La industria manufacturera argentina necesita potenciar la difusión y sofisticación en el uso de Inteligencia Artificial”. (IA). Hoy, las empresas invierten en tecnologías básicas y generales”, dice un relevamiento realizado por Accenture en conjunto con la Unión Industrial Argentina (UIA) que muestra que “menos del 30% de las empresas industriales argentinas utilizan IA para soporte en la toma de decisiones, acelerar sus procesos de I+D+i o realizar automatización inteligente”.
Según el estudio, “la principal barrera de adopción es la falta de conocimiento y de una visión clara sobre las oportunidades de la IA. Lo que requiere transformar el foco de la reducción de costos a la IA como driver de competitividad y operar sobre los cuatro aspectos principales que impulsan la transformación: talento, automatización, optimización a través de la IA y digitalización”.
Los hallazgos del relevamiento van en línea con los de una reciente investigación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral que precisó que 3 de cada 10 empresas argentinas todavía planifica con planilla Excel y menos del 5% tiene “madurez digital”. Pese a que la mayoría de las firmas se autopercibe con “altos niveles de eficiencia”, dice el estudio de la Austral, “solo una porción mínima alcanza un nivel de desarrollo digital real y consolidado”.
El relevamiento de Accenture parte de la pregunta acerca de cómo serán las fábricas más competitivas en 2040. La respuesta, plantea, “no estará determinada únicamente por la eficiencia de costos y los niveles de calidad”. De hecho, observa, esas dos variables son apenas el punto de partida. Los verdaderos factores diferenciadores, afirma, “serán la flexibilidad, la sostenibilidad y la inteligencia”, cualidades que asocia a la “hiperautomatización”.
Según el estudio, para 2040, si las empresas avanzan en esa dirección, sus fábricas serán “radicalmente distintas” a las actuales.
“Serán fábricas auto-optimizadas e impulsadas por inteligencia artificial, que integrarán de forma fluida robótica, gemelos digitales y supervisión humana en un ecosistema de producción inteligente e hiperautomatizado (…) no solo podrán ejecutar procesos a gran escala, sino también anticipar disrupciones, adaptarse de manera dinámica y optimizar la producción en tiempo real, con un nivel de autonomía casi total”.
El trabajo, transformado
Como ejemplo de cómo la inteligencia artificial transforma el trabajo reorganizando tareas y funciones el estudio calcula que en la industria local el 34% de las horas de trabajo son susceptibles de ser transformadas y potenciadas por la IA, proporción que se estira al 38% si se consideran otros potenciales cambios en sus cadenas de valor.
El estudio es enfático al afirmar que el sector fabril local “necesita potenciar la difusión y sofisticación en el uso de IA. Hoy, las empresas invierten en tecnologías básicas y generales”. De ahí que, como se señaló al principio, menos del 30% utilizan IA para soporte en la toma de decisiones, acelerar procesos o realizar “automatización inteligente”.
La principal barrera de adopción es “falta de conocimiento y de una visión clara sobre las oportunidades de la IA”. Eso exige, dicen, “transformar el foco de la reducción de costos a la IA como driver de competitividad y operar sobre los cuatro aspectos principales que impulsan la transformación”, a saber
1-Talento
Un 70% de los gerentes de planta encuestados por Accenture a nivel mundial considera que la transformación de la fuerza laboral es el factor más crítico para el éxito. A su vez, el talento disponible para el sector fabril se está reduciendo por y la aceleración de los cambios en los modelos productivos. “En el caso de Argentina –dice el estudio- “entre las empresas industriales que buscaron personal especializado para sus iniciativas de IA, casi la mitad tuvo dificultades para acceder al talento”.
En ese escenario, destacó Sebastián Feldberg, director ejecutivo de Industry X de Accenture Argentina, la capacitación y el desarrollo continuo del talento son, más que una necesidad operativa, “un habilitador estratégico para la competitividad de largo plazo; las fábricas del futuro requerirán personas con nuevas habilidades digitales, analíticas y cognitivas, capaces de interactuar con sistemas inteligentes, interpretar datos en tiempo real y tomar decisiones de mayor valor agregado”. La mayor parte de la fuerza laboral, resume, “dejará de trabajar directamente en la producción para pasar a trabajar para la producción”, lo que implica un cambio, desde tareas manuales y repetitivas hacia roles de supervisión de procesos, optimización, resolución de excepciones y toma de decisiones apoyadas por IA. Y para que esta transición sea exitosa se requieren “modelos de formación continua, flexibles y personalizados, que permitan actualizar habilidades en tiempo real a medida que la tecnología evoluciona”.
