Un granjero pinta sus 800 ovejas de naranja para evitar robos y se convierten en el gran reclamo turístico de la localidad

La medida de seguridad ha llamado la atención de vecinos y visitantes, viralizándose en redes sociales

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Ovejas pintadas de naranja. (YouTube:
Ovejas pintadas de naranja. (YouTube: @NESnappers)

En la historia del arte, existen numerosas obras que surgieron a partir de un error o que, inicialmente, respondían a una intención completamente distinta. Un ejemplo es la técnica del dripping de Jackson Pollock, que surgió cuando el artista dejó gotear pintura sobre un lienzo y decidió usar ese método como base de su trabajo.

En el noroeste de Inglaterra, un hombre ha marcado una tendencia similar que puede convertirse en un antes y un después. El granjero, cansado de perder a sus ovejas, decidió usar un método para diferenciar a estos animales de forma más sencilla.

Para ello, pintó a sus 800 ovejas con una pintura naranja fluorescente para poder localizarlas de manera rápida. Sin embargo, esta peculiar medida transformó al condado de Cumbria en un reclamo turístico, según explica el medio brasileño CPG.

Esta medida surgió después de sufrir numerosos robos, según afirma el granjero Pip Simpson. Acumuló numerosas pérdidas durante un período de, aproximadamente, cuatro años, por lo que decidió adoptar este método preventivo.

Oveja del rebaño. (YouTube: @NESnappers)
Oveja del rebaño. (YouTube: @NESnappers)

La selección del color no fue casual. Se trató de una decisión cuidadosamente planificada para lograr un contraste que resultara inmediato y evidente a la vista. “Era un color muy llamativo que nadie más había usado, así que simplemente era cuestión de intentar ser diferente“, explica el hombre a CPG.

El impacto del color de las ovejas en vecinos y turistas

El cambio de color alteró la percepción que habitantes y visitantes tienen sobre el rebaño. Las ovejas se integraron como un elemento distintivo en el paisaje rural, despertando curiosidad y convirtiéndose en un tema de conversación recurrente.

Esta transformación las llevó a ocupar un rol inesperado como atractivo turístico, atrayendo a personas interesadas en observarlas y fotografiarlas. Por otra parte, la alta visibilidad del rebaño también provocó que los vecinos actuaran como vigilantes, siendo capaces de identificar cualquier movimiento inusual alrededor de las ovejas.

La tiktoker @noemartosr ha compartido en su cuenta el momento en que es embestida por una vaca mientras intentaba grabar unas imágenes junto a esta y su cría

Medidas de seguridad adecuadas

Si bien la medida ha demostrado ser eficaz como prevención adicional, no sustituye los sistemas formales de control y seguimiento. Los registros oficiales, el marcado con chips y las prácticas de manejo seguro siguen siendo imprescindibles para la protección integral del ganado. La pintura naranja funciona como una capa extra de seguridad, pero no elimina por completo el riesgo de robo.

Asimismo, es importante tener en cuenta aspectos de bienestar animal y durabilidad del color. La exposición a la lluvia, el sol y la vegetación puede modificar la intensidad de la pintura, aunque, según el granjero, se mantiene prácticamente intacto hasta la esquila.

Además de su función preventiva, la iniciativa de pintar a las ovejas abre la puerta a reflexionar sobre cómo soluciones creativas y visuales pueden aplicarse en entornos rurales para mejorar la gestión del ganado. Este enfoque demuestra que, más allá de la tecnología o los sistemas formales, cambios sencillos y llamativos pueden generar un efecto disuasorio notable.