Todo lo que tienes que saber antes de congelar óvulos: “La tasa de aborto o la probabilidad de tener algún problema cromosómico baja”

Alicia Herencia, ginecóloga del Instituto Bernabéu, insiste en que lo más importante en este procedimiento es que “las mujeres sepan que está ahí y que es una herramienta”

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El doctor Jaime Guerrero del Instituto Bernabéu con un banco de óvulos congelados
El doctor Jaime Guerrero del Instituto Bernabéu con un banco de óvulos congelados. (Instituto Bernabéu)

La congelación de óvulos se ha convertido en una herramienta cada vez más recurrente entre las mujeres en España. De hecho, según uno de los últimos estudios del Grupo Dexeus Mujer, la edad media para recurrir a esta técnica ha descendido de 38 a 35 años. Un dato que concuerda con que, según el INE, en 2025 el 39,5% de las mujeres que fueron madres ese mismo año fueron mayores de 35 años, y ese año nacieron más bebés de mujeres mayores de 40 años que de menores de 25.

Pese a que el Instituto Bernabéu asegura que en los últimos cinco años se ha observado un crecimiento del 45% en mujeres que recurren a la vitrificación, la falta de información clara sobre el proceso y sus implicaciones reales supone un reto para muchas mujeres. Por este motivo, la ginecóloga del mismo centro, Alicia Herencia, cuenta a Infobae todo lo que hay que saber antes de congelar óvulos.

-Pregunta: ¿Qué ocurre biológicamente en los ovarios a partir de los 30, 35 y 40 años?

-Respuesta: El origen de todo esto es que el ovario se forma en la vida fetal, cuando nuestra madre está embarazada de nosotras. En ese momento se van a formar todos los óvulos que vamos a utilizar a lo largo de nuestra vida. Desde que nacemos, el ovario lo único que hace es almacenar, pero no es capaz de regenerarlos. A partir de los 30 años, probablemente ya empieza a haber una pérdida en las dos cosas. En la cantidad y en la calidad de óvulos. En los 35 años, esa pérdida empieza a ser más acusada. Y con 38 años cae ya de forma bastante llamativa.

-P: ¿Por qué es importante la edad a la que se congelan los óvulos?

-R: Cuanto antes se haga la técnica sabemos que va a tener mejor rendimiento. Porque vamos a ser capaces de sacar más óvulos normalmente de un solo tratamiento y esos óvulos que obtengamos van a poder funcionar mejor. Cuando trabajamos con óvulos de una mujer que ya ha cumplido los 38 años, no es que esos óvulos no vayan a funcionar, pero van a tener más problemas, porque ya han acumulado errores en la información genética. Mientras que si se trabaja con óvulos de una persona que todavía esté por debajo de los 35 años, la mayor parte de los óvulos todavía funcionan bien. Por tanto, la probabilidad de que haya problemas en la información cromosómica es mucho más bajita.

España es uno de los países líderes en investigación en fertilidad (AdobeStock)
España es uno de los países líderes en investigación en fertilidad (AdobeStock)

-P: ¿Cómo es el procedimiento clínico para congelar óvulos?

-R: La media del tratamiento dura unos 10 días, más o menos, aunque cada mujer puede responder de una forma un poco diferente. Lo que se hace durante esos días es pautar una medicación, que son inyecciones subcutáneas que las mujeres pueden ponerse solas en casa. Durante la administración de ese tratamiento hay que ir haciendo controles ecográficos. Normalmente, tienen que venir a la clínica como unas tres o cuatro veces, dependiendo del caso. Y lo que hacemos es ir viendo cómo van respondiendo a esa medicación.

La medicación que ellas se administran es la misma hormona que nuestro propio cuerpo produce, pero a unas dosis más altas para intentar que crezcan más folículos en el ovario. No queremos que crezca solamente uno, que es lo que ocurre de forma espontánea en un ciclo menstrual. Así, se observa el creciendo del folículo del ovario, que es lo que nosotros podemos utilizar para orientarnos; porque el óvulo es microscópico. Nos sirve para ver cuándo es el mejor momento para programar la extracción de los óvulos. Ese mismo día sabemos cuántos hemos obtenido y cuántos son maduros para poder congelar. Se lo comunicamos a la paciente y, en principio, el tratamiento termina ahí.

-P: ¿Cuántos óvulos se recomienda congelar?

-R: El número depende un poco. Hay que valorar la edad y la situación de base que tiene la paciente. Pero una mujer que tenga una reserva ovárica normal y tenga menos de 35 años rondará los 15 o algo así. Con ese número sabemos que vamos a tener unas opciones buenas para poder tener un hijo en un futuro si los quieren utilizar. ¿Qué ocurre? Que si el tratamiento se hace más mayor, el número de óvulos que vamos a necesitar para llegar a un mismo resultado va a ser más alto. Cuantos más, siempre tenemos más tasa de éxito.

-P: ¿Hay algún límite de veces que se puede llevar a cabo el tratamiento de estimulación ovárica?

