La prueba de orina que podría revolucionar el futuro del tratamiento del cáncer de vejiga

Este test detecta la enfermedad residual mínima después de la cirugía

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Un científico investigando en un laboratorio (Freepik)
Un científico investigando en un laboratorio (Freepik)

Casi 24.000 personas recibirán en España un diagnóstico de cáncer de vejiga en 2026, tal y como estima la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). En los últimos años, la inmunoterapia y los anticuerpos conjugados han marcado en los últimos años un antes y un después en el tratamiento del cáncer de vejiga. Sin embargo, una nueva prueba podría revolucionar la terapia actual contra esta enfermedad.

Un equipo de científicos de la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos) ha desarrollado una prueba de orina capaz de identificar con alta precisión si el tumor persiste tras el tratamiento, lo que marcaría un antes y un después en la personalización de la atención a los pacientes y en la reducción de medicamentos innecesarios.

El estudio, publicado en la revista Cell, se basa en que este test de orina permite detectar la presencia de enfermedad residual mínima al filtrar las mutaciones propias del envejecimiento que están presentes en células vesicales normales, lo que dificulta la interpretación de los resultados en pacientes de mayor edad. La prueba diferencia con claridad a quienes han quedado libres de enfermedad tras la cirugía de aquellos que requieren inmunoterapia adicional, permitiendo así orientar con mayor seguridad las decisiones terapéuticas y reducir tanto la espera para una intervención más temprana como los efectos secundarios de tratamientos innecesarios.

La orina, una fuente de información

Lo novedoso de esta prueba que utiliza la orina como fuente de información molecular y es capaz de distinguir tres patrones de respuesta a los tratamientos al medir fragmentos de ADN tumoral antes y después de la cirugía, así como tras la inmunoterapia con BCG. Uno de los obstáculos identificados por los investigadores es la “clonocistopoyesis”: la existencia de mutaciones propias en el revestimiento de la vejiga sanas, especialmente en personas mayores, que pueden dar lugar a falsos positivos en los test altamente sensibles.

Para solucionarlo, el equipo ha creado un método estadístico que discrimina estas mutaciones de fondo y permite identificar con mayor fidelidad los verdaderos indicios de tumor residual. El funcionamiento del análisis líquido consiste en detectar ADN tumoral en la orina, proporcionando así una “biopsia líquida” no invasiva.

Según Joseph Liao, profesor de Urología y coautor principal, “nuestra prueba puede detectar enfermedad residual mínima tras el tratamiento del cáncer de vejiga de forma no invasiva, teniendo en cuenta las mutaciones presentes en el urotelio normal que han complicado estudios anteriores”, describió en declaraciones recogidas por Medical Xpress. Esta capacidad ha hecho posible, por primera vez, distinguir a los pacientes curados por BCG y a los curados solo con cirugía.

En el año 2024 se produjeron en España 433.357 defunciones, solo 194 defunciones más que el pasado año en la misma fecha, según los datos provisionales del informe 'Defunciones según la Causa de Muerte', publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que por segundo año consecutivo sitúa a los tumores como primera causa de muerte en 2024, con un 26,6% del total de defunciones, seguidos de las enfermedades del sistema circulatorio (26%). Fuente: Europa Press

En la aplicación clínica sobre un grupo de pacientes sometidos a cirugía seguida de inmunoterapia, el test refinado se ha mostrado predictivo: quienes presentaban ADN tumoral detectable tras terminar el ciclo de BCG tenían un riesgo casi seguro de recaída, mientras que en aquellos en los que el ADN desaparecía se observaban resultados muy positivos. Además, la tecnología ha señalado de forma precoz el riesgo de reaparición incluso en casos en los que la cistoscopia rutinaria no detectaba anomalías, sugiriendo una mayor precocidad frente a los estándares actuales de vigilancia.