Una de las consecuencias más impresionantes del cambio de clima post electoral es el derrumbe de la demanda de dólares. El Banco Central aportó un dato clave en un informe presentado hace 48 horas: en diciembre las compras de divisas para atesoramiento también se mantuvieron en niveles muy bajos, llegando a solo USD 1.100 millones. Previo a las elecciones el pico había superado los USD 4.500 millones.
La presentación difundida por el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, adelantó cifras del último mes del 2025, que recién se difundirán oficialmente a fin de mes cuando se conozca el informe de cambios correspondiente a diciembre. En la presentación, el Central resalta que el promedio de compras del último bimestre del año pasado fue de apenas USD 600 millones.
En los meses preelectorales tanto el público como las empresas compraron una cantidad récord de dólares: casi USD 30.000 millones en seis meses, tras la apertura del cepo. Ahora muchos necesitan salir a vender para hacer frente a consumos cotidianos, viajes o el pago de impuestos.
Esta caída sustancial de la compra de dólares por parte del sector privado, ya confirmada oficialmente, explica dos fenómenos que se están produciendo en enero. Por un lado, el Central acumula compras por USD 900 millones, lo que permitió que las reservas brutas ya suban a niveles de 45.399 millones de dólares. Solo ayer, la autoridad monetaria adquirió 80 millones de dólares.
Al mismo tiempo, el tipo de cambio se mantiene en los niveles más bajos de enero, a $ 1.455 el minorista, y por debajo de $ 1.430 el mayorista, alejándose del techo de la banda cambiaria.
Aunque todavía no hay cifras oficiales, todo parece indicar que la demanda de dólares para atesoramiento del sector privado se mantiene en niveles muy bajos. Se trata de un dato clave para que el BCRA pueda mantener el ritmo de compra de dólares y consiguiente emisión de pesos, por ahora sin peligro de un impulso sobre el tipo de cambio ni la inflación.
El Central reiteró que el objetivo es comprar al menos USD 10.000 millones y aprovechar la gradual mejora de la actividad para remonetizar la economía, a través de la emisión de pesos.
Las buenas señales del mercado cambiario van de la mano de otras tendencias también positivas desde lo financiero. YPF, por ejemplo, colocó ayer un nuevo bono por USD 550 millones en el mercado internacional a una tasa del 8,10% anual. Esta transacción volvió a dejar en claro la mayor demanda por parte de inversores por deuda de emisores locales.
Además, ayer fue otra jornada favorable también para los bonos en dólares con subas generalizadas en torno a 0,7%. De esta manera, el riesgo país perforó los 550 puntos básicos, mostrando una reducción del 2,7%.
Se trata de un dato relevante, que va de la mano de la acumulación de reservas que consiguió el Central en las últimas semanas. La preocupación del mercado está muy centrada en la necesidad de fortalecer el balance del BCRA y hacia allí se encaminan los esfuerzos de la denominada “fase 4” del plan monetario.
El objetivo del equipo económico es cimentar el camino para volver a los mercados internacionales, aunque el propio Luis “Toto” Caputo indicó que la intención al mismo tiempo es bajar la dependencia de Wall Street.
Hoy habrá en el mercado un interesante caso testigo con la emisión de bonos de Ecuador en el exterior, por primera vez en siete años. Al igual que la Argentina, se trata de un país que también arrastra un historial de defaults y muchos cambios políticos. Sin embargo, ahora el mercado se muestra más receptivo a emisiones con rendimientos en dólares atractivos, en un momento de baja de las tasas en Estados Unidos.