Alicia Bañuelos, ministra de Ciencia y Tecnología de San Luis
Alicia Bañuelos, ministra de Ciencia y Tecnología de San Luis

Alicia Bañuelos es física. Empezó su carrera como investigadora en la Facultad de Exactas de la UBA, pero pronto pasó a la función pública. Primero en la ciudad de Buenos Aires, después a nivel nacional. Su misión allí fue contribuir al desarrollo de internet en el país. Ya desde hace más tres años es ministra de Ciencia y Tecnología de San Luis, además de rectora de la Universidad de la Punta. En el stand de TICMAS en la Feria del Libro, habló del tema que hoy la desvela: la cuarta revolución industrial.

-Ya es habitual escuchar el concepto, pero a veces no queda claro. ¿Qué implicancias tiene la cuarta revolución industrial?

-Cada revolución industrial tuvo alguna característica saliente. La primera tuvo la invención de la máquina de vapor, la segunda con la electricidad, la tercera -que es la que hoy vivimos- con la automatización. La cuarta va a unir el mundo digital con el mundo físico. Ya estamos viendo sus primeras manifestaciones. En aquellas sociedades desarrolladas, que hayan iniciado este proceso digital, lo van a poder absorber a su favor. En aquellas que vienen más retrasadas, es probable que genere mayor exclusión.

-¿En qué ya se manifiesta concretamente?

-En un principio, se manifiesta en la industria y la inclusión de la inteligencia artificial, en la posibilidad de edición de ADN, en todos los lugares donde la tecnología informática está metiéndose para acelerar un proceso biológico. Estamos en los albores de esta cuarta revolución. Los países centrales están viendo cómo van a reaccionar. Al no estar definido del todo, hay gente muy optimista de cada al futuro, pero también hay otros muy pesimistas respecto al avance de la inteligencia artificial. Para mí, hay una oportunidad que puede servir a la Argentina.

-¿Usted ve una agenda en esa línea en Argentina?

-No, una agenda no. Tener una agenda significa un presupuesto y tiempos de concreción. Si solamente hay 4G en los lugares de mayor población y en los pueblos pequeños de todo el resto del país no lo hay, hay un atraso. Si pensamos que el 5G va a ser fundamental para la tecnología móvil y nosotros ni siquiera tenemos 4G en la mayor parte del territorio, no estamos en el camino correcto. Tener conectividad es condición necesaria, pero no suficiente.

-Se habla mucho de lo incierto que es el mercado laboral del futuro. ¿Cómo se asumen esos desafíos desde lo educativo?

-Hay algunas cosas que sí sabemos. El mundo va a necesitar más gente que se dedique a la tecnología o a la programación, pero no es lo único. También vamos a necesitar gente que sepa de ética. No podemos dejar solo en manos de científicos el diseño del nuevo mundo. Va de la mano con la ilustración, es decir, la razón la ciencia y el humanismo. Uno debe cuestionarse si está bien que, por ejemplo, clonemos personas. A lo mejor necesitemos menos recursos en ciertas carreras, pero seguro vamos a requerir filósofos y artistas.

-La gran inquietud es cómo se orienta a los estudiantes a esas áreas de mayor vacancia.

-Hay que optar por el estímulo real. La matemática, que es la base de todas las carreras científicas, es una invención del hombre. Uno encuentra cientos de personas que no entienden la matemática. Ahora, ¿cómo alguien no va a entender aquello que inventaron los humanos? Nuestro problema está en cómo se enseña la matemática, tan alejada de lo que uno hace cotidianamente. De ninguna manera tenemos que dejar de lado a la cultura y al arte.

-Usted suele decir que es imposible aprender matemática sin una buena base de lengua.

-En Argentina tenemos 12 años de escuela obligatoria. En los primeros tres se trata de aprender a leer porque en los restantes vamos a tener que aprender leyendo. Si nos falta esta herramienta, no vamos a aprender lo demás. Si uno quiere enseñarle a un chico a resolver un problema, generalmente viene de manera escrita. Todas las pruebas son pruebas de lengua.

-Se trata de focalizar…

-Hay que centrar el objetivo de la escuela en los lugares que son importantes. En esos tres años nos tenemos que dedicar a que el chico aprenda a leer y escribir. Uno puede aprender biología en cualquier momento de la vida: agarra un libro y lo va a entender. Si no sabe leer, ese conocimiento no lo va a adquirir jamás.

(Fotos: Dino Calvo)
(Fotos: Dino Calvo)

-Usted ocupa un doble rol estratégico como ministra y rectora de la universidad. ¿Qué está haciendo San Luis en el contexto de esta revolución tecnológica?

