La menopausia representa una etapa de transformaciones significativas en la vida de las mujeres, no solo a nivel reproductivo, sino también en aspectos visibles como la piel y el cabello. La dermatóloga Ana Molina subraya en su TikTok (@dr.anamolina), que los cambios hormonales que caracterizan esta fase tienen un impacto directo en la salud capilar, motivo por el cual muchas mujeres comienzan a notar modificaciones en la textura y el aspecto de su pelo al llegar a esta etapa.
Según señala Molina, “en la menopausia bajan los estrógenos y cambia el equilibrio hormonal del folículo piloso. Y cuando cambia el folículo, cambia el pelo”. Las alteraciones hormonales propias de la menopausia afectan el ciclo de crecimiento del cabello y su estructura. No todas las mujeres experimentan los mismos cambios, ya que el impacto varía según factores individuales como la genética, la salud general y los antecedentes capilares.
De acuerdo con Molina, algunas personas encuentran que su pelo se vuelve “más seco, encrespado o incluso rizado”, mientras que otras experimentan el efecto opuesto y ven cómo “pierde cuerpo, forma y se ve más liso o aplastado”. Esta diversidad de manifestaciones responde a la sensibilidad particular de cada folículo ante las variaciones hormonales.
Cambios en el folículo y canas
Molina aclara que no se trata de que la menopausia produzca rizos de forma directa, sino que “lo que hace es cambiar el entorno en el que crece ese cabello”. Estos cambios en el entorno folicular pueden alterar la forma en que el pelo crece, lo que se traduce en diferencias perceptibles en la textura y en el comportamiento de la melena. Es común que durante este periodo, quienes antes tenían el cabello liso observen una tendencia a la ondulación, mientras que quienes lucían ondas o rizos noten una pérdida de definición y volumen.
La aparición de canas es otro elemento que influye en la experiencia capilar de las mujeres menopáusicas. Molina añade que la llegada de cabellos blancos amplifica las variaciones, ya que “el pelo canoso suele ser más rebelde y difícil de peinar”.
Este fenómeno se debe a la disminución de melanina y a los cambios en la composición de la fibra capilar, que pueden hacer que el pelo se vuelva más áspero y menos manejable. Por este motivo, muchas mujeres buscan adaptar sus rutinas de cuidado capilar para enfrentar las nuevas necesidades de su melena.
Apoyo dermatológico
Según subraya la dermatóloga, las alteraciones en la melena se deben a que “tu pelo puede cambiar, porque también responde a las hormonas”. Esta afirmación pone de relieve la importancia de comprender que el cabello, al igual que otros órganos del cuerpo, está sometido a la influencia de los cambios hormonales.
Por eso, en la consulta dermatológica, es habitual que las pacientes pregunten por el manejo de estos cambios y soliciten recomendaciones específicas para mantener la salud y el aspecto de su cabello durante la menopausia. Las modificaciones observadas en esta etapa no solo representan un desafío estético, sino que también pueden afectar la autoestima y el bienestar emocional.
La identificación temprana de estos cambios y la búsqueda de asesoramiento profesional ayudan a las mujeres a tomar decisiones informadas sobre el cuidado de su cabello. La orientación de especialistas permite abordar las alteraciones capilares con estrategias personalizadas, desde la elección de productos adecuados hasta la adaptación de técnicas de peinado y corte.