Los cinco primeros vagones del Iryo accidentado en Adamuz y los dos trenes anteriores tienen marcas que se podrían corresponder con el trozo de vía roto

Este nuevo descubrimiento podría acercar más la causa del accidente en el estado de la vía, pero por el momento todas las hipótesis siguen abiertas

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Agentes de Criminalística de la
Agentes de Criminalística de la Guardia Civil revisando la parte baja del tren accidentado en Adamuz (Guardia Civil)

El tren de Iryo accidentado este domingo en Adamuz, Córdoba, presenta marcas en las ruedas de los cinco primeros coches que circularon antes del descarrilamiento, según revela la investigación de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y lo recoge El País. Estas muescas, de muy pequeño tamaño, podrían corresponder a la rotura en la vía en el kilómetro 318 de la línea Madrid-Sevilla, aunque por el momento, no se puede conocer con certeza mientras se desarrollan las pesquisas.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado también el hallazgo de rozaduras inusuales que podrían ser compatibles con las del convoy de Iryo y que también se habrían detectado en “dos o tres trenes” que pasaron antes del siniestro.

Aunque las hipótesis sobre las causas del accidente siguen abiertas, este nuevo hallazgo podría significar que el estado de la vía fue uno de los principales antecedentes de la catástrofe que por el momento ha dejado 42 muertos.

¿El estado de la vía o el estado del tren?

Otros de los últimos avances que se ha conseguido es la localización de parte del chasis del tren Iryo este martes en un riachuelo a 270 metros del lugar del suceso. Este martes, un fotógrafo de The New York Times, lo encontró en una zona que en ese momento no estaba acordonada, ya que los agentes lo estaban buscando desde este domingo.

Los investigadores ya han confirmado este descubrimiento, pero por el momento no se ha podido confirmar de cuál de los dos trenes procede, ni cómo llegó a esa ubicación. Una teoría de expertos que recoge el propio New York Times es que esto podría significar que el descarrilamiento fue a causa del estado del tren, pero, una vez más, todavía no se sabe nada concreto.

Todo lo que se sabe del accidente

El accidente ocurrió sobre las 19:39 horas del domingo 18 de enero de 2026 en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en el término de Adamuz (Córdoba), cuando un tren de alta velocidad de Iryo 6189, procedente de Málaga con destino a Madrid y con alrededor de 300 viajeros a bordo, descarriló por causas aún desconocidas e invadió la vía contigua.

Ese descarrilamiento provocó que los tres últimos vagones del convoy salieran de la vía y quedaran cruzados sobre la otra línea justo cuando circulaba en sentido contrario el tren Alvia 2384 de Renfe, que viajaba desde Madrid hacia Huelva con cerca de 184 pasajeros, con el que colisionó frontalmente.

La tragedia ocurrida en Adamuz, donde la colisión de dos trenes ha causado decenas de muertos y heridos.

La colisión fue de gran violencia debido a que ambos trenes circulaban a alta velocidad —el Iryo a unos 210 km/h y el Alvia aproximadamente a 205 km/h, ambos por debajo del límite máximo de velocidad permitido en ese tramo pero sin tiempo real para reaccionar— y produjo un impacto equivalente a chocar contra un muro a más de 400 km/h combinados.

Hasta el último balance oficial facilitado por las autoridades, la cifra de víctimas mortales asciende al menos a 42 personas, entre pasajeros de ambos trenes y personal de maquinistas, mientras que decenas de heridos siguen hospitalizados, algunos en estado grave, y otros ya han sido dados de alta tras recibir atención médica.

Las labores de rescate y recuperación de cuerpos han contado con maquinaria pesada, grúas de gran tonelaje y la participación de servicios de emergencia, la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias, permitiendo acceder a zonas donde los vagones quedaron volcados o atrapados en el terraplén.