
A pesar de la inflación y de las señales de un comienzo de caída en los niveles de consumo, la actividad gastronómica sigue mostrando indicadores positivos. Según Miguel Haslop, interventor de la Seccional de la Cidaud de Buenos Aires de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra), el gremio que agrupa a los trabajadores del sector.
“El pico de demanda en el sector gastronómico sigue”, expresó Haslop en declaraciones a Radio Mitre. “Puede ser es una actividad muy asimétrica, donde una cosa son los corredores turísticos como Puerto Madero, Palermo y la avenida Corrientes donde se mezcla la demanda local con el turismo dolarizado. Para comer en Puerto Madero un turista gasta USD 30 y come con la mejor calidad del mundo y después está el boliche chiquito que tiene que pelear el precio de la carne en el Mercado Central”, describió el representante sindical.
PUBLICIDAD
“La actividad hotelera gastronómica esta trabajando bien porque a la gente le quema la plata. Entonces dice ‘¿para qué guardar los pesos? salgo corriendo y me como un bife de chorizo’. ¿Qué vacaciones se pueden planificar con este nivel inflacionario? La gente se dice ‘mejor salgo afuera con la familia y como una pizza o un plato de ravioles’”, resumió.
Según el índice de consumo que elabora la Camara Argentina de Comercio (CAC), el sector de recreación y cultura -donde se incluye salidas, gastronomía y turismo- aún muestra tasas de crecimiento significativas con un avance estimado de 26,2% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior, luego de las abruptas caídas a raíz de la pandemia y un proceso de reapertura y recuperación que fue más lento que en otros sectores.
PUBLICIDAD

El gremio de los trabajadores del sector de gastronomía y turismo cerró una paritaria de 106% de incremento por el año pasado y ahora busca un aumento del 30%. La explicación es que los salarios promedio del sector se mantuvieron bajos luego de la salida de la pandemia y aun están por debajo de la canasta básica alimentaria.
“Vamos a intentar juntarnos mes a mes con los empresarios para ver cómo estamos, somos socios y por lo tanto lo que queremos es mantenernos a flote ver la forma de llevar esto adelante. Intentar que la actividad llegue a buen puerto, pasar esta tormenta, que en algún momento va a pasar. Y para eso tiene que haber dialogo constante”, agregó.
PUBLICIDAD
Haslop manifestó que en el sector sindical ya no se cree en la pauta de 60% de inflación anual proyectada por el Gobierno. “Creo que nadie lo cree a eso; lamentablemente en este espiral inflacionario salió la caja de Pandora y no sabemos a dónde podemos llegar. El principal perjudicado es el asalariado porque siempre es imposible pelear a la inflación. Nosotros estamos día a día con las cámaras empresarias para ve como podemos achicar. Lo que firmamos con los gremios es lo que ya la inflación nos comió durante los meses pasados es imposible equiparar para adelante”, aseguró.
“Tenemos una actividad que fue vapuleada por esa maldita pandemia; arrancamos muy abajo e intentamos nuestra organización ir mes a mes ganándole a la inflación con dos enemigos que son la precarización y la inflación”, dijo.
PUBLICIDAD

Según detalló el salario promedio del sector es de entre $100.000 y $120.000 más adicionales. “La maldita propina que usan los empresarios que la dan los clientes que reciben un buen servicio y se usa muchas veces de forma irregular como salario es por eso que firmamos 106% y estamos tratando de recuperar salario por un 30% más”, señaló.
“La aspiración de es mínimamente que el trabajador pueda cobrar la canasta alimentaria de $165.000. En este momento estamos abajo un poco tenemos que superar esa canasta básica. Las cámaras hoteleras están trabajando muy bien, con tarifas dolarizadas, eso nos da pie para sentarnos pedir un 30% de reacomodo y que no se asusten”, agregó.
PUBLICIDAD
También destacó que los empleados son los responsables de brindar un buen servicio. “Con salarios bajos se pierde el servicio. Un compañero con sueldo bajo, que se perfeccionó, se capacitó, que habla idiomas, ¿con qué ganas va a ir a atender o brindar un servicio si tiene un sueldo magro? La gastronomía y hotelería pasa por el servicio y eso se tiene que pagar también”, destacó.
“Muchas veces las malditas propinas tapan cosas. Los empleados tendrían que cobrar un salario digno por brindar un servicio y son la cara del establecimiento, de la ciudad y del país para el turista extranjero y local”, concluyó Haslop.
PUBLICIDAD
Seguir leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Anastasia Daicich: “Muchos deudores zombies quedan afuera porque el problema es de solvencia”
La economista destacó en Infobae al Regreso que la crisis de exclusión financiera afecta a miles de familias atrapadas en un ciclo de ingresos insuficientes y deudas que no se resuelven con facilidades crediticias

El riesgo país volvió a bajar a la zona de 500 puntos, pero las acciones cayeron en Wall Street con Mercado Libre a la cabeza
Mientras que los bonos soberanos mejoraron, los ADR quedaron fuera de la corriente alcista de las bolsas de EEUU, en nuevos máximos. La acción de la empresa de Marcos Galperin se hundió 12,7% tras el balance. El dólar quedó a $1.420 en el Banco Nación y el BCRA compró USD 110 millones
El impacto de la importación de neumáticos: después de 64 años, cerró una histórica fábrica de Campana y despidió 150 empleados
La multinacional estadounidense era la única productora local de negro de humo, un insumo central para la industria del caucho. La medida generó una respuesta inmediata del sindicato y de la cámara sectorial

Una cadena de farmacias low cost cerró todos sus locales en la Argentina tras 20 años de operación en el país
Las sucursales que ofrecían medicamentos sin obras sociales dejaron de atender por problemas económicos y deudas laborales, según fuentes del sector



