
Un hombre de 30 años ha fallecido en la ciudad de Perpiñán (Francia) a causa de una infección de rabia, el primer caso mortal que detecta el país desde el año 2023. Confirmado por el Instituto Pasteur, las autoridades han puesto en marcha una investigación epidemiológica para lograr detectar el origen de la infección.
Según han informado los medios franceses, el paciente había viajado semanas antes al Magreb, donde podría haberse contagiado de la enfermedad. La víctima ingresó el 18 de septiembre en el Hospital de Perpiñán con hidrofobia y convulsiones, síntomas típicos de la rabia. Una semana después, el hombre falleció.
Por el momento, se está llevando a cabo una investigación epidemiológica para intentar identificar el origen de la contaminación, si bien las primeras hipótesis barajan la mordedura de un perro. El doctor Julian Cornaglia, médico del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Perpiñán, indicó que las primeras muestras apuntan “a una cepa canina”, si bien aún se desconoce la fecha de contaminación.
No existe cura para la rabia

Aunque la rabia ha sido en gran parte eliminada en la Europa occidental, su presencia persiste en varias regiones del continente, especialmente en los países bálticos y Europa del Este. Bulgaria, Rumanía, Lituania, Letonia, Estonia, Eslovenia, Eslovaquia, Polonia, Hungría y Finlandia se mantienen como focos recientes, a los que se suman reapariciones en Italia y Grecia. En estos países, la transmisión natural del virus sigue registrada principalmente entre animales salvajes, donde especies como el zorro rojo, el perro mapache y el murciélago actúan como los principales reservorios del virus en Europa. En contraste, España permanece libre de rabia desde 1978.
En Francia, el riesgo de exposición resulta mínimo. Durante los últimos treinta años, no se ha constatado ningún caso de carnívoros infectados dentro de sus fronteras. En el caso de los seres humanos, los pocos diagnósticos realizados desde 1970 han correspondido principalmente a personas infectadas fuera del país o por el contacto con animales importados de manera ilegal.
El virus de la rabia suele incubarse entre dos y tres meses, aunque el periodo puede variar entre una semana y un año, dependiendo del punto de entrada del virus y de la cantidad de partículas virales. Al inicio, los síntomas suelen confundirse con una gripe común, como fiebre, náuseas, vómitos y ansiedad. Además, pueden sumarse confusión, dificultad para tragar, salivación excesiva, insomnio y alucinaciones. Cuando el virus alcanza el sistema nervioso central, el proceso inflamatorio del cerebro y la médula espinal progresa de forma irreversible, provocando la muerte en la gran mayoría de los casos.
Actualmente, no existe una cura para la rabia más allá de la vacuna antirrábica, que muestra una eficacia cercana al 100% si se administra antes de los síntomas. Sin embargo, una vez que la enfermedad se manifiesta, la rabia resulta mortal. El único tratamiento experimental, conocido como “protocolo de Milwaukee”, consiste en inducir el coma del paciente y administrar medicamentos antivirales. Este método ha reportado resultados positivos solo en un grupo limitado de personas, estimándose entre siete y quince casos exitosos a nivel mundial.
Últimas Noticias
¿Por qué hay objetos espaciales que se parecen a muñecos de nieve? Un nuevo estudio lo explica
Estos cuerpos bilobulados se encuentran en el Cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno

San Policarpo: onomásticos de este lunes 23 de febrero
Discípulo directo de San Juan, transmitió fielmente las enseñanzas apostólicas a nuevas generaciones de cristianos

El Machu Picchu español que cuenta con una ruta de senderismo única: es obligatorio llevar casco y 1,5 litros de agua por persona
El recóndito enclave cuenta con singularidades geográficas y arquitectónicas

Un trabajador se sale de la carretera con la furgoneta de la empresa y da positivo por alcohol, pero gana el juicio tras su despido: debe ser recontratado o recibir 11.000 euros
El empleado terminó en la cuneta y tuvo que ser rescatado por los bomberos. Sin embargo, el tribunal ha considerado que la extinción de su contrato fue “excesiva”

El tribunal rechaza la petición de un padre de Valencia para extinguir la pensión de alimentos a su hija mayor y rebajar la del hijo menor
La obligación de alimentos perdura mientras los hijos no alcancen autosuficiencia y las dificultades económicas del progenitor no justificaron el cese ni la reducción drástica de la pensión



