Brasil es un equipo extraño y el resultado con Corea fue mentiroso: en ataque te mata, pero en defensa sufre horrores

La Verdeamarela goleó 4-1, pero fue un equipo absolutamente anárquico. No voy a decir que Brasil es arrollador, que es una máquina. Los cuatro de adelante no vuelven, no tienen ningún tipo de compromiso. Argentina tiene por dónde lastimarlo si le toca en semifinales

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El análisis de Martín Liberman del triunfo de Brasil

(Desde Doha, Qatar) Arrancó en serio la Copa del Mundo. Hay equipos que vienen en serio a ganar el Mundial, hay otros que vienen a participar, hay otros que sueñan con arañar los octavos de final. Brasil vino a ganar el Mundial, Argentina vino a eso, Croacia viene de ser finalista, Francia vino a repetir, Inglaterra vino a sorprender. Cuando De Paul abraza a Messi y le dice “un pasito más”. ¿Un pasito más hacia dónde? Hacia el sueño, hacia el objetivo. Hablo de Argentina y de todos estos equipos que llegaron a esta instancia, sumo a España y a Portugal.

Croacia jugó un gran partido, enfrente estaba un Japón que sorprendió a todos. Entonces entró atento a lo que podía proponer el rival, y tanta atención en el rival minimizó sus posibilidades. De hecho arranca perdiendo, pero lo saca adelante con un Perisic notable, con un Modric pensante que se fundió, el técnico lo sacó. La prórroga la aguantó Croacia, con un equipo más grande de edad, y con menos intensidad, y pateó mucho mejor los penales.

El segundo plato fue Brasil, volvía Neymar, y Tite lo juntó con Vinicius, Richarlison y Raphinha. Fue un equipo absolutamente anárquico, no voy a decir que Brasil es arrollador, que es una máquina, que es un equipazo. No es lo que siento. Veo que es inconexo, cortado, juega mal en defensa. Militao no puede jugar sobre la derecha. Thiago Silva es lento, Danilo juega incómodo sobre la izquierda, Casemiro queda muy solo en la mitad, Paquetá lo ayuda un poquito y los cuatro de adelante no vuelven, no tienen ningún tipo de compromiso. El compromiso que le ves a Di María, a Mac Allister, Brasil no lo tiene.

Eso te obliga a dejar cuatro o cinco, a estar muy atento, pero también te da ciertas libertades al atacar, podés tener superioridad numérica. Argentina tiene por dónde si le toca en semifinales, no estoy diciendo que sea fácil. Es un equipo extraño, cortado en dos, de mitad de cancha para arriba te mata y de mitad de cancha para atrás sufre horrores. Hoy sufrió muchísimo con Corea, el resultado es muy mentiroso, es real de mitad de cancha hacia adelante, pero mentiroso de mitad de cancha hacia atrás.

Raphinha, Vinicius Junior, Lucas Paquetá y Neymar celebran el grito del delantero del Real Madrid que abrió la cuenta para Brasil (AP Foto/Jin-Man Lee)
Raphinha, Vinicius Junior, Lucas Paquetá y Neymar celebran el grito del delantero del Real Madrid que abrió la cuenta para Brasil (AP Foto/Jin-Man Lee)

Estamos entrando en etapas definitorias, empezó un nuevo Mundial y se vive de otra manera. Esta historia de mato o me vuelvo a casa es brava, pero los que prevalecen son los más poderosos.

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