota incorporaba la nacionalidad de los desembarcados: Canadá (2); Suiza (2), uno de los cuales es el ciudadano ingresado actualmente en Zúrich y que se ha confirmado que tiene hantavirus; Alemania (1); Dinamarca (1); Reino Unido (7); San Cristóbal y Nieves (1); Países Bajos (3), cifra que incluye al matrimonio neerlandés fallecido; Nueva Zelanda (1); Singapur (1); Suecia (1); Turquía (2); Estados Unidos (6), y dos de nacionalidad desconocida. Ninguno español.
De Santa Elena a Johannesburgo: el avión en el que viajó una de las fallecidas
La mujer neerlandesa que había estado en el crucero MV Hondius y que falleció había desembarcado en Santa Elena tras la muerte a bordo de su marido. Así, con el objetivo de llevar a cabo la repatriación del cadáver, tomó un vuelo de la isla de Santa Elena a Johannesburgo en el que había 82 pasajeros y seis tripulantes.
Una vez llegó a la ciudad sudafricana, tomó un avión en dirección a Países Bajos y estuvo brevemente a bordo de la aeronave, pero los trabajadores de la aerolínea KLM le impidieron coger el vuelo debido su estado de salud. El 26 de abril murió en el país africano sin haber podido volver a su país y sin terminar los trámites para la repatriación del cadáver de su marido.
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Una de las azafatas de vuelo de la aerolínea, que estuvo en contacto brevemente con la mujer fallecida, fue ayer hospitalizada con síntomas compatibles con el hantavirus. Esta mañana, la OMS ha señalado que las pruebas han dado negativas.
Varios países vigilan y aíslan a los casos sospechosos
Teniendo en cuenta estos dos puntos de preocupación, se está llevando a cabo un rastreo internacional para comprobar si los pasajeros desembarcados o los contactos con la mujer neerlandesa fallecida presentan síntomas. Así, en diversos países ya se están llevando a cabo algunas medidas.
Es el caso de Francia y Estados Unidos, que han puesto en marcha protocolos de vigilancia epidemiológica. También Singapur, que mantiene en aislamiento preventivo en el Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas (NCID) a dos personas que estuvieron en el crucero, o Chile, que ha tomado la misma medida con dos chilenos.
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Reino Unido, además del paciente británico que fue hospitalizado en Sudáfrica y el pasajero evacuado ayer a Ámsterdam, ambos confirmados como casos de hantavirus, sospecha que puede haber otro ciudadano británico contagiado en Tristán de Acuña. En Canadá se mantiene a dos personas en aislamiento preventivo: dos que desembarcaron del crucero y una que viajó en el avión en el que estuvo la fallecida neerlandesa.