El hospital Vall d’Hebron en Barcelona extirpa un tumor de hígado con una cirugía innovadora: “Durante 60 minutos el órgano quedó sin oxígeno”

El equipo médico catalán utilizó una tecnología de trasplantes de hígado para preservar el órgano

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Equipo quirúrgico del Hospital Vall
Equipo quirúrgico del Hospital Vall d'Hebron durante la intervención pionera. (Vall d'Hebron)

Un equipo multidisciplinar del Hospital Universitario Vall d’Hebron ha realizado, por primera vez en Cataluña, una intervención quirúrgica para extirpar un tumor hepático inoperable utilizando una técnica derivada del trasplante de hígado. La operación ha permitido mantener con vida el órgano de una paciente de 58 años al combinar innovadores métodos de preservación con un abordaje quirúrgico altamente especializado. Esta actuación, según ha destacado el propio centro, abre una nueva vía terapéutica en el tratamiento de tumores hepáticos avanzados y colangiocarcinomas, que hasta ahora solo disponían de opciones paliativas.

Ha sido el doctor Gonzalo Sapisochin, jefe del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del centro, quien ha coordinado esta intervención quirúrgica. El proceso requirió 10 horas y la participación de un equipo multidisciplinar de quince profesionales, entre ellos cinco cirujanos, especialistas de Anestesiología y Reanimación y personal de Enfermería, entre quienes han logrado salvar la vida de una mujer de 58 años.

La paciente padecía un colangiocarcinoma de gran tamaño que afectaba a los principales vasos sanguíneos del hígado. El tumor, según ha informado el Vall d’Hebron, tenía la dimensión de una pelota de balonmano y comprometía las tres venas suprahepáticas y la vena cava inferior, lo que hacía inviable la cirugía convencional. Tras ser intervenida en noviembre de 2025, ha podido recuperarse e incorporar de nuevo sus rutinas habituales.

Tecnología HOPE, la clave del éxito

El doctor Gonzalo Sapisochin durante
El doctor Gonzalo Sapisochin durante la intervención (Vall d'Hebron)

La intervención ha sido posible por la tecnología HOPE (perfusión oxigenada hipotérmica, por sus siglas en inglés), una máquina utilizada en el trasplante hepático para preservar el órgano entre la extracción y su implantación. En este caso, la máquina se conectó directamente a la paciente para proteger al hígado mientras permanecía temporalmente sin flujo ni drenaje sanguíneo.

“En una cirugía en la que el tumor afectaba a la vena cava y a la confluencia de las tres venas hepáticas, tuvimos que clampar las arterias y venas que irrigan el hígado y todo el drenaje venoso del órgano”, explica el Dr. Gonzalo Sapisochin. “Durante 60 minutos el órgano quedó sin oxígeno y, para preservarlo, lo conectamos a la máquina HOPE, que lo perfunde con un líquido oxigenado. De este modo pudimos operar el tumor con seguridad y, una vez finalizada la resección, volver a conectar el hígado a la circulación”, añade.

La utilización de esta técnica ha permitido reducir la inflamación y las complicaciones biliares, minimizar las pérdidas de sangre y preservar el metabolismo hepático. Tras la cirugía, la paciente ha podido regresar a su domicilio durante las fiestas navideñas y retomar su trabajo y actividades deportivas habituales en enero.

En total, el equipo del Vall d’Hebron extirpó el 60% del hígado de la paciente para quitar el tumor. El 40% restante se preservó en frío, dentro de la mujer, hasta que terminó la cirugía vascular. “El hígado tiene una capacidad de regeneración extraordinaria, podemos extirpar hasta dos tercios y recuperar el volumen en pocas semanas”, ha explicado la doctora Mireia Caralt. Este órgano puede llegar a pesar 1,5 kilos, participa en cerca de 500 procesos metabólicos y, si deja de funcionar, la persona puede fallecer en cuestión de horas.

Es la primera vez que se aplica esta técnica pionera en Cataluña. El doctor Sapisochin ya había realizado preservaciones in situ durante sus años en el Hospital General de Toronto, uno de los centros de referencia mundial en trasplante hepático y cirugía oncológica avanzada, pero nunca con la tecnología HOPE. Ahora, con su vuelta al Vall d’Hebron, ha podido incorporar protocolos de perfusión innovadores en el contexto europeo.