-R: Diría que no hay un límite, pero hay que tener en cuenta muchas cosas y valorar siempre riesgo-beneficio: si la mujer tiene algún problema de salud de base, si sus funciones ováricas tienen mucho riesgo por sus propias características, por cómo sea su función, por la posición de sus ovarios, por la anestesia, etc. Nosotros recomendamos parar cuando hemos visto que ya llega a tener unas posibilidades más o menos razonables. Si los riesgos son altos, a lo mejor no tiene sentido hacer más.

-P: ¿Qué probabilidad real de embarazo hay con esos 15 óvulos?

-R: Cuando hablamos de tasa de éxito, nos referimos a tasa de recién nacido vivo; o sea, tener un niño en casa. Porque el paso previo, que es el número de intentos, o el número de embriones, es un poco difícil de predecir. Con unos 15 óvulos sabemos que la tasa probablemente está por encima del 60%. Es lo que a lo mejor es razonable, para decir: “Lo estoy haciendo y sé que voy a tener buenas opciones de conseguirlo en un futuro”.

La edad media de congelación de óvulos desciende de los 38 a los 35 pero sigue sin ser suficiente
Una especialista analiza las muestras obtenidas de una extracción de óvulos (Instituto Bernabéu)

-P: ¿Cuál es el precio aproximado del tratamiento y del mantenimiento anual?

-R: En general, los tratamientos mínimos suelen costar como unos 2.000 euros lo que es el ciclo, pero la medicación siempre las pacientes la tienen que asumir aparte. Este precio dependería de la dosis y los días de medicación. Pero mínimo son como unos 1.000 euros la medicación. Si hay que dar dosis más altas y las estimulaciones son más largas, pues a lo mejor hasta unos 1.500, 1.800. Y luego el mantenimiento; en nuestros centros les incluyen en el tratamiento la congelación durante los dos primeros años. Y luego lo que tienen que hacer es ir pagando unas cuotas. Debe rondar unos entre 300 y 500 euros anual.

-P: ¿Qué riesgos existen cuando se introduce un óvulo joven en un cuerpo más envejecido?

-R: Lo interesante de hacer un tratamiento con óvulos que has congelado antes es que la tasa de aborto, o la probabilidad de tener algún problema cromosómico —como el síndrome de Down— baja. Pero claro, eso depende del embrión y va a depender del óvulo. Aunque sea un tratamiento utilizando óvulos jóvenes, hay otros riesgos que no los vamos a controlar por haber congelado óvulos antes. Al final, los años sí que pasan por la madre.

Hay otro tipo de riesgos, como son el riesgo de complicaciones durante la gestación, ya que son inherentes a la edad de la madre, aunque se haya quedado embarazada utilizando sus óvulos congelados. Y ahí están: la diabetes gestacional, la hipertensión, que es lo que llamamos la preeclampsia, la prematuridad. Todos estos tipos de problemas no dependen tanto de la edad del óvulo; dependen de la madre.

-P: ¿Existe un límite de tiempo en el que se pueden tener óvulos congelados?

-R: Por cómo funciona esta técnica a nivel biológico, el tiempo como tal no es una limitación, porque el óvulo puede permanecer congelado todo el tiempo que sea necesario y esa calidad no se estropea. Pero en España ahora mismo hay una recomendación ética de no hacer tratamientos por encima de los 50 años. Siempre es recomendable cuanto antes, porque los riesgos de cara al embarazo para la mujer van a ser más altos según vamos cumpliendo años.

En España hay una recomendación ética, porque la ley no entra en poner un límite, que son los 50 años. Esto dependerá del centro. Nosotros siempre hacemos una evaluación para ver su estado de salud inicial. Pero si la mujer ya ha cumplido los 44 o 45 años, ya hay que valorar más cosas, aparte de analíticas y estado de salud general: pedimos un electrocardiograma o pedimos que nos traigan un informe del médico de atención primaria para valorar que no haya problemas de otro tipo que puedan empeorar o agravar con el embarazo.

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-P: ¿Hay una presión social para decirle a la mujer que tiene que ser madre?

-R: Es difícil, pero creo que sí que hay una parte muy importante de presión social. Este tratamiento es algo que las mujeres tienen que saber que existe y que es una opción para tenerlo como una herramienta más, para planificar su futuro reproductivo. Pero no se hacen muchos tratamientos para vitrificar óvulos porque haya una patología médica de base como tal. Sobre todo es por un tema social, porque la mujer ve que está pasando el tiempo.

Muchas veces cuando vienen ni siquiera se han planteado la pregunta de: ‘¿Voy a querer ser madre?’. O si se la han planteado, no la saben responder todavía. Por lo que sí que hay una parte ahí de presión social muy importante para que las mujeres se estén animando cada vez más a congelar.

Lo importante de la congelación de óvulos es que las mujeres sepan que está ahí, que es una herramienta. De hecho, muchas mujeres que vienen a la clínica, más mayores, se arrepienten de no haber hecho esto antes, pero la realidad es que antes tampoco lo hubiera podido hacer porque la técnica no funciona como hoy en día. Tampoco hay que frivolizar, porque esto se ofrece en muchos sitios como preservación de fertilidad y tampoco es una garantía. Es una herramienta que puede ser muy útil, pero no tiene un 100% de tasa de éxito nunca, por desgracia.