El Global Retirement Index es el índice de referencia a nivel mundial para conocer los mejores destinos para jubilarse cada año. Esta clasificación está elaborada por la revista norteamericana International Living y en 2024, España ocupa el quinto lugar del ranking.
Nuestro país vecino, Francia, también está en el Top 10, concretamente en el noveno puesto. Más allá de la clasificación general, cada país cuenta con lugares recomendados para jubilados, atendiendo a factores como coste de la vida, precio del alquiler, seguridad, servicios de salud y opciones de ocio.
En este sentido, la misma revista reveló recientemente en su perfil de Instagram las cinco mejores ciudades y pueblos franceses para vivir y jubilarse este año. Montpellier, Burdeos y Lyon fueron las tres ciudades de una selección en la que se incluyeron dos pueblos: Sarlat-la Canéda y Pau.
Este último se encuentra en los Pirineos, a menos de dos horas de Candanchú (una hora y 47 minutos en coche aproximadamente) y es una auténtica joya de municipio gracias a su historia, su paisaje y su oferta cultural y deportiva. Además, el precio del alquiler es asequible, ya que según International Living, un apartamento de dos habitaciones cuesta alrededor de 725 euros al mes.
Qué ver y hacer en Pau, un espectacular pueblo francés

Capital de la región de Béarn, Pau es un municipio que ronda los 150.000 habitantes. Su situación geográfica es excepcional, con la majestuosa cadena de los Pirineos como telón de fondo.
Hasta el siglo XIV, Pau era solo un modesto pueblo. Su desarrollo comienza con el conde Gaston Fébus, pero es bajo el mando de Jean d’Albret y Catalina de Navarra cuando se convierte en la capital del Béarn, sucediendo a Lescar, Morlaàs y Orthez. La construcción del castillo, iniciada por Gaston Fébus y transformada en una residencia renacentista por Enrique II de Albret, marca un hito crucial. Bajo Juana de Albret, el castillo se convierte en un centro artístico e intelectual, y es allí donde nace Enrique de Navarra, futuro rey Enrique IV de Francia, tal y como señala Le Guide Béarn Pyrénées.
Después de siglos de fluctuaciones, es en el siglo XIX cuando Pau experimenta un notable auge, impulsado por la presencia anglo-sajona. Las tropas inglesas, seducidas por el clima, generan una ola de inmigración que da lugar a la construcción de villas suntuosas y parques. Esta transformación convierte a Pau en una localidad elegante y armoniosa. Prueba de esta influencia es el campo de golf de 18 hoyos más antiguo de Europa (Pau Golf Club 1856).
Un punto de inflexión moderno para Pau es el descubrimiento en 1951 de un importante yacimiento de gas natural en Lacq, que impulsa la economía local. La universidad, la gran escuela de comercio, los centros de investigación, así como infraestructuras deportivas y culturales como el Palais des Sports y el Zénith, refuerzan el crecimiento de la ciudad.
Cuenta con una calidad de vida envidiable, ya que es una de las ciudades europeas con más espacios verdes por habitante. Además, el mar y la montaña están a menos de una hora en coche.

Sus monumentos más importantes son el castillo, la Casa de Sully (edificio del siglo XVII frente a la fortaleza), la plaza de la Moneda, la plaza Real, el Boulevard de los Pirineos (con vistas magníficas a la cordillera), el Palacio y Parque Beaumont (en el casco antiguo) y los museos de Bellas Artes y el Bernadotte.
Asimismo, los amantes del deporte tienen una cita ineludible en el Lago de Aressy, ideal para las actividades acuáticas. Y para los más atrevidos, el Parc AquaSports ofrece la posibilidad de hacer rafting, hydrospeed y Air Boat sin salir de la ciudad.
Tres pueblos de Portugal asequibles para jubilarse
El otro vecino español, Portugal, se ha convertido en un destino atractivo para jubilados de todo el mundo, debido a su coste de vida accesible y a su variada oferta cultural y natural. Una pareja puede vivir cómodamente en varias localidades con un presupuesto de aproximadamente 2,400 euros mensuales.
En el norte del país, Vila do Conde, ubicada a media hora de Oporto, emerge como una opción atractiva. Esta localidad costera en la Costa Verde es frecuentada por familias portuguesas y ofrece una combinación de playas tranquilas y áreas ideales para surfistas. Life Overseas señala que en Vila do Conde se pueden alquilar apartamentos de tres habitaciones cerca de la playa por menos de 1,000 dólares al mes.
Más al sur, a una hora en coche de Lisboa, la Costa de Plata también presenta alternativas asequibles. La aldea de Nadadouro, en la Laguna de Óbidos, ofrece apartamentos amueblados con vistas al mar por alrededor de 1,000 euros al mes.
El Algarve, popular entre jubilados europeos, especialmente británicos, también cuenta con zonas económicas, aunque no lo parezca. Armação de Pêra, cercana a Albufeira, es descrita como una joya escondida. Pese a la demanda, es posible encontrar alquileres amueblados de dos dormitorios por menos de 1,000 euros mensuales.
Últimas Noticias
Un trabajador queda atrapado en una palmera de 20 metros en Valencia y es rescatado en estado crítico por una parada cardíaca
Un bombero resultó herido tras caer durante la intervención y fue trasladado al hospital por dolor lumbar

Ya hay condena para Stephen McCullagh, el streamer que mató a su novia embarazada mientras hacía un directo de seis horas jugando al ‘GTA’
Horas antes del crimen Natalie estaba cenando pollo asado con su familia, mientras veían la final del Mundial de Fútbol
Un crimen, lujo y muchos secretos: la película basada en un clásico de Agatha Christie que tienes que ver en Prime Video
La cinta de 2022 se basa en la novela publicada en 1937, considerada aún hoy una de las obras más celebradas del género

Una cabina telefónica en una universidad permite a los estudiantes hablar con jubilados de residencias a 5.000 km de distancia
La iniciativa de la Universidad de Boston busca conectar generaciones y ser un antídoto contra la soledad

Tener mascota influye en la declaración de la Renta 2026: cuánto te desgravas, requisitos necesarios y qué animales contempla la ley
Hasta ahora, los gastos derivados del cuidado de animales, como vacunas, revisiones o tratamientos, no tenían ningún reflejo en la declaración de la renta



