Cómo saber si el oro que compras es real: métodos caseros para protegerte de los fraudes

Las joyas, monedas y lingotes de oro suelen estar relacionados con grandes falsificaciones que puedes evitar siguiendo estos consejos

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Métodos caseros para ver si
Métodos caseros para ver si el oro es real. (Canva)

Durante siglos, el oro ha ocupado un lugar destacado en la historia de la humanidad por su valor, belleza y durabilidad. Esta reputación lo ha convertido en un metal altamente codiciado pero también en un blanco frecuente de falsificaciones. En la actualidad, el auge del comercio de oro en forma de joyas, lingotes o monedas plantea una pregunta fundamental para quienes desean invertir o simplemente adquirir una pieza auténtica: ¿cómo saber si el oro que compras es real?

Detectar una falsificación puede marcar la diferencia entre una buena inversión y una gran pérdida. Muchas personas, al comprar oro sin tomar las debidas precauciones, pueden verse envueltas en engaños o fraudes. Por eso, saber identificar el oro genuino no solo protege tu dinero, sino que también te da tranquilidad y confianza al adquirir este metal precioso.

Afortunadamente, existen varios métodos, desde pruebas sencillas que se pueden realizar en casa hasta herramientas profesionales, para verificar la autenticidad del oro antes de cerrar una compra. Conocer estas técnicas y aplicarlas puede ayudarte a distinguir una pieza auténtica de una imitación y evitar sorpresas desagradables.

Métodos caseros para identificar oro auténtico

Existen pruebas simples y accesibles que permiten sospechar si una joya, moneda o lingote de oro es real. Una de las más utilizadas es la de tamaño y peso, especialmente en monedas. Las casas de moneda oficiales informan las medidas y el peso exactos de cada moneda de inversión, lo que facilita la comparación con las piezas adquiridas. Diferencias notables en estas características suelen indicar que la moneda no es legítima, ya que el oro tiene una densidad muy alta y es difícil replicar exactamente sus dimensiones.

El texto examina la fluctuación de los precios del oro y la plata durante los últimos 20 años, destacando su volatilidad. Se explica que el oro alcanzó máximos históricos por encima de los 3,000 dólares por onza en marzo de 2025 debido a incertidumbre económica y geopolítica, mientras que sus mínimos se vieron a principios de los 2000 por debajo de los 400 dólares Créditos: Podcast generado con IA Credito: REUTERS

Otra técnica popular es la prueba del imán. El oro auténtico no es magnético, así que si una joya o moneda se queda pegada a un imán potente, probablemente contiene otros metales y no tiene alta pureza. Asimismo, el sonido que produce el oro puede ser una pista: al golpear suavemente una moneda de oro con la uña o un objeto metálico, debería emitir un tono agudo y sostenido, a diferencia de un sonido opaco propio de piezas falsas.

Otras pruebas sencillas incluyen frotar la joya sobre una superficie de cerámica sin esmaltar; el oro auténtico dejará una marca dorada, mientras que las imitaciones suelen dejar rastros oscuros. También se puede comprobar la densidad sumergiendo la pieza en agua: el oro real, por ser muy denso, se hunde rápidamente. Finalmente, aplicar una gota de limón puede ayudar, ya que el oro puro resiste la acidez sin oxidarse ni cambiar de color.

Además de estas pruebas, es fundamental revisar la presencia de sellos o marcas de pureza en las joyas. Inscripciones como “24K”, “18K” o “750” suelen indicar el porcentaje de oro puro en la pieza y ayudan a descartar falsificaciones.

Los fraudes y la importancia del experto

El oro de 24 quilates es considerado puro, mientras que el de 18 o 14 quilates contiene mezclas de otros metales para hacerlo más resistente y adecuado para joyería cotidiana. Las piezas de menor pureza suelen ser más asequibles, pero también están más expuestas a intentos de engaño. Por ello, conocer la proporción de oro puro ayuda a entender el precio y la calidad del producto que se adquiere.

La visión de un experto
La visión de un experto para comprobar la pureza del oro. (EFE/EPA/RUNGROJ YONGRIT)

El riesgo de encontrar piezas falsas es mayor cuando se compra a particulares o comerciantes sin reputación comprobada. Lingotes, monedas y joyas pueden ser objeto de falsificaciones cada vez más sofisticadas, por lo que confiar únicamente en pruebas caseras puede no ser suficiente en todos los casos. El uso de ácidos especiales para oro o equipos profesionales aporta mayor seguridad, pero solo debe ser realizado por personal capacitado y en condiciones controladas.

La forma más segura de confirmar la autenticidad de cualquier pieza de oro es acudir a un joyero profesional o a un distribuidor certificado. Los expertos disponen de herramientas y conocimientos para descartar cualquier duda y garantizar la compra de oro real, evitando así sorpresas desagradables.