
A los 59 años, Jason Statham mantiene una presencia destacada en el cine de acción. Dos décadas después de haber sido tapa de Men’s Health US, la revista volvió a poner el foco en su estado físico y aseguró que está “igual o más fuerte” que entonces.
Su entrenador Logan Hood lo define como “el héroe perfecto de la clase trabajadora, una bestia del cine de acción”, una descripción que sintetiza buena parte de su imagen pública.
PUBLICIDAD
Pero su vigencia no se explica solo por la edad ni por una apariencia física que resistió el paso del tiempo. Lo que vuelve interesante su caso es el tipo de preparación que sostiene desde hace años: un modelo de entrenamiento menos ligado al fisicoculturismo clásico y más orientado al rendimiento, la movilidad y la funcionalidad.

Un entrenamiento pensado para rendir
En la base de su método de entrenamiento se encuentra una premisa clara: entrenar para ser un atleta completo. Según relató en 2007, su interés se centraba en mejorar “la potencia explosiva, la fuerza central, la coordinación y los reflejos”, en lugar de perseguir únicamente el desarrollo muscular.
PUBLICIDAD
La variedad y el aprendizaje constante también forman parte de su mentalidad. “Quiero aprender cosas nuevas. No quiero hacer lo mismo todos los días”, explicó.
Mientras otros modelos físicos del género estuvieron más asociados al tamaño corporal o a la exhibición muscular, Statham aparece vinculado a una idea de eficacia: un cuerpo preparado para moverse, reaccionar y sostener intensidad.

La lógica funcional de su rutina
El entrenamiento de Jason Statham se distingue por un enfoque funcional que busca mejorar el rendimiento integral del cuerpo, más allá de la ganancia de masa muscular.
Su rutina combina ejercicios clásicos de fuerza, como el peso muerto y las sentadillas, con prácticas que exigen coordinación y control corporal, entre ellas la gimnasia, el trabajo con pesas rusas y la escalada en cuerda.
PUBLICIDAD
La lógica de ese método no pasa solo por desarrollar músculos, sino por moverse mejor y responder con mayor eficacia física en distintas situaciones. El trabajo con el propio peso corporal aparece como una constante en su preparación y constituye una de las bases más visibles de su trayectoria.

Dominadas, flexiones, subidas de cuerda y ejercicios de anillas forman parte de sus entrenamientos desde hace dos décadas, mientras que su entrenador en The Beekeeper y A Working Man lo define como “extremadamente funcional”, con sesiones centradas en movilidad, cardio, estiramientos y habilidades como saltar o esprintar.
Antes incluso de los entrenamientos dirigidos, Statham suele hacer rutinas intensas por iniciativa propia, un rasgo que refuerza la idea de una disciplina sostenida más allá de las exigencias del rodaje.
PUBLICIDAD
Medición, progresión e intensidad
Una de las claves del progreso de Statham es la capacidad de medir el avance de sus entrenamientos y convertir cada sesión en un punto de comparación.
Uno de sus entrenamientos semanales consiste en intervalos de remo de seis repeticiones de 500 metros, con tres minutos de recuperación activa entre cada serie.

Sus tiempos registrados oscilan entre “aproximadamente 1 minuto y 39 segundos y 1 minuto 50 segundos”, una diferencia que sirve para monitorear el rendimiento real. La repetición y la medición permiten establecer objetivos claros: “Luego apunta los resultados”.
Statham también emplea estrategias para acumular volumen y calidad sin caer en el agotamiento excesivo. Junto a su entrenador, utiliza un formato de escalera, aumentando las repeticiones en grupos de uno, dos, tres, cuatro y cinco antes de volver a una y comenzar de nuevo.
PUBLICIDAD
Cuando la meta es llegar cerca del fallo muscular, la intensidad es fundamental. Por eso la consigna es concreta: “Haz 40 minutos duros”.

Una identidad física propia
El acompañamiento profesional ha sido clave en la evolución de Statham. Su entrenador Logan Hood diseñó programas que integraban fuerza, potencia y coordinación, mientras que el coordinador de acrobacias Eddie Fernández lo calificó como un atleta “extremadamente funcional”.
Además, el exluchador de UFC James Moontasri lo preparó para The Beekeeper incorporando jiu-jitsu, boxeo, patadas y puñetazos, con énfasis en repetir movimientos hasta volverlos automáticos.
Más que un ejemplo de musculación tradicional, su caso funciona como una síntesis entre disciplina, funcionalidad y rendimiento. En esa diferencia se apoya una vigencia que, a los 59 años, todavía logra destacarse en un género donde el cuerpo sigue siendo parte central del personaje.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
‘Diddy’ Combs cambia de prisión tras reportes sobre lujos y privilegios tras las rejas
El rapero dejó el penal de Fort Dix, en Nueva Jersey, y fue llevado a otro centro penitenciario en Pensilvania

“True Detective” regresa a HBO con Antonio Banderas y Nicolas Cage: esto se sabe de la temporada 5
La ficción policial volverá con una nueva trama, personajes inéditos y la dirección de la mexicana Issa López

Romeo, hijo de los Beckham, debuta en el cine con un personaje gay: así es el primer tráiler de “Forty Love”
El hijo de David y Victoria Beckham protagoniza un romance entre dos tenistas rivales que ya despertó comparaciones con la serie “Heated Rivalry”

Ben Affleck defendió a Tom Cruise tras el fracaso de ‘Digger’: “No puedes hacer algo interesante sin apostar fuerte”
El protagonista de “Argo” criticó las burlas contra la producción de Alejandro G. Iñárritu y alertó sobre un Hollywood cada vez menos dispuesto a experimentar

Elon Musk hace realidad el Turbo Boost de ‘El auto fantástico’ con su nuevo Tesla: “Era mi serie favorita”
Tras la presentación del nuevo vehículo Roadster, el empresario recordó su afición infantil por la serie de David Hasselhoff



