Cómo impactará en los precios de la carne el acuerdo comercial firmado con EEUU

El sector ganadero enfrenta problemas estructurales, donde la falta de oferta excede al aumento de la cuota de importación pactada con el gobierno de Donald Trump

La cuota de carne habilitada por Estados Unidos se amplió en unas 80.000 toneladas respecto de las 20.000 previas (AP Foto/Tony Gutierrez, archivo)

Luego de que los precios de la carne aumentaran sensiblemente en 2025, con subas cercanas al 70%, el sector ganadero comienza a analizar el impacto del acuerdo con EEUU, que busca impulsar las exportaciones hacia ese país, en un contexto de baja oferta.

Puntualmente, la cuota de carne habilitada por Estados Unidos se amplió en unas 80.000 toneladas respecto de las 20.000 previas, por lo que el cupo total ascenderá a 100.000 toneladas. En principio, la medida tendrá carácter temporal y regirá únicamente durante 2026, dado que fue dispuesta por una orden ejecutiva del gobierno de Donald Trump y no se incluyó en el tratado comercial.

Mientras tanto, en Argentina, según LCG, la carne subió 4,1% en góndolas durante las últimas cuatro semanas, siguiendo la tendencia registrada en diciembre, cuando el alimento fue uno de los que más se incrementó dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

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Según LCG, la carne subió 4,1% en góndolas durante las últimas cuatro semanas. REUTERS/Kaylee Greenlee Beal

Respecto al impacto del acuerdo, en el Gobierno aseguran que los precios de los cortes que no tengan tanta demanda en EEUU, como el asado, van a bajar en el mercado interno porque habrá más oferta al expandirse la producción para exportar, por ejemplo, lomo. No obstante, y más allá del pacto, la visión de los especialistas dista de esa mirada. Aunque influye, los problemas son de larga data.

Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), afirmó: “Lo que estamos viendo es falta stock ganadero y que los precios de la hacienda están cada vez más caros. En enero subieron entre un 6 y un 8 por ciento, según la categoría. Hay que ver cuánto va a pagar EEUU y si los exportadores van a vender a ese país o a China, y también si van a enviar carne flaca o carne buena. Eso es más un tema de exportación, pero lo que sí sabemos es que los valores no van a mermar”.

Por su parte, el coordinador de la Mesa de las Carnes, Dardo Chiesa, dijo que el acuerdo no debería tener mayor impacto en precios. “Estimo que lo que va a suceder es un redireccionamiento de los destinos de exportación, priorizando a EEUU por sobre China o la Unión Europea. Ya el consumo interno está demasiado tensionado para convalidar aumentos”.

Jamieson Greer, Representante Comercial de Estados Unidos, y el Canciller Pablo Quirno de Argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el consultor ganadero Víctor Tonelli, el análisis de fondo indica que el efecto sobre precios no se explica principalmente por ese volumen extra en la cuota de EEUU.

El especialista destaca que Argentina arrastra una fuerte reducción de stock, con una pérdida superior a tres millones de cabezas en los últimos años, y desde noviembre comenzó un ciclo de retención para recomponer rodeo.

Eso implica que, aun sin la nueva cuota, este año habría cerca de un millón menos de cabezas a faena y alrededor de 200.000 toneladas menos disponibles, generando una tensión entre oferta y demanda que ya estaba en marcha.

Tonelli subraya que “las 80.000 no van a ser las disparadoras de un precio diferente” en el mercado interno. Parte de ese cupo ya estaba siendo exportado pagando arancel —unas 25.000 toneladas el año pasado— y el resto probablemente se redireccione desde otros destinos, principalmente China.

Tonelli subrayó que “las 80.000 no van a ser las disparadoras de un precio diferente” en el mercado interno (Reuters)

Así, de acuerdo al analista, el principal efecto del acuerdo sería mejorar la rentabilidad exportadora por el ahorro arancelario, más que alterar sustancialmente la disponibilidad local.

La presión sobre los precios responde al cambio de ciclo productivo: menor faena, retención de hembras y agregado de kilos, procesos largos que condicionarán la oferta durante 2026 y parte de 2027. En síntesis, la ampliación de la cuota “confirma la tensión”, pero el faltante de ganado y los precios altos ya eran una problemática previa.

Consumo interno

De acuerdo al último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en 2025 el consumo aparente de carne vacuna se recuperó un 2,4% respecto al año anterior, alcanzando un total de 2,297 millones de toneladas res con hueso (r/c/h), lo que representa un aumento de 53,4 mil toneladas.

El consumo per cápita también creció, llegando a 48,4 kilos por habitante al año, un incremento del 1,2% (+0,6 kg/habitante/año).

Desde la entidad señalaron que el cierre de 2025 volvió a evidenciar que la ganadería argentina atraviesa una fase de transición compleja, caracterizada por la escasez de hacienda, la recomposición de precios y un frágil equilibrio entre producción, consumo interno y exportaciones.

“Los datos son claros y, lejos de ser coyunturales, reflejan las consecuencias acumuladas de varios años de sequía, liquidación de existencias y menor producción de terneros. La recomposición del stock será lenta y exigirá condiciones macroeconómicas y productivas estables para consolidarse”, precisan.

“Paradójicamente, mientras la producción total de carne vacuna cayó 1,1% interanual, el consumo interno mostró una leve recuperación. La clave estuvo en el frente externo, principalmente por el ajuste de las compras chinas en la primera mitad del año”, añaden.

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