La aventura de Supervivientes suma su primer abandono definitivo apenas diez días después de arrancar la edición de 2026. Álex Ghita ha confirmado durante la gala del domingo que deja el reality tras haber activado previamente el protocolo de salida, una decisión que ha provocado sorpresa tanto entre los espectadores como en el plató del programa.
La confirmación ha llegado durante la conexión con Sandra Barneda, que ha hablado en directo con el participante para conocer su decisión final. Después de varios días de dudas y reflexiones, el entrenador ha sido claro ante la pregunta de la presentadora. “Será un sueño roto, pero tengo que decir que abandono esta aventura, abandono Supervivientes”, ha afirmado, dejando claro que no continuará en la experiencia.
La situación se produce poco después de que Ghita fuera el primer expulsado por la audiencia. No obstante, su salida no suponía un regreso inmediato a España, ya que la organización del programa le comunicó que debía permanecer en Playa Destino junto a otros concursantes. Fue entonces cuando el participante comenzó a expresar con insistencia su deseo de abandonar la aventura.
Durante los siguientes días, el formato de Mediaset le permitió reflexionar sobre su decisión. El concursante permaneció aislado y en condiciones similares a las de la playa mientras valoraba si continuar o no en la competición. Finalmente, durante la gala dominical, ha confirmado su marcha definitiva. “Abandono porque desde luego no llegué completamente preparado a nivel mental con el tema de la comida y yo creo que tenía que haber trabajado meses antes este tema en concreto”, ha confesado al público.
El plató se pone en contra
La noticia ha generado numerosas reacciones en el plató, donde varios colaboradores han debatido sobre la situación. Entre ellos Makoke, quien ha defendido la permanencia del concursante al considerar que su papel aportaba tensión a la convivencia. Según ha señalado, se trata de un “villano necesario” dentro de la dinámica del reality. También ha intervenido Yola Berrocal, una de sus principales defensoras en el programa. La colaboradora le ha advertido que abandonar en este momento podría ser una decisión de la que se arrepienta más adelante.
En cambio, la postura de Marta Peñate ha sido mucho más crítica. Durante el debate, ha calificado al concursante de “narcisista” y ha recordado que otros participantes en ediciones anteriores han atravesado momentos similares sin llegar a renunciar a la experiencia: “Ha habido muchos casos de concursantes que han querido abandonar, Melyssa Pinto, mucha gente... que se han quedado y han luchado".
Sin embargo, la posición más dura la ha adoptado la propia presentadora. Sandra Barneda no ha podido evitar dar su opinión sobre este tipo de situaciones dentro del programa y ha recordado que la esencia del formato consiste en que sea el público quien decida qué concursantes continúan en el concurso. “Aviso a navegantes. Yo quiero ir a concursar a Supervivientes. Yo quiero, yo quiero, yo quiero. Te llaman, negocias, pruebas médicas y todo el protocolo. Y luego a la semana quieres abandonar, no se puede hacer, no se puede hacer, no se puede hacer”, ha sentenciado. “No nos gustan los abandonos”, ha afirmado con rotundidad. “Nos gusta que vosotros decidáis quién se salva y quién se va. Por eso es el reality más duro”, ha añadido.