El Palacio Ferial y de Congresos de Tarragona ha sido el escenario elegido para la gran noche de la gastronomía nacional. El espacio ha sido el elegido para la celebración de la gala de entrega de los Soles Guía Repsol 2026, una cita que ha reunido a cerca de 150 cocineros de todo el país en un acto presentado por Lorena Castell y Jorge Ponce. Chefs conocidos, caras nuevas, jefes de sala, prensa y figuras del mundo de la política y la cultura se han dado cita con un único objetivo: celebrar la gastronomía nacional en su faceta más ‘soleada’.
Con las 83 nuevas incorporaciones de la edición 2026, ya suman un total de 808 restaurantes en el universo de Soles Guía Repsol: 46 Tres Soles, 173 Dos Soles y 589 Un Sol, además de 1.605 Restaurantes Guía Repsol, recomendados por la entidad. En definitiva, una buena foto fija de lo que existe en la restauración española a día de hoy. De los premiados podemos extraer observaciones, tendencias, que nos permiten conocer algo más sobre la deriva que la gastronomía toma en nuestro territorio.
El impulso de la fusión nacional
En el listado de este año, destacan proyectos que presumen de la enriquecedora unión entre cocinas regionales; ahora la fusión ya no es asiática, sino local. Es el caso precisamente de uno de los recién premiados 3 Soles Repsol, el restaurante Voro, ubicado en Canyamel, Mallorca. Al frente del proyecto se encuentra el chef Álvaro Salazar, con origen en Jaén, y he aquí esa fusión nacional de la que hablábamos: una cocina mediterránea con acento andaluz y producto mallorquín.
“La fusión viene del territorio nacional, nuestra aspiración no es hacer homenaje a cocinas foráneas”, aclara Álvaro en conversación con Infobae. “Una de las características que mejor definen a Voro es su intento por defender el patrimonio nacional en un sitio tan tremendamente turístico y ahí está el reto. Por eso les presentamos recetarios muy concretos, de zonas geográficas que el turista extranjero desconoce”.
Fusiones similares suceden en el restaurante Cervus (Tarragona), donde se sirve un mix entre Catalunya y Andalucía; en Troqué (Adeje), que entronca Canarias con el País Vasco y Asturias; o Besta (Barcelona), que mira al Mediterráneo y al Atlántico gallego.
Menús cortos, más baratos y entre semana
También son tendencia los menús cortos y dinámicos, que ganan terreno al menú degustación, mientras las opciones con ticket intermedio cogen fuerza a través de restaurantes premiados en los que es posible comer muy bien en torno a los 50 euros, como en Trèsde (Madrid), Moral (Santa Cruz de Tenerife) o Farigola&Menta (Valencia).
Las barras ‘gastro’ en las que el chef cocina frente al comensal crecen sin parar, tanto en propuestas tan elevadas como la de Ramón Freixa Atelier, nuevo 3 Soles con mesa para únicamente diez comensales, como en propuestas tan accesibles como la de EMi (Madrid), 539 Plats Forts (Puigcerdá, Girona), El Bar Old School Food (Mérida) o Siseo (Lleida).
La juventud destaca en más de 30 de estos nuevos Soles, figuras que muestran una cara nueva en esto de la alta cocina; una ilusión por la novedad que convive con un regreso a los procesos artesanales de antes, como la elaboración de embutidos propios, el protagonismo de los guisos o la presencia de las brasas. Y en un sector habituado a horarios infinitos, la conciliación se materializa en restaurantes que optan por cerrar los fines de semana, por abrir solo para comer o cenar, o libran cuatro días de siete.