Según Feldberg, “las personas deberán participar en un ciclo constante en el que aprenden de la inteligencia artificial y junto a ella, y al mismo tiempo enseñan a la IA, a medida que la naturaleza del trabajo evoluciona”.
2.Automatización
63% de los gerentes de planta está priorizando la automatización en el mediano plazo, en línea con las oportunidades inmediatas para mejorar eficiencias y reducir costos. Pero solo 60% de los gerentes también prioriza innovaciones clave como los vehículos guiados autónomos (AGV), la transformación de la intralogística y la manipulación de materiales, y los robots móviles autónomos (AMR), necesarios para concretar “su visión hacia 2040. Pero ese a esa “visión”, contrastó el eestudio, “solo el 38% apunta a la fábrica hiperautomatizada”.
“Es probable que resulte más rentable actualizar y reacondicionar infraestructuras existentes, con instalaciones bien mantenidas, mediante el uso de IA y robots humanoides, en lugar de construir líneas de producción completamente nuevas desde cero”. Sin embargo, obseva, “los primeros adoptantes en la industria automotriz ya están probando el potencial de los robots humanoides, con resultados positivos.”
3.Optimización a través de IA
62 de los gerentes de planta considera que la IA “es un habilitador clave para todos los aspectos de las operaciones fabriles”. Pero a corto plazo “ la mayoría está priorizando los procesos de mantenimiento, reparación y overhaul (MRO), la optimización logística y las eficiencias productivas”, algo que tiene sentido si la meta “fuera solo preparar las fábricas para operar con éxito en los próximos años”.
Por el contrario, observa el estudio, “en el futuro cercano, las operaciones fabriles estarán definidas no solo por la eficiencia, sino también por la flexibilidad, la agilidad y la capacidad de adaptación rápida”. Lo que a su turno requerirá que la IA conecte máquinas de forma autónoma, priorice tareas, distribuya cargas de trabajo y genere secuencias óptimas. “Para lograr ese cambio, los gerentes de planta deberán acelerar el uso de la IA, pero un 38% de ellos aún se muestra reticente a aplicar IA generativa en sus fábricas”, subrayó Felberg. Según Accenture, el principal obstáculo es la mala calidad y la falta de consistencia de los datos, pues los gerentes de planta necesitan datos confiables para habilitar analítica en tiempo real. “Sin ellos –dice el estudio- las fábricas no pueden anticiparse ni actuar de forma proactiva. Para construir la fábrica del 2040, los líderes industriales deben poner el foco hoy en los datos.”
4.Digitalización
La digitalización es la base de la fábrica hiperautomatizada, pero el estudio reveló que la mayoría de los gerentes de planta sigue enfocándose en medidas de digitalización que ya deberían estar implementadas. Sus principales prioridades son las medidas de ciberseguridad (77%), seguidas por la implementación de sistemas de ejecución de manufactura (MES) (70%) y plataformas en la nube, “lo que evidencia que el sector manufacturero presenta un bajo nivel de madurez digital”.
Es preocupante, dice el informe, “que capacidades críticas de la fábrica del futuro, como los gemelos digitales de máquinas y productos, el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) o incluso la computación en el borde (edge computing), no son prioridades clave para casi la mitad de los gerentes de planta encuestados” a pesar de ser “los cimientos digitales de la fábrica moderna”.
“Para 2040 –pronostica Feldberg- las fábricas más avanzadas no serán gestionadas: serán orquestadas. Y el talento humano tendrá un rol fundamental en esta orquestación, al tomar decisiones de alto valor agregado. La IA gobernará la producción en tiempo real, los gemelos digitales modelarán cada decisión antes de ejecutarla e interactuarán con la figura del robot humanoide”. Así las cosas, el sistema fabril consistirá en “ecosistemas totalmente autónomos y sensibles a la demanda”.
Este futuro, concluye el estudio, “no es especulativo: ya está comenzando a materializarse (…) la única elección que enfrentan hoy los fabricantes es si diseñarán ese futuro o si se verán obligados a adaptarse a él.”