Mary Tapia
Mary Tapia

Creadora de un estilo que sublimó texturas de barracanes, las fibras del chaguar, entramados de picotes y flecos de mantas santiagueñas y los aplicó tanto a vestidos mini y maxi como a chaquetas de corte Chanel, levitas y vestidos túnica, Mary Tapia ( Tucumán , 1934- Buenos Aires, 2011) revolucionó modismos, usos y costumbres alrededor de los textiles etnográficos y predicó la construcción de un moda argentina.

El Museo Nacional de la Historia del Traje – Chile 832- exhibe hasta el 2 de septiembre la muestra Intima, Mary Tapia con la curaduría de Vicky Salías, la directora del Museo, quien articuló las piezas textiles que en el acervo del MNHT con la colección de ropas, objetos y correspondencia aportada por Bimba Zanada, la hija de la diseñadora y algunas colecciones privadas.

"La muestra sitúa los inicios de su carrera en contraposición con el panorama de la moda de fines de los 60's, e indaga en diversos perfiles de su vida. Más allá de la obvia referencia folk, plagada de textiles étnicos, lo que Mary Tapia legó fue una actitud y un modo de hacer en la moda local. Fue la primera diseñadora independiente que produjo sin hacer demasiado caso a las tendencias y que encontró su estética y la desarrolló de forma atemporal, mientras coqueteó con las artes visuales y con el rol inclusivo de la moda", señala Salías.

Mary Tapia, la “antropóloga de la moda”
Mary Tapia, la “antropóloga de la moda”

En el inicio del recorrido, se exhibe un panel con once columnas de papel con fotografías, artículos y destacados dispuestos en un patchwork que aluden tanto a la faceta de Tapia cual diseñadora pero también dan señales de su momento como actriz (ya en un film de José Martínez Suárez, o bien caracterizada cual Isabel Sarli en un café concert; Tapia trabajó en Los hijos de Fierro, de Pino Solanas y participó de los cortos experimentales Rata y Las nubes.

El tótem dedicado a Tapia da cuenta de sus viajes en búsqueda de textiles latinoamericanos entre 1970 y 2005 y los desglosa según las hojas de ruta: Colombia Ecuador y Paraguay, Perú y Bolivia, Sur de Chile y Argentina; México, Guatemala y Panamá, y Costa Rica y Venezuela. Se exhibe tanto la fotografía de un desfile en el "Cinzano Club" circa 1970, como a los fragmentos del álbum familiar junto a su hija y su nieta, fotografiada en blanco y negro por Oscar Smoje con uno de sus primeros diseños y también con un atuendo sportswear de jeans y zapatillas a un retrato en colores de Marcos López.

El Museo Nacional de la Historia del Traje y una retrospectiva merecida
El Museo Nacional de la Historia del Traje y una retrospectiva merecida

Cuatro exhibidores blancos reúnen tanto la correspondencia entre Tapia y su hija durante los viajes, como fragmentos manuscritos de El barracán y yo, un libro que planeaba en en los días previos a su muerte y con la colaboración de Amalia Sato, un vestido folk para niños que vistió su hija en un cumpleaños, así como también la colección de joyería en plata- de tupus- alfileres peruanos- a collares mapuches que usaba tanto en los desfiles como para acicalarse de modo privado.

Mary Tapia en París y la recreación de su taller hogareño

Uno de los hitos de su labor de diseñadora fue cuando una experta de moda francesa la invitó a mostrar sus diseños en París y al Salón de Pret à Porter. Mary llevó treinta y dos atuendos criollos en su maleta junto a un corto referido a su método textil realizado por Jorge Zanada- quien por entonces fue su pareja-, pero ante algunos desacuerdos tanto en la logística como con el idioma culminó mostrando los trajes en el teatro L Epée de Bois, previo ágape de empanadas y vino tinto y ante una audiencia de amigos artistas radicados en París. Asistieron Marilú Marini, Alfredo Arias, Juan Stoppani, Copi y en la primera fila, aplaudió don Atahualpa Yupanqui. Las fotografías y los recortes de periódicos documentan ese paso de Mary por París.

Desfile Pachamama Prêt à Porter, París, 1969 (Gentileza María Laura Carrasca)
Desfile Pachamama Prêt à Porter, París, 1969 (Gentileza María Laura Carrasca)

El recorrido de la muestra se extiende a la sala dos, que recrea el atelier hogareño de Tapia, su máquina de coser y también exalta algunos retazos de barracanes. Mientras que un maniquí en miniatura exhibe una pequeña túnica, un paño rojo dispuesto en el piso replica su método de corte. La mesa de trabajo no omite a la tetera de hierro ni las tazas de porcelana; el espacio huele deliberadamente a manzana y canela, atento a la ceremonia de un té negro especiado que el diseñador Mariano Toledo narra en el corto que acompaña a la muestra. La tercera sala de la Casa Museo zambulle al visitante en un recorrido por los diseños y por una recreación de la tienda.

"Mary Tapia" en el local 76 de la Galería Promenade

Pendiendo de perchas y de un exhibidor con alambres que ratifica su contemporaneidad, asoman una vestido mini de picote de lana, un chaleco con flores rosas, un vestido de chaguar, una túnica azul, otra que remixa punto smock con la morfología de una manta del Chaco, tapados de barracán y chaquetas de aguayo. Entre una y otra hilera de variaciones textiles, un maniquí viste una falda evasée y una chaqueta corta en color morado simulando el New Look de Dior y rematada con un cinturón textil con una hebilla de plata.

El manifiesto Pachamama Pret à Porter

En ocasión de la muestra en el Instituto Di Tella denominada Pachamama Pret à Porter, invitada por el crítico Jorge Romero Brest, Tapia enunció el siguiente manifiesto de moda: "En Buenos Aires, la última moda no llega nunca porque recién seis meses después hay que ponerse lo mismo que usan las europeas; en cambio que bárbaro lo que hacen nuestra kollas o las mujeres del Paraguay o las indias de Zuleta en barracanes, ponchos, tapices y guardas. Por todo eso crear una moda argentina se convirtió en mi obsesión".

Pachamama Pret à Porter
Pachamama Pret à Porter

El leitmotiv de la colección fue trasladado a la sala que indica el final del recorrido y donde pantalones y chaquetas dispuestos sobre maniquíes visten una selección arbitraria de las diversas colecciones de Tapia. Otro hito en su labor fue la performance improvisada en el Sauna Colmegna fechada en 1966; allí la modelo y cantante de la factoría de rock Mandioca, Cristina Plate desfiló sus túnicas cortas junto a un grupo de fisiculturistas que con minúsculos shorts practicaron levantamiento de pesas alrededor de las modelos. Tales fotografías asoman en blanco y negro desde una vitrina.

Y a modo de bonus track, otras dos salas del Museo exhiben, una colección de petos creado en un gesto de up-cycling por las diseñadoras de la firma de joyas Tota Reciclados. Los accesorios que van de la impronta barroca folk a algunos artilugios punk- junto a los parches de barracanes hay cadenas de metal y carteras en miniatura emulