La bienvenida y parafernalia quedó de lado. La preparación previa se activó hace rato y Daniele De Rossi está listo para salir a la cancha. Esta noche debutará oficialmente con la camiseta de Boca en el duelo contra Almagro, por los 16avos de final de la Copa Argentina (comenzará 21:10 en el estadio Ciudad de La Plata). Allá atrás en el tiempo, el mediocampista que tenía apenas 23 años, sin pelo ni su tupida barba de la actualidad, levantaba la Copa del Mundo con Italia.

Sin mayores dificultades en las Eliminatorias Europeas, la Azzurra dominó el Grupo 5 y dejó en el camino a Noruega, Escocia, Eslovenia, Bielorrusia y Moldavia. El entrenador Marcello Lippi consideró pieza fundamental a De Rossi más allá de su corta edad y le dio rodaje. Fue titular en casi todos los encuentros e incluso marcó varios tantos, exhibiendo su capacidad goleadora.

Al lado, se forjó con figuras de la talla de Gianluigi Buffon, Fabio Cannavaro, Alessandro Del Piero, Gennaro Gattuso, Francesco Totti (con quien también compartía vestuario en la Roma), Alessandro Nesta, Marco Materazzi, Andrea Pirlo y el argentino nacionalizado Mauro Camoranesi, que tuvo protagonismo gracias a él.

Tras la victoria 2-0 ante Ghana en el debut, Italia se enfrentó con Estados Unidos por la segunda jornada del Grupo E del Mundial 2006. De Rossi duró apenas 28 minutos en cancha por un codazo tremendo contra Brian McBride. El árbitro uruguayo Jorge Larrionda estaba cerca de la acción y divisó con detalle su fuerte golpe en el rostro del norteamericano, que quedó con la cara ensangrentada. Daniele protestó aunque internamente sabía que había cometido un error. El tribunal de disciplina fue terminante: 4 fechas de suspensión y posible despedida de la Copa.

El cotejo ante los estadounidenses finalizó 1-1 y la Nazionale se quedó con el primer lugar de la zona luego de imponerse 2-0 ante República Checa. De Rossi quedó excluido del compromiso ante los checos y también frente a Australia (octavos de final), Ucrania (cuartos) y el anfitrión Alemania (semis).

Para la gran final contra la Francia de Zinedine Zidane, Lippi apeló al famoso catenaccio y pobló el mediocampo con Gattuso, Pirlo, Camoranesi, Perrotta y Totti, más suelto. Arriba el faro fue Luca Toni. Daniele De Rossi volvió a estar entre los suplentes e ingresó a los 16 minutos del complemento en lugar de Perrotta. En Berlín pasó de todo: Zidane convirtió un penal picándola, Materazzi igualó de cabeza y más tarde el enganche francés le dio un cabezazo en el pecho al defensor italiano y se fue expulsado. El marcador no se movió y se dirigieron a la tanda de penales.

De Rossi, habitual ejecutor desde los 12 pasos, se encargó del tercero justo después de que David Trezeguet estrellara su remate en el travesaño. Con una formidable ejecución, aumentó la ventaja a favor de la Azzurra, que tuvo efectividad del cien por ciento: anotaron también Pirlo, Materazzi, Del Piero y Grosso (fue 5-3).

Y fue así que con apenas 23 años Daniele De Rossi alzó la Copa del Mundo. Hoy, con 36 y una mochila de experiencia en su espalda, mantiene el hambre de gloria y pretende bordarse estrellas con la camiseta azul y oro.

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