-San Luis empezó a construir el mundo digital hace 20 años. Invirtió sistemáticamente en apoyar los tres pilares de la inclusión digital: la conectividad, los dispositivos y la formación. Tenemos banda ancha en todos los lugares, tenemos 3780 kilómetros de fibra óptica propia. En los últimos años entregamos tabletas hasta lograr casi un dispositivo por hogar.

Desde la universidad estamos con un plan muy ambicioso, que es darle educación a la gente que vive en cualquier lugar de la provincia. Una persona que vive en un paraje puede estudiar cualquiera de las 47 carreras que tenemos. Hay contamos con más de 30 mil alumnos. El 95% va a ser la primera generación de graduados universitarios de la familia.

-En general, se suele desvalorizar a la educación a distancia en contraposición a la presencial. ¿Se puede lograr la misma calidad en las dos modalidades?

-No sé quién lo desprecia. Yo soy egresada de la UBA y he tenido profesores extraordinarios y otros muy malos, como en cualquier lugar. La presencialidad no da la calidad. Siempre ocurren estas cosas. Cada vez que aparece algo nuevo, se lo desmerece. Cuando aparecieron los MOOCS, donde participan las universidades más famosas del planeta, tomé algunos cursos y todos me parecieron extraordinarios. Jamás podría haber escuchado a esos profesores de otra manera. A mí me gusta tomar cursos presenciales cuando el docente es bueno. Si no, prefiero uno virtual.

-Hoy también se suele insistir en que el título universitario ya no es suficiente…

-Es así y se va a profundizar. Tiene que ver con esta revolución científica y tecnológica que vivimos. Cada vez aparecen más cosas nuevas en menor tiempo y nos adaptamos. Esta aceleración hace que la sociedad tenga que tener una formación de por vida porque van a aparecer nuevos temas que nos van a dejar afuera.

-Al mismo tiempo hay una realidad innegable: casi la mitad de los chicos argentinos son pobres. ¿Cómo se afrontan desafíos educativos tan importantes con necesidades tan grandes?

-No hay que entrar en ese dilema de pajarito que come o pajarito que piensa. El hambre duele. Con dolor no se puede estudiar. Ahora, no entiendo por qué en la Argentina tenemos que elegir que la gente tenga hambre o se eduque. Argentina, como productor de materias primas, podría darle de comer a todos. No tiene por qué ser excluyente con la educación de calidad.

-Escuelas generativas, La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información reconoció como una de las propuestas más innovadoras

-En este contexto de querer conseguir mejores resultados, disminuir la deserción escolar y que los chicos reciban mejor formación, la propuesta toma el concepto del arte generativo: empezar con un punto y terminar con una obra de arte. Cada escuela tiene un leitmotiv: ya sea fútbol, danza o música. A esa escuela van chicos que les interesan esas disciplinas y todo el contenido curricular se adaptan al gusto del niño. Por ejemplo, se aprende matemática o geografía con ajedrez. A través de un interés genuino, el aprendizaje se consolida.

La agenda de hoy y mañana en TICMAS

Martes 7

15.30
Un universo de imágenes. Experiencias en el uso de la tecnología con fines artísticos, académicos y experimentales
Entrevista a Kevin Kripper, del proyecto Vsynth, premiado por Innovar

16:00
Neuroeducación infantil, la ventana al futuro
Entrevista a Fabiana Bovazzi, licenciada en Administración y Gestión de la Educación, diplomada en Neuroaprendizaje y Neuropedagogía

17:00
Cómo crear poesía cortando y pegando. Llegar a la literatura desde la tecnología
Entrevista a Tálata Rodríguez, poeta y performer, artista multipremiada en Argentina y Estados Unidos

18:00
¿Para qué sirve la educación?
Conferencia de Facundo Manes
Requiere inscripción

19:30
El mundo tal como lo conocemos lo hicieron los científicos
Entrevista a Federico Kukso, destacado periodista científico argentino

Miércoles 8

15:00
El teatro como práctica social
Entrevista a Alejandro Tantanian, director del Teatro Nacional Cervantes

16:30
Borges en la biblioteca
Entrevista a Laura Rosato y Germán Álvarez, directores del Centro de Estudios Jorge Luis Borges, dependiente de la Biblioteca Nacional

17:00
Escritos para enseñar. Los libros de texto en el aula
Entrevista a Carolina Tosi, escritora y pedagoga

17:30
Las evaluaciones PISA como diagnóstico y plataforma de despegue
Entrevista a Axel Rivas, doctor en Ciencias Sociales, investigador y director de la Universidad de San Andres

18.00
Charla abierta con Pilar Rahola
La política y activista española hablará de sus ideas sobre la situación educación en España y América latina

20:00
¿Qué es (y qué no es) el Big Data y por qué es útil en la educación?
Entrevista a Wálter Sosa Escudero, director de del Departamento de Economía de Universidad de San Andrés

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