La migración es un derecho natural de las personas. Así lo entiende y lo transmitió el Comité Internacional de la Cruz Roja durante un taller que brindó días atrás en su sede central, ubicada en Hipólito Yrigoyen 2068. "Por naturaleza, Argentina ha sido siempre un país receptor de corrientes migratorias. Si bien asistimos a todas las personas del mundo, desde 2016, el movimiento de la población venezolana es el que más auge tuvo", explicó Diego Tipping, presidente de la institución. Un dato clave: hasta el momento, y a diferencia de lo que sucede en Colombia y Ecuador, la cantidad de migrantes que fueron ingresando al país no superó la capacidad de respuesta por parte del Estado.

Rodrigo Cuba y Diego Tipping, de Cruz Roja Argentina. Foto: Fernando Calzada.
Rodrigo Cuba y Diego Tipping, de Cruz Roja Argentina. Foto: Fernando Calzada.

RADIOGRAFÍA DE LA MIGRACIÓN EN ARGENTINA

Desde el 1.º de enero de 2016 hasta el 30 de junio de 2018 –según los datos de la Cruz Roja–, el Estado argentino otorgó 530.000 residencias a extranjeros, de las cuales cerca de 70.000 correspondieron a personas provenientes de Venezuela. Por otro lado, hay un número oficial de casi 150.000 venezolanos con radicación precaria, el primer paso de tramitación antes de la radicación definitiva.

Los motivos que trajeron a los venezolanos a nuestro país fueron variando, al punto de que ya se identifican tres etapas. La primera fue protagonizada por una oleada de jóvenes que vino a estudiar o a finalizar su carrera. La segunda, en cambio, trajo personas con estudios de grado y pregrado, económicamente activas, que enseguida lograron insertarse en el mercado laboral. En la actualidad, transitamos una tercera etapa, asociada a la reunificación familiar. Sobre este último, punto Rodrigo Cuba, director de Respuesta a Emergencias y Desastres de la Cruz Roja, asegura: "Desde octubre de 2018 hasta marzo de 2019, se registró un cambio sustancial respecto del perfil de las personas que ingresan en el país: bajaron los ingresos por aeropuerto y aumentaron los terrestres por frontera", sostuvo.
A través de la Disposición 520/19, publicada en Boletín Oficial a fines de enero de este año, la Dirección Nacional de Migraciones estableció un programa especial para migrantes venezolanos y se flexibilizaron muchísimo los mecanismos de ingreso al territorio nacional. "En el caso de los menores, solo necesitan la partida de nacimiento", dice Rodrigo Cuba.

A diferencia de lo que sucede en Colombia y Ecuador, la cantidad de migrantes que fueron ingresando al país no superó la capacidad de respuesta por parte del Estado.

La mayoría de los migrantes que ingresa a través de la frontera lo hace por Iguazú. Suelen salir de su país en taxi hacia Brasil. Luego, toman un vuelo de cabotaje con destino Foz de Iguazú para, finalmente, cruzar a pie a Argentina. Esta dinámica llevó a la Cruz Roja a instalar dos puntos de asistencia: uno en La Quiaca, provincia de Jujuy, y otro en Iguazú, provincia de Misiones. Allí, los miembros de la organización evalúan las condiciones sanitarias de las personas que ingresan. Además, y de ser necesario, se les entregan vouchers de transporte con el objetivo de facilitarles el trayecto hacia el lugar de destino dentro de Argentina. También se les ofrece ayuda para alimentación y alojamiento, se les otorga un kit de higiene y, a los menores, un kit lúdico.

ESTRATEGIAS DE ASISTENCIA

"Muchos llegaban y no tenían dónde vivir. En algunos casos, dormían en la calle o en viviendas precarizadas", explica Rodrigo Cuba. Frente a esta situación, la institución desarrolló un programa de asistencia que posee distintas estrategias y que apunta a mejorar las condiciones de vida y las perspectivas de futuro de estos individuos, que llegan esperanzados en busca de un mejor lugar para vivir con dignidad. "No se trata de darles una solución económica solamente: hacemos un acompañamiento en el antes y el después", subraya el director de Respuesta a Emergencias y Desastres.

El restablecimiento del contacto con los familiares de los migrantes es una de las líneas de asistencia que ofrece la Cruz Roja. Foto: Gentileza Cruz Roja.
El restablecimiento del contacto con los familiares de los migrantes es una de las líneas de asistencia que ofrece la Cruz Roja. Foto: Gentileza Cruz Roja.

Hoy, el Comité Internacional de la Cruz Roja brinda asesoramiento a muchos migrantes derivados por organismos del Estado. Como explica Cuba: "Derivan casos para que nosotros podamos evaluarlos de acuerdo con los criterios de vulnerabilidad. A través de una entrevista, se elabora un informe socioeconómico de la persona y se le entrega una tarjeta de débito con una carga de dinero específica, en la que está contemplado el alojamiento durante 45 a 60 días. El dinero para el financiamiento forma parte del llamamiento a donantes que ha hecho la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja".

La mayoría de los migrantes que ingresa a través de la frontera lo hace por Iguazú. Suelen salir de su país en taxi hacia Brasil. Luego, toman un vuelo de cabotaje con destino Foz de Iguazú para, finalmente, cruzar a pie a Argentina.

Al ser asistido por los miembros de la Cruz Roja, el migrante puede solicitar el "restablecimiento del contacto entre familiares". Eso significa que puede enviar una carta, hacer llamados de entre tres y cinco minutos de duración o enviar mensajes de audio. En tiempos de WhatsApp y de redes sociales, parece poco creíble que una persona no pueda comunicarse con otra. Para Rodrigo Cuba, la explicación tiene que ver con el cambio generacional.

Un llamado les cambia la realidad; los migrantes se pueden conectar y saber que su familia en Venezuela se encuentra bien. Foto: Gentileza Cruz Roja.
Un llamado les cambia la realidad; los migrantes se pueden conectar y saber que su familia en Venezuela se encuentra bien. Foto: Gentileza Cruz Roja.

"Hasta el momento, hay un registro muy bajo de adultos mayores. Eso tiene que ver con el arraigo que tienen a su país. Esos adultos mayores no tienen acceso a las redes sociales y son ellos a quienes progresivamente se les corta la luz en la casa o no tienen buen acceso a una línea telefónica. Un llamado les cambia la realidad; se pudieron conectar y saber que sus hijos están bien", explica. Y comparte un caso reciente que emociona: "Hacía dos meses que un chico de Venezuela no podía contactarse con su mamá. No sabíamos el número de teléfono porque él lo había perdido en el camino. Lanzamos una solicitud de búsqueda en Caracas. Los voluntarios de allí pudieron contactarla".

Hacía dos meses que un chico de Venezuela no podía contactarse con su mamá. No sabíamos el número de teléfono porque él lo había perdido en el camino. Lanzamos una solicitud de búsqueda en Caracas. Los voluntarios de allí pudieron contactarla.

Al migrante también se le explica cuáles son las herramientas que pueden abrir puertas laborales porque, como sostiene Cuba, "no es lo mismo preparar un currículum en Argentina que hacerlo en Venezuela o en Colombia". Además, la Cruz Roja brinda formación vinculada a microemprendimientos y ofrece asesoramiento en escolarización. Hay muchos mitos que suelen escucharse habitualmente, por ejemplo, que el migrante viene a "robar el trabajo" o a "saturar los hospitales". "Es importante repensar de qué manera la migración, las nuevas culturas y las oportunidades generan nuevas fuentes de trabajo", dice Tipping.

Al migrante también se le explica cuáles son las herramientas que pueden abrir puertas laborales, porque no es lo mismo preparar un currículum en Argentina que hacerlo en Venezuela o en Colombia.

UNA LEY, LA GRAN DEUDA CON EL VOLUNTARIADO ARGENTINO

El 19 de agosto se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria y, en Argentina, se cumplen tres años de la presentación de una ley que regula el trabajo del Comité Internacional de la Cruz Roja en el país. La ley actual con la que se manejan data del año 1893.

El proyecto de ley cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y, si bien no contempla ayuda económica, sí apunta a otras cuestiones que facilitarían la asistencia que presta la organización a lo largo y ancho del país, como la quita del IVA y la regulación del voluntariado. "En Argentina, la ayuda humanitaria tiene un impuesto. La ley también nos eximiría de los peajes. Es una réplica de las leyes que existen en el resto del mundo", subraya Tipping.

La Cruz Roja despliega anualmente 2000 voluntarios para atender situaciones de emergencia. Foto: Gentileza Cruz Roja.
La Cruz Roja despliega anualmente 2000 voluntarios para atender situaciones de emergencia. Foto: Gentileza Cruz Roja.

En ese sentido, Rodrigo Cuba explica que la Cruz Roja invierte mucho en formar, capacitar y acompañar a los voluntarios que participan de las distintas asistencias. "La ley apunta a entender al voluntario como una carga pública frente al empleador: permite que se pueda desplazar al voluntario hasta diez días al año, sin que se le descuenten los días de trabajo. Incluso, prevé también la posibilidad de ocupar hasta cinco días al año con el objetivo de capacitarlos. Esto es importante porque nosotros, por una situación de emergencia, desplazamos 2000 voluntarios al año. Hoy tenemos que prever la rotación para que eviten faltar al trabajo", dice Tipping. Y cierra: "Ser voluntario es entender que la vida en sociedad pasa por otro lado. No hay que pedirle todo al Estado. Somos un complemento, todos trabajamos por lo mismo: por las personas y por cuidar lo más valioso de las ellas en esos contextos complejos, su dignidad. Está bien que nosotros y la sociedad civil actuemos en esos escenarios. El Estado debe acompañar los procesos".

*La versión original de esta nota será publicada en la revista DEF Nº 129.