El penal por imprudencia de Rossi y las dos rojas que no mostró el árbitro: las polémicas en Boca-Gimnasia

El arquero xeneize le cometió infracción a Carbonero dentro del área en la jugada que abrió el tanteador. En el segundo tiempo, Ariel Penel omitió dos expulsiones

En el encuentro entre Boca Juniors y Gimnasia y Esgrima La Plata, válido por la Fecha 19 de la Liga Profesional, la emoción y algarabía que se generó al minuto 10 por el recuerdo y homenaje a Diego Armando Maradona en la Bombonera se cortó 5 más tarde por la infracción de Agustín Rossi sobre Johan Carbonero en el área local. El arquero de Boca fue imprudente a cortar un envío en el vértice del área grande y perdió con la velocidad del colombiano, quien la punteó y se dejó llevar puesto para conseguir la falta desde los 12 pasos.

Fue penal y nada más. La acción al disputar el balón la realizó en forma imprudente. El árbitro Ariel Penel acertó con su decisión y la idea de no sacarle tarjeta amarilla (de hecho los jugadores de Gimnasia La Plata le pidieron roja). No debió aplicarse amonestación porque es una disputa de balón con sola identidad de penal, es taxativo. Solo hubiera sido amarilla en caso de haberse considerado una ocasión manifiesta de gol o de un grado temerario considerable y no fue el caso de tal acción.

Todo Boca pidió penal a favor cuando Luis Vázquez cayó dentro del área tras chocar con un defensor de Gimnasia en la puerta del área grande. Sin embargo, Penel dejó seguir y tuvo razón: fue solamente disputa de balón dividida. Más tarde, Agustín Almendra se tuvo que ir expulsado por reaccionar con un puntapié desde atrás contra Emanuel Cecchini, que sí fue amonestado. El de Boca también recibió la amarilla, en el que fue un error del colegiado de turno ya que fue conducta violenta.

La roja al uruguayo Aleman estuvo bien mostrada: el volante del Lobo, que había sido amonestado en el primer tiempo por hacer tiempo de forma deliberada antes de sacar un lateral, ameritó la segunda amarilla por la vehemencia para ir a disputar el balón contra Fabra.

A falta de un cuarto de hora para el pitazo final, el juez ignoró lo que hubiera sido otra expulsión: Franco Torres disputó el balón en el aire, levantó la pierna y la bajó con excesiva fuerza sobre la humanidad de Vicente Taborda. A instancias de uno de sus asistentes, Penel le enseñó la tarjeta amarilla al delantero tripero, pero debería haber sido colorada por aplicar de forma voluntaria la suela del botín sobre el cuerpo del advesario.

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