
Leul Alba Buenestado está vivo. El estudiante de la Universidad de Murcia, que desapareció el pasado viernes durante su Erasmus en Lille (Francia), se encuentra en Islandia. Así lo ha confirmado la mañana de este miércoles la Fiscalía francesa, que ha explicado que el universitario contactó por teléfono con sus padres desde el país del norte de Europa.
El joven de 20 años y natural de Melilla desapareció el pasado viernes, cuando había quedado con unos amigos para cenar y no apareció. Se le perdió la pista en la residencia Albert Châtelet, donde residía desde el mes de septiembre, cuando comenzó a cursar un máster Erasmus en la facultad de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales (FSJPS) de la Universidad de Lille. En Murcia cursaba el grado de Relaciones Internacionales en la Facultad de Turismo y Relaciones Internacionales de la UMU.
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En declaraciones a la Agencia EFE, la fiscal francesa Carole Étienne ha confirmado las noticias sobre el estudiante: “Acabamos de recibir nuevos elementos, que debemos confirmar, que nos indican que está en Islandia. Son buenas noticias porque no estaríamos hablando de una desaparición inquietante”. Según los agentes encargados de la investigación, Leul Alba se puso en contacto con sus padres, que viven en Melilla, ciudad de origen del joven.
La policía registró durante el fin de semana pasado el cuarto 127 de la residencia Albert Châtelet, que ocupaba el estudiante. “No había desorden en el cuarto que nos permitiese pensar que hubo una pelea. Había cosas personales que ya no estaban, algo normal de alguien que desea irse de viaje. Sólo se había quedado una ventana entreabierta”, ha desvelado la fiscal. Etiénne también ha aclarado que “nada indica” que hubiese signos de algún tipo de radicalización por parte del estudiante Erasmus.
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Su teléfono estaba apagado
La desaparición de Leul Alba tuvo lugar el viernes, aunque no fue hasta el sábado, día 16, cuando fue denunciada en una comisaría de Lille y en Melilla. Al parecer, la tarde del viernes había quedado con unos amigos para después ir a cenar, pero no apareció y su teléfono estaba apagado desde unas horas antes, por lo que no recibía mensajes ni llamadas.
Entonces, sus amigos y compañeros difundieron a través de redes sociales como Instagram información que pudiera ayudar a resolver el caso. Así, detallaron que la última persona que habló por mensaje con Leul Alba lo hizo la mañana del viernes. Después, su móvil estaba apagado. Según el mismo testimonio, en su habitación de la residencia Albert Châtelet sus compañeros echaron en falta su cartera, teléfono, portátil, dos cargadores y una mochila. “No sabemos lo que llevaba puesto, ya que nadie lo vio el viernes, sólo que llevaba unas Air Force blancas con forro rojo”, manifiestan, para añadir que creen que “no llevaba abrigo ni chaqueta”.
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