La triste historia de Sofi: denuncian que un falso adoptante la ha secuestrado y ha perdido a sus cachorros en el parto

La Asociación Protectora de Animales señala “la gestión ilegal de los cachorros fallecidos” por parte de la pareja que decidió acoger a la perra

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La perra habría viajado desde
La perra habría viajado desde Sevilla a Madrid para ser atendida por servicios veterinarios óptimos. / Captura de pantalla de Instagram

La Asociación Protectora de Animales de Madrid acusa a una pareja de secuestrar a una perra, llamada Sofi, a la que urgía ofrecerle un hogar. La perra estaba embarazada y había viajado desde Sevilla a Madrid para poder ser atendida correctamente por los servicios veterinarios. A través de la cuenta de Instagram de la Asociación, bajo el nombre @patrullacaninamadrid, difunden un comunicado en el que relatan lo sucedido.

Tras lo que califica la protectora de “robo”, se han puesto en marcha varias medidas legales. Por un lado, la Asociación ha denunciado por “apropiación indebida” a la pareja que acudió a por Sofi para hacer de familia de acogida. Además, denunciaron “la gestión ilegal de los cachorros fallecidos”, puesto que la pareja los habría desechado como cualquier otro residuo. De tal manera, el caso, según aseguran desde la protectora en sus redes sociales, ya está en manos de la abogada de la Asociación. “Todo ha sido un plan con la clara intención de robarnos a la perra”, han afirmado rotundamente en su publicación de Instagram.

La vida de Sofi desde su llegada a Madrid y tras perder a sus cachorros

Lo primero que se lee en una de las últimas publicaciones de Instagram de la Asociación es el comunicado en el que aseguran que su confianza se ha visto “traicionada de la peor manera posible”. El objetivo de la Asociación consiste en asegurar el bienestar animal a través de varias vías. No obstante, no pueden hacerse cargo de todos los animales que acuden hasta el refugio. Este ha sido el caso de Sofi, la perra a la que dieron en acogida sin esperar el desenlace actual.

La perra viajó desde Sevilla a Madrid mientras estaba embarazada de un mes y medio, por lo que su estado era “muy delicado”, según aseguran en sus redes desde la Asociación. Esta agrupación de protección animal asegura en Instagram que el objetivo del traslado entre la capital andaluza y Madrid fue el de “un mejor seguimiento veterinario”. No obstante, debido al alto nivel de trabajo, la protectora madrileña buscó una casa de acogida para que Sofi pudiese estar atendida durante las 24 horas del día en el momento del parto.

Fue entonces, según relatan en redes, cuando apareció una persona que decía haber colaborado con varias protectoras de animales. Tras conocerse personalmente, ambas partes firmaron un contrato de acogida a nombre de esta persona, de la que no ha trascendido identidad alguna. Además, desde la Asociación aseguran que incluso pusieron a su disposición todo el material necesario para atender a la perra en todo momento.

Una odisea perruna que ya cuenta con acciones legales en marcha

La odisea comenzó para la protectora cuando esta conoció que los cachorros de Sofi habían fallecido bajo el cuidado de la persona con la que habían firmado un contrato de acogida. Del mismo modo, “lo más grave y doloroso fue su confesión”, cuenta la protectora madrileña en sus redes sociales. Esta persona afirmó que “había tirado los cuerpos a la basura”, aseguran desde la Asociación. Desde la cuenta de Instagram aseguran que esta práctica, además de denotar “falta de humanidad absoluta”, “es ilegal”. Ante este caso, la protectora explica en su publicación que cuando los animales fallecen, sus cuerpos deben ser gestionados por los servicios autorizados y “nunca desechados como residuos”. Por lo que la pareja encargada de dar cuidados óptimos a Sofi habría incurrido en un delito.

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Paralelamente, la pareja se puso en contacto con la protectora para informarle que había llevado a Sofi al veterinario. Al contar la perra con un chip “en blanco”, según aseguraron, decidieron poner el chip a nombre de la pareja, “a pesar de que el contrato de acogida estaba a nombre de ella”, cuentan en Instagram. La Asociación admite que fue un fallo suyo la no identificación en el chip y solicitó entonces a la pareja que devolviese la titularidad de Sofi a la protectora, dado que esta había sido dada en acogida, no en adopción. Ante la negativa de la pareja, la asociación ha interpuesto denuncias por la vía legal.