La senda de déficit fracasa en el Congreso y las comunidades autónomas pierden 5.500 millones de euros

La propuesta del Ejecutivo, paso previo a la presentación de los presupuestos, deberá ser presentada de nuevo ante la Cámara Baja

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La ministra de Hacienda, María
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (Europa Press)

Era algo cantado antes de celebrarse el Pleno, pero ahora es oficial. La senda de déficit presentada por el Gobierno, el paso previo y esencial para la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, se estrella en el Congreso con los votos en contra de PP y Vox, Junts y UPN, y las abstenciones de Podemos y la diputada de Compromís Àgueda Micó. En total, la votación se ha saldado con 178 votos en contra, 174 a favor y cinco abstenciones.

En su intervención, la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pidió el apoyo de la Cámara por “sensatez y sentido común” e insistió en que, si se rechazan los objetivos de déficit y deuda, “los perjudicados serán los gobiernos autonómicos”, que no ya podrán contar con una décima de PIB de margen de déficit para dedicarlo a “sanidad, educación y dependencia”. Días antes, el portavoz del PSOE, Patxi López apelaba al voto del resto de formaciones porque, en caso de un voto negativo, “tendrían que dar explicaciones”. Según ha defendido el Ejecutivo, la nueva senda habría permitido a las comunidades autonómicas disponer de 5.500 millones de euros más de margen fiscal para llevar a cabo sus políticas. “El PP ha votado en contra de que sus propias comunidades tengan más recursos para sanidad, educación o servicios sociales”, ha criticado tras la votación el ministro de Transportes, Óscar Puente.

En el fondo, desde Ferraz se sabía que era la votación previsiblemente iba a fallar desde el momento en el que algunos de los socios de Gobierno decidieron desmarcarse de una propuesta que no consideran ambiciosa. La líder de Podemos, Ione Belarra, señaló en los pasillos del Congreso que, “si el Gobierno quiere marcar rumbo y pasar a la ofensiva social, puede haber Presupuestos”. “Pero les veo desganados, sin ganas de negociar”, apuntó la líder de la formación morada, que consideró que el empecinamiento de los socialistas se trataba “más de una campaña del PSOE, que una voluntad real de sacar los presupuestos”.

El PP critica un “gasto descontrolado” y Junts dice que es la misma senda que tumbaron el año pasado

El PP dejó claro el rechazo para evitar “un gasto descontrolado” que se va a pagar “con más impuestos y más deuda”. A su juicio, la propuesta es “humo” del Gobierno para mostrar que “están haciendo algo”, cuando en realidad, recuerdan, no tiene una mayoría absoluta.

En la misma línea de los populares se ha dirigido Vox. “Más impuestos y más deuda (...) no hace usted más que mentir y engañar”, ha reprochado también el diputado de Vox José María Figaredo, que ha llegado a calificar de “mierdas” las partidas de gasto que aprueba el Gobierno. Por su parte, el diputado de Junts, Josep María Cruset, ha defendido la negativa de su formación porque es “exactamente la misma (senda) que le tumbamos el año pasado” y se encuentra lejos de su exigencia de que las comunidades autónomas asuman un tercio del déficit total.

Tras su rechazo, el Gobierno tiene un plazo de un mes para presentar una nueva -con los mismos objetivos o unos diferentes- y, si también es rechazada, se aplicarán las metas del plan fiscal estructural, que tiene la misma cifra global de déficit (2,1 % del PIB para 2026), pero obligará a las comunidades autónomas a cerrar en equilibrio en lugar de con una décima del PIB de déficit. Hay que remarcar también que el rechazo a la senda no impide la presentación de los Presupuestos Generales de 2026 y, en este sentido, el Gobierno ha anunciado su intención de llevarlos al Congreso con o sin apoyos.

Noticia con información de EFE