La comitiva argentina que durante los últimos días mantuvo conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Estados Unidos regresó al país tras concluir la segunda revisión del programa. Fuentes del Ministerio de Economía confirmaron a Infobae que el proceso técnico finalizó y solo resta el paso administrativo para que el organismo formalice el resultado. La expectativa ahora se centra en la confirmación del desembolso pendiente por USD 1.000 millones, que impactará en el nivel de reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Durante la semana pasada, un equipo encabezado por el viceministro de Economía, José Luis Daza, mantuvo encuentros con funcionarios del FMI en la ciudad de Washington. El objetivo fue avanzar en la revisión de los compromisos asumidos por la Argentina en el programa de facilidades extendidas. Menos de una semana después, la delegación ya se encuentra de regreso en Argentina.
La negociación de la segunda revisión formó parte de una agenda que el Gobierno priorizaba desde comienzos de febrero. En 2025, el equipo económico cumplió con las metas fiscales y monetarias, aunque enfrentó mayores dificultades en el plano cambiario, para acumular reservas netas en el BCRA. Estas complicaciones respondieron tanto a las ventas de divisas previas a las elecciones legislativas de octubre para controlar el tipo de cambio como a la decisión de no comprar reservas hasta que el dólar mayorista alcanzara el piso de la banda —lo que no ocurrió— con el fin de privilegiar la desaceleración de la inflación.
Desde el 1° de enero pasado, al iniciar la fase 4 del programa, el BCRA mejoró su desempeño: ya suma más de 38 jornadas consecutivas de compra de dólares, tanto en el mercado de cambios como mediante acuerdos con contrapartes externas. El viernes pasado, la entidad adquirió USD 31 millones, acumulando más de USD 2.700 millones en lo que va del año.
Pero algunos analistas consideran que las modificaciones en el régimen cambiario —el ajuste de las bandas por el Índice de Precios al Consumidor (IPC)— son parciales y que podrían surgir nuevas exigencias por parte del FMI. Aunque el nuevo esquema ya recibió el “aval” de Kristalina Georgieva, directora gerente del organismo, durante su encuentro en Davos con el ministro de Economía, Luis Caputo.
“Fue un placer tener un breve intercambio con Luis Caputo en Davos. Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”, publicó Georgieva en X junto con una foto con el ministro argentino. Caputo respondió: “Gracias a vos, Kristalina Georgieva. Seguiremos trabajando para hacer grande a Argentina nuevamente”.
Una vez que la segunda revisión finalice en términos administrativos y se conozca el staff report, la atención estará puesta en si el Fondo introduce nuevas sugerencias sobre el esquema cambiario y en las metas de acumulación de reservas internacionales netas del BCRA para el año. Hasta ahora, para el primer trimestre de 2026, el FMI exigió al BCRA reservas netas por USD -3.100 millones, mientras que antes de la primera revisión la meta era positiva, en USD 900 millones (una diferencia de USD 4.000 millones). Para el cuarto trimestre, la meta asciende a USD 8.400 millones (antes era USD 10.400 millones, diferencia de USD -2.000 millones).
El contexto del desembolso pendiente
El contexto de estas negociaciones estuvo marcado por la necesidad de acceder a los USD 1.000 millones pendientes del acuerdo, un desembolso que impacta directamente en la capacidad del país para afrontar vencimientos de deuda y fortalecer las reservas del BCRA. En las últimas semanas, distintos analistas y actores del mercado siguieron de cerca el desarrollo de las conversaciones, atentos a cualquier señal sobre la continuidad del programa y la estabilidad financiera.
El regreso de la delegación y el cierre técnico de la revisión constituyeron un paso clave. Actualmente, la segunda revisión entre Argentina y el FMI atraviesa la fase administrativa previa a la formalización: este procedimiento incluye la circulación de documentos internos, la revisión de informes por parte de los equipos técnicos del organismo y la programación de la reunión del directorio ejecutivo.
Un exdirector del FMI explicó a Infobae que la aprobación de un eventual acuerdo podría demorarse hasta mediados o fines de marzo, ya que el proceso formal dentro del organismo incluye varias etapas que exceden la negociación técnica inicial. Finalizadas las conversaciones técnicas entre el equipo argentino y el personal del FMI, el acuerdo debe ser revisado y aprobado por el staff del organismo, junto con la directora gerente Georgieva. En esta instancia, los departamentos de seguimiento de programas con condicionalidad, fiscal y legal del FMI analizan la propuesta. Luego, se elabora un documento formal y una carta de intención por parte de las autoridades argentinas, que se eleva a la Junta Directiva del organismo.
El exdirectivo del FMI para América Latina afirmó: “Normalmente, este trámite puede llevar entre dos y tres semanas, aunque a veces puede resolverse en menos tiempo”. Existe además un plazo obligatorio para que los miembros de la Junta examinen el expediente antes de su tratamiento. “Es muy difícil que esté aprobado a nivel de la Junta Directiva, board en términos del organismo, antes de mediados o fines del mes que viene”, agregó, en referencia al momento en que el directorio podría tratar el acuerdo.
El acuerdo entre la Argentina y el FMI sigue rigiendo la política económica del Gobierno en materia de financiamiento externo. La segunda revisión representó un desafío central para el equipo económico, que centró sus esfuerzos en normalizar la relación con el organismo y asegurar los recursos comprometidos. La validación formal del expediente será el próximo hito en la implementación del programa.