El fiscal pide 4 años a un independentista catalán por agredir a un exlegionario

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Barcelona, 9 jun. La Fiscalía ha pedido cuatro años de prisión a un independentista catalán por dar un puñetazo en la cara a un exlegionario, después de que este le golpeara e intentara quitarle una bandera 'estelada' que llevaba el 11 de septiembre de 2020, con motivo de la Diada, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

En la sección sexta de la Audiencia Provincial de Barcelona ha quedado hoy visto para sentencia un juicio en el que la Fiscalía pide cuatro años de prisión para el independentista por lesiones graves y dos años para su oponente, que le agredió en primer lugar y que fue el que sufrió las lesiones más graves -en un ojo-, en su caso por un delito de amenazas con agravante ideológico.

Los hechos se remontan al 11 de diciembre de 2020, cuando, según la Fiscalía, el exlegionario comenzó a increpar a un hombre que llevaba una bandera independentista en la espalda, gritándole frases como "el de la bandera, ven aquí" y "te voy a romper la cara, soy español, del ejército, soy legionario".

Según la Fiscalía, el hombre aceleró la marcha pero finalmente el exlegionario le alcanzó y le golpeó por detrás, intentando arrebatarle la bandera, ante lo que el independentista se giró y le dio un puñetazo en la cara, que le rompió las gafas que llevaba, provocándole graves lesiones en el ojo.

De hecho, el exlegionario perdió más del 65 % de la capacidad visual de un ojo, lo que ha llevado a la Fiscalía a pedir 4 años de cárcel para su oponente, por un delito de lesiones graves con la pérdida o inutilidad de un órgano principal.

En el juicio, el exlegionario ha alegado que no increpó ni golpeó a nadie, sino que el otro hombre, al que ni siquiera vio portar una bandera independentista, le golpeó "a maldad" y cayó al suelo perdiendo el conocimiento.

Sin embargo, los dos testigos que se encontraban en la misma calle y los policías locales que acudieron al lugar han corroborado la versión del independentista, según la cual su oponente comenzó a amenazarle de muerte para después agredirle por detrás, a pesar de que intentó acelerar el paso.

El independentista ha explicado que su reacción fue "instintiva" dado las amenazas que estaba sufriendo, señalando que lo que quería era quitárselo de encima. "No tenía intención de hacerle daño, sólo quería evitar el conflicto", ha alegado.

Los dos policías locales que han prestado declaración en el juicio han desmentido que el asaltante perdiese el conocimiento y han señalado que "se mostraba muy alterado" y que les contó que "era legionario" y que ellos "se metían en problemas".

El día de los hechos, el exlegionario llevaba una camiseta de la Legión.

La Fiscalía pide cuatro años para el independentista por un delito de lesiones y considera que la legítima defensa fue parcial, debido a que el puñetazo que hizo que su oponente perdiese parte de la visión fue "desproporcionado", por lo que tan sólo concurre una eximente incompleta.

Por su parte, la defensa del independentista ha pedido que se le aplique la eximente completa de legítima defensa, alegando que no era posible calcular los efectos de su acción disuasoria.

Alternativamente, en caso de que el tribunal no aprecie esta eximente, ha pedido que se le imponga únicamente una multa por lesiones debido a una imprudencia grave, teniendo en cuenta además que ya ha pagado los más de 100.000 euros que le reclamaron como indemnización por las lesiones y las secuelas. EFE

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