Adif reduce a 160 km/h la velocidad en varios tramos de la línea de tren Madrid-Barcelona por el estado de la vía y de los túneles

La mayor parte del recorrido afectado por la limitación de velocidad se concentra en el tramo de unos 150 kilómetros que une Mejorada del Campo, en la Comunidad de Madrid, con Alhama de Aragón, en Zaragoza

Guardar
Un tren de AVE Renfe
Un tren de AVE Renfe circulando entre Madrid y Barcelona. (Europa Press)

Varios tramos de la línea ferroviaria de alta velocidad que une Madrid y Barcelona van a empezar a sufrir restricciones de circulación, lo que afectará a miles de viajeros. Este martes, Adif ha ordenado una bajada temporal de la velocidad máxima a 160 kilómetros por hora en distintos puntos del recorrido, una medida adoptada tras detectar problemas en el estado de la vía, un túnel y varios aparatos ferroviarios.

Según el documento enviado a los maquinistas, las limitaciones se concentran en varios tramos. En total, se han identificado diez puntos conflictivos a lo largo del recorrido. Desde Adif han explicado a Europa Press que la restricción tiene carácter provisional y solo estará vigente durante este martes.

Está previsto que los trabajos de inspección y mantenimiento se realicen a lo largo de la noche del martes al miércoles, y que, si no se detectan incidencias, la limitación finalice.

Un tramo clave bajo restricciones

El tramo más extenso bajo esta restricción es el que va desde Mejorada del Campo, en la Comunidad de Madrid, hasta Alhama de Aragón, ya en la provincia de Zaragoza. Se trata de unos 150 kilómetros de vía, comprendidos entre los puntos kilométricos 34,8 y 182,9, donde los trenes deberán circular muy por debajo de las velocidades frecuentes de la línea. En general, la alta velocidad entre Madrid y Barcelona circula a unos 300 km/h, por lo que se ha rebajado casi a la mitad el límite de circulación, lo que afectará directamente en los tiempos de los viajes.

Desde Infobae hemos hablado con Miguel Yunquera, maquinista de alta velocidad, quien nos ha explicado que, aunque la línea Madrid-Barcelona no es su recorrido habitual, sí tiene constancia de que “el estado en el que se encuentra la vía se ha ido deteriorando en los últimos años”. “Hay que tener en cuenta que un tren lanzado a 300 km/h es mucho más susceptible de moverse que un tren que va más despacio, y esto requiere que la vía esté en un estado prácticamente perfecto”, recalca Yunquera.

La tragedia ocurrida en Adamuz, donde la colisión de dos trenes ha causado decenas de muertos y heridos.

Los propios maquinistas llevan tiempo alertando de esta situación. Por esto, el sindicato mayoritario SEMAF (Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios) decidió hace unos días aplicar una limitación de 230 km/h entre la estación de Atocha y el entorno de Calatayud, con el objetivo de mejorar la seguridad de los viajes. “La vía no está atornillada al terreno, sino que está apoyada sobre un lecho de piedra, llamado balasto, y tiene que estar perfectamente nivelado para que el tren se mantenga estable cuando pase, además de que los carriles deben estar también en buen estado”, puntualiza Yunquera.

“Lo que ha pasado en la línea de Barcelona es que hemos pasado de circular por una vía que estaba en unas condiciones aceptables, y por las que el tren se movía lo normal cuando circulas a 300 km/h, a tener vibraciones, golpes, y vernos obligados a reducir la velocidad”, relata el maquinista. Incluso, según cuenta, el sistema de seguridad de los propios trenes ha llegado a detectar esas vibraciones como “algún tipo de movimiento anormal”, lo que “obliga a reducir la velocidad”. “Cuando a ti te dan una limitación por el estado de la vía, quiere decir que la vía no está en condiciones”, añade.