Las personas que experimentan episodios de ansiedad como palpitación acelerada del corazón u opresión en el pecho suelen intentar mitigar esta sensación oponiéndose a ella. Esto resulta ser un error que la mayoría cometen, según explica la psicóloga Ainhoa Vila desde su cuenta de TikTok.
La ansiedad es una de las alteraciones psicológicas más frecuentes en la actualidad, especialmente entre jóvenes y adultos expuestos a altos niveles de estrés. En redes sociales, abundan los consejos sobre la respiración profunda o técnicas de distracción. Sin embargo, estos vídeos no siempre poseen el respaldo de un experto ni los trucos ofrecidos funcionan igual para todos.
De esta manera, Vila divulga “desde la psicología, la ciencia y la conducta” y, en cuanto a la ansiedad, afirma que “la ansiedad se va a debilitar cuando dejes, literalmente, de luchar contra ella”. Por tanto, la clave no se halla en forzar nuestra calma, sino en entender la relación que tenemos con nuestras sensaciones fisiológicas.
Cuál es la técnica exactamente
La experta denomina a este método exposición interoceptiva controlada, una técnica utilizada en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Esta propone dejar de huir de las sensaciones físicas que generan la ansiedad. Este cambio de enfoque choca frontalmente contra otras estrategias que buscan eliminar rápidamente el malestar.
Se debe permitir la aparición de síntomas de forma intencional y segura, así como la aceleración del corazón, la presión en el pecho o la incomodidad corporal. Todo ello, sin intentar corregirlos ni distraerse. El objetivo está en observar el malestar sin reaccionar ante él.
Este proceso enseña al sistema nervioso una idea clave: aunque las sensaciones son incómodas, no son peligrosas. Con el tiempo, el cuerpo deja de interpretar esas señales como una amenaza real. “La ansiedad lo que hace, literalmente, es perder fuerza” apunta Vila.
Dejar de luchar para ganar
Con todo esto, una de las conclusiones centrales del mensaje de la psicóloga es que la lucha constante contra la ansiedad no lleva a ningún lado. De hecho, no solo mantiene el nivel de esta angustia extrema, sino que incluso aumenta. Evitar sensaciones, intentar controlarlas o distraerse de forma compulsiva refuerza la idea de que existe un peligro.
La exposición interoceptiva controlada rompe este círculo. Al permitir las sensaciones sin huir, el cuerpo reaprende que no necesita activar una respuesta de alarma. Por eso, Vila insiste en que este proceso “no se le llama resignación, sino que es reaprendizaje fisiológico”.
“Quiero que te quedes con esto”, concluye la psicóloga en su vídeo: la ansiedad empieza a debilitarse cuando se deja de luchar contra ella. Un mensaje que desafía los consejos rápidos y simplistas y pone el foco en una comprensión más profunda del funcionamiento del sistema nervioso.
Qué es la ansiedad exactamente
La ansiedad es una respuesta natural del organismo ante situaciones percibidas como amenazantes o estresantes. Se manifiesta a través de emociones como el miedo, la inquietud o la tensión y puede ir acompañada de síntomas físicos como sudoración, palpitaciones o sensación de opresión en el pecho.
Cuando la ansiedad deja de ser temporal y aparece de forma persistente, puede convertirse en un problema de salud mental. Según explica MedlinePlus, los trastornos de ansiedad se caracterizan porque el miedo no desaparece y puede interferir en la vida diaria. Precisamente por eso, los enfoques terapéuticos actuales no buscan eliminar por completo la ansiedad, sino ayudar a la persona a comprenderla y a modificar la forma en que se relaciona con ella.