Desde que Cristóbal Colón llevara como ofrenda a los Reyes Católicos esta especia originaria del Nuevo Mundo, el pimentón se extendió por toda España y Europa hasta convertirse en un condimento imprescindible en los hogares. El de la Vera es el más conocido en nuestro país, imprescindible en múltiples recetas.
El pimentón está presente en guisos, embutidos y sofritos, su color intenso y su aroma inconfundible lo convierten en un ingrediente esencial en muchas cocinas. Sin embargo, más allá de su papel culinario, este polvo rojo obtenido del secado y molido de pimientos también encierra propiedades interesantes desde el punto de vista de la salud, según recoge la Fundación Española de la Nutrición (FEN).
En primer lugar, conviene matizar que la cantidad habitual de pimentón que se consume en la dieta es reducida. Por ello, su aporte nutricional no resulta significativo en términos cuantitativos. Es decir, no se trata de un alimento que, por sí mismo y en las raciones habituales, cubra grandes porcentajes de las necesidades diarias de vitaminas o minerales. No obstante, esto no significa que carezca de interés nutricional.
El pimentón, una especie rica en vitaminas
Uno de los compuestos más destacados del pimentón es la provitamina A, concretamente el beta-caroteno. Este pigmento natural, responsable en parte de su característico color rojizo, se transforma en vitamina A dentro de nuestro organismo. La vitamina A es un nutriente esencial que contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales. También participa en el buen estado de la piel y en el funcionamiento adecuado del sistema inmunitario.
Así, aunque la cantidad ingerida de pimentón sea pequeña, su presencia regular en la cocina puede contribuir, junto con otros alimentos ricos en carotenoides, a reforzar el aporte global de vitamina A en la dieta. En una alimentación variada y equilibrada, cada ingrediente suma.
Un condimento antioxidante
Otro de los componentes relevantes es el licopeno, expresa la FEN. Este carotenoide, conocido también por encontrarse en alimentos como el tomate, no tiene actividad de provitamina A, pero destaca por su potente capacidad antioxidante. Los antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres, moléculas inestables que se generan de manera natural en el organismo y que, en exceso, pueden contribuir al envejecimiento celular y al desarrollo de diversas enfermedades crónicas.
El consumo de alimentos que contienen antioxidantes forma parte de las recomendaciones generales para mantener una buena salud a largo plazo. En este contexto, el pimentón aporta su pequeño pero interesante grano de arena gracias al licopeno, sumándose a otros ingredientes vegetales de la dieta mediterránea ricos en compuestos antioxidantes.
En el caso de las variedades picantes, el pimentón también contiene capsaicina, el compuesto responsable de esa característica sensación de ardor. La capsaicina ha sido objeto de numerosos estudios científicos por sus posibles efectos beneficiosos. Entre ellos, se ha señalado su papel en la estimulación del metabolismo y en la modulación de la percepción del dolor, aunque estos efectos dependen de la cantidad consumida y del contexto general de la dieta.No obstante, en personas con problemas digestivos o sensibilidad gástrica, el consumo de pimentón picante debe moderarse.