Juan José Ebenezer, mecánico: “Cada vez se paga más por los coches, pero meten más plástico y menos piezas de calidad”

El uso de materiales plásticos en componentes clave de los vehículos divide opiniones entre fabricantes y profesionales del sector

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Juan José Ebenezer, mecánico, habla
Juan José Ebenezer, mecánico, habla sobre los componentes plásticos en los coches (TikTok / @talleresebenezer)

El debate sobre la durabilidad y calidad en la industria automotriz ha cobrado protagonismo debido al uso extendido de materiales plásticos en componentes esenciales. La preocupación de Juan José Ebenezer, mecánico especializado, se resume en su comentario difundido a través de un vídeo en TikTok (@talleresebenezer).

“Tú cada vez pagas más por los coches, pero en realidad te estás metiendo cada vez más plástico y menos piezas de calidad”, expone. Estas palabras reflejan el malestar de quienes perciben una desconexión entre el costo de los vehículos y la integridad de sus materiales.

Mirando atrás en el tiempo, Ebenezer recuerda: “Antes, antiguamente, un cárter de plástico era algo impensable”, y se pregunta sobre la lógica detrás de las nuevas soluciones técnicas: “¿Cómo van a meter un cacho de plástico para aguantar el aceite a tanta temperatura, un aceite y tal?”

Diferentes elementos plásticos

Hoy observa cómo esa práctica, en otro tiempo impensable, se ha vuelto cotidiana, extendiéndose incluso a otros elementos: “Ya no es solamente un cárter de plástico, son tapones de cárter de plástico, cosa que antes también era impensable.”

Este avance, en vez de detenerse, plantea nuevos interrogantes para el futuro de la mecánica automovilística, según Ebenezer: “Al final, yo creo que vamos a llegar a un punto que nos vamos a encontrar cajas de cambio enteras de plástico.”

Dos mecánicos arreglan un coche
Dos mecánicos arreglan un coche en un taller (Canva)

Su experiencia le ha llevado a situaciones que describe como sorprendentes: “Yo ya me he llegado a encontrar brazos o bieletas completamente de plástico, cosa que me parece alucinante, porque una bieleta medio todavía, pero un brazo de plástico ha sido algo que no me lo podía ni llegar a imaginar y me lo he llegado a encontrar.”

La ironía ambiental tampoco escapa a su análisis. “Así que no sé a qué punto vamos a llegar con tanto plástico. Por cierto, todo muy ecológico, ¿eh?”, concluye el mecánico, dejando en el aire la contradicción entre lo que se vende como sostenibilidad y la realidad de los nuevos materiales empleados en los vehículos actuales.

Reducción de peso e innovaciones tecnológicas

Por fuera del testimonio de Ebenezer, la discusión sobre el uso de plásticos en el sector automotor ha generado posiciones enfrentadas. Ingenieros y fabricantes defienden la incorporación de estos materiales señalando que permiten reducir el peso total de los vehículos, lo que se traduce en una mejora del consumo de combustible y, por extensión, en una disminución de las emisiones contaminantes.

Esta reducción del peso es una de las razones por las que la industria ha apostado por los polímeros avanzados en partes estructurales y en elementos que antes se fabricaban exclusivamente en metal. Además, la industria argumenta que la tecnología de los plásticos ha avanzado lo suficiente como para ofrecer altos niveles de resistencia térmica y mecánica. Según esta visión, los plásticos actuales superan en muchos aspectos a los materiales tradicionales en pruebas de durabilidad, resistencia a la corrosión y estabilidad frente a agentes químicos.

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Los defensores de este cambio aseguran que la adaptación de estos materiales responde tanto a exigencias de seguridad como a la necesidad de cumplir normativas medioambientales cada vez más estrictas, especialmente en mercados europeos.

Aun así, persiste la percepción entre usuarios y profesionales como Ebenezer de que la durabilidad y la facilidad de reparación se han visto comprometidas. El reemplazo de componentes metálicos por plásticos puede derivar en una vida útil más limitada y en mayores dificultades para realizar reparaciones convencionales. El resultado es un debate abierto entre quienes priorizan la eficiencia y la innovación, y quienes valoran la robustez y la confianza en los materiales tradicionales.