A cuánto puede llegar el dólar en julio sin que intervenga el Gobierno, según la nueva banda cambiaria

La inflación del 2,1% de mayo actualizó el tope máximo del esquema oficial. Si la divisa supera ese límite, el BCRA debe intervenir, pero también puede hacerlo antes

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El techo de la banda cambiaria superará los $1.840 a fines de julio de 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inflación de mayo definió el nuevo techo de la banda cambiaria. Con los datos que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), ya es posible calcular hasta dónde puede avanzar el dólar mayorista durante julio antes de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se vea obligado a intervenir en el mercado.

El esquema cambiario vigente establece que el techo de la banda —es decir, el valor máximo que puede alcanzar el dólar mayorista antes de que el BCRA deba salir a vender divisas para contenerlo— se ajusta mensualmente tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Indec. La actualización, sin embargo, no es inmediata: existe un desfase de dos meses entre el dato de inflación informado y su aplicación efectiva sobre los límites del esquema.

En la práctica, esto significa que la inflación de mayo —publicada en junio— determinará el techo de la banda que regirá durante julio. Ese mismo criterio se aplicó en meses anteriores: la inflación de marzo definió el techo de mayo, y la de abril fijó el límite de junio.

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El nuevo techo del dólar

El Indec informó que la inflación de mayo fue del 2,15 por ciento. Aplicado ese porcentaje al techo vigente para junio, que se ubica en $1.806,45, el límite superior de la banda cambiaria para fines de julio quedará en 1.845,28 pesos. Eso implica una suba de algo más de $38 respecto del techo actual.

En términos comparativos, el ajuste de julio es menor al que se registró el mes anterior. La inflación de abril había sido del 2,6%, lo que llevó el techo de la banda de mayo —de $1.764,15— a los $1.806,45 de junio, una diferencia de algo más de 42 pesos. La desaceleración de la inflación en mayo se traduce, por tanto, en un ajuste más moderado del límite cambiario.

Si el dólar mayorista superara los $1.845,28 al cierre de julio, el BCRA debería operar en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para devolver la cotización dentro del rango autorizado. El objetivo central del mecanismo es evitar movimientos bruscos del tipo de cambio y mantener condiciones ordenadas en el frente externo.

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La distancia entre el dólar y el techo

Al cierre del jueves, el dólar mayorista se negoció sin variantes a 1.432,50 pesos. Con ese valor de referencia, la distancia entre la cotización actual y el nuevo techo de julio es de $412,78, lo que equivale a una diferencia de casi 29 por ciento. Esa brecha indica que el tipo de cambio se encuentra aún lejos del límite que dispararía la intervención obligatoria del Banco Central.

El dólar al público cerró este miércoles a $1.450 en el Banco Nación, su valor más bajo desde el 2 de junio, tras acumular tres ruedas consecutivas de descenso. El dólar blue, por su parte, también terminó en 1.450 pesos.

En lo que va de junio, el mayorista acumula una suba de $24,50, equivalente al 1,7 por ciento. Sin embargo, en lo que va del año, el tipo de cambio oficial registra una caída de $22,50, equivalente al 1,5 por ciento.

El contexto cambiario

El comportamiento del mercado en las últimas jornadas estuvo signado por un tono financiero favorable. La mejora en la calificación soberana de Argentina por parte de Standard & Poor’s (S&P) impulsó el ingreso de divisas de fondos de inversión y contribuyó a que el dólar mayorista sostuviera su tendencia a la baja.

Desde que entró en vigor el esquema cambiario actual, el BCRA acumula compras por más de USD 10.000 millones dentro y fuera del mercado cambiario y lleva 106 días consecutivos con saldo positivo, con excepción del 2 de enero. Las reservas brutas alcanzaron los USD 47.615 millones al cierre de la última rueda hábil.

El esquema de bandas busca, precisamente, que el tipo de cambio fluctúe dentro de un rango previsible, sin anclar el peso a un valor fijo pero evitando saltos abruptos que pudieran afectar la dinámica de precios. La actualización mensual del techo según la inflación es la forma en que el mecanismo se adapta automáticamente a la evolución del índice de precios, sin requerir decisiones discrecionales para cada ajuste.

Con un IPC que mostró una nueva baja en mayo, el sistema arroja un techo más contenido para julio. La pregunta hacia adelante es si esa desaceleración puede sostenerse en los próximos meses, lo que determinaría ajustes cada vez más acotados en los límites del esquema cambiario.