Así es la residencia para gatos jubilados donde viven felices hasta el final: de chalets a una zona común

El refugio acoge a los felinos que podrían ser sacrificados por falta de espacio en algunos centros

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Tres casas de madera de un refugio para gatos mayores.
Tres de los chalets de la residencia para gatos jubilados de Reino Unido. Shropshire Cat Rescue

Los gatos son una de las mascotas más populares del mundo, apreciados por su independencia y su elegancia natural. No obstante, cuando llega el momento de adoptar, gran parte de las personas se decanta por cachorros por el encanto que generan durante sus primeros meses de vida. Esta tendencia deja en desventaja a los gatos de mayor edad, que a menudo quedan olvidados en refugios.

La situación resulta especialmente alarmante en países como el Reino Unido, donde los centros de acogida animal operan al límite de su capacidad. Según el medio Dexerto, numerosos refugios están completamente saturados, lo que en algunos casos les obliga a recurrir a sacrificarlos ante la falta de espacio y recursos, siendo los senior los más afectados.

Y es que, aunque un gato puede vivir entre 15 y 20 años, e incluso existen casos extraordinarios que superan ampliamente esa cifra, la percepción general es que los animales mayores requieren más cuidados y ofrecen menos tiempo de compañía. A esto se suma que son más propensos a padecer enfermedades como insuficiencia renal, hipertiroidismo o problemas dentales, lo que disuade a potenciales adoptantes.

Frente a esta problemática, la organización benéfica Shropshire Cat Rescue, ubicada en Shrewsbury, trabaja para cambiar el destino de estos animales con un proyecto centrado en el bienestar de los gatos mayores. Según explica, su misión también es ofrecer refugio, atención veterinaria y cuidados a felinos abandonados, así como encontrarles un hogar.

Un gato negro y otro blanco sentados en un banco de madera
Dos de los gatos que viven en el refugio. Shropshire Cat Rescue

La organización fue fundada en 1991 por Marion Micklewright, quien no podía aceptar que los gatos ancianos fueran sacrificados. En 1998 trasladó el refugio a su propio hogar, y años más tarde dio un paso aún más innovador al crear un espacio único: el “Retirement Village”, un pueblo de jubilación para gatos.

Un hogar para gatos que iban a ser sacrificados

Esta residencia para felinos jubilados ha sido diseñada específicamente para brindarles una vida digna y tranquila. Financiada mediante donaciones y patrocinios, se inauguró en 2009 y cuenta con seis acogedores chalets, cada uno con capacidad para hasta cuatro gatos. A ellos se suma la “Moggies Mansion”, un amplio espacio común donde los residentes pueden socializar y descansar libremente.

El entorno ha sido concebido para que los gatos disfruten de sus últimos años. Según la organización, es “el lugar perfecto para que disfruten con comodidad, mimos y cuidados”. Los animales son supervisados a diario por voluntarios, pesados semanalmente para detectar cualquier problema de salud y atendidos por veterinarios siempre que lo necesitan.

un gato negro y otro blanco tumbados en unas pequeñas literas de madera
Los chalets del refugio tienen espacio para cuatro gatos. Shropshire Cat Rescue

Además, el proyecto no se limita exclusivamente a gatos ancianos. El centro también acoge a animales más jóvenes con condiciones médicas complejas o necesidades especiales que dificultan su adopción en hogares convencionales. Muchos requieren medicación continua o tratamientos específicos, como cuidados dentales.

Uno de los aspectos más emotivos de esta iniciativa es la forma en que se honra la memoria de los gatos que fallecen bajo su cuidado. Cada gato recibe una piedra pintada en su homenaje, colocada en el recinto como recuerdo permanente. Además, en la página web de la organización se mantiene un archivo fotográfico de los residentes actuales y de aquellos que ya no están, preservando así su historia.