
Tony Aliaga es una de las personas que mejor conoció a Silvia Tortosa, no en vano fue uno de sus grandes amigos, además de su representante y una de las personas que estuvo con ella hasta el final. De sus últimos días habla en una entrevista en Lecturas en la que narra cómo fue el infierno por el que pasó la actriz tras conocer la infidelidad de su marido, Carlos Cánovas, lo cual le hizo modificar sus últimas voluntades.
Según cuenta en las páginas de la publicación, esta traición fue “el principio del fin” de la intérprete y es que tras descubrirlo no solo se sintió humillada, sino que fue entonces cuando “empezó su depresión”. Sobre esa decisión, Aliaga explica que Silvia “lo estaba pasando muy mal y se ingresa voluntariamente en una clínica para curar su depresión. Fue su decisión”.
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Todo esto derivó en que la actriz empezó a sentirse mal conmigo misma ya que, en palabras de su amigo, “le hicieron sentir que ya no era útil. Silvia llegó a estar muy mal. Estaba hundida completamente, daba miedo verla”. Las consecuencias también fueron físicas, pues “en un año perdió 12 kilos”. Tony también habló con Carlos en esta época y su sensación es que “quería controlar todo lo que le salía Silvia”.

Aunque le costó, finalmente Silvia Tortosa tomó la decisión de modificar el testamento para que su expareja no recibiera ninguno de sus bienes. Modificó sus últimas voluntades “en julio de 2023, antes de tener las pruebas de los detectives en los que quedaba claro que su marido le era infiel hacía años. Ese día, Silvia también cesa como su tutor legal a Carlos y nombra a Ana Congost”, prosigue en la entrevista.
Si bien se ha comentado que Carlos Cánovas tendría intención de impugnar el testamento, Aliaga considera que sería algo complicado porque cuando Silvia “se enteró de que le era infiel decidió que no iba a permitir que Carlos disfrutase de nada de ella”.
La cláusula de infidelidad
Según Tony Aliaga, para proteger su patrimonio de las manos de su expareja Silvia Tortosa marcó una cláusula que aparece en la primera página. “Manifiesta que se encuentra separada de hecho del suscitado cónyuge, por lo que no le corresponde ningún derecho legitimario. Para el caso de que pudiera corresponderle algún derecho, le deshereda por incumplimiento grave de los deberes conyugales conforme al dispuesto en el artículo 85 5.1. del Código Civil”.
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Este artículo hace clara referencia a la infidelidad que Carlos tuvo durante años y que le permitió desheredarle conforme a la ley. A cambio, Silvia Tortosa decidió acordarse de quienes sí le fueron fieles durante su vida y recibieron parte de su patrimonio su representante, su amiga Ana Congost y su excuñada, Jaenneta Davis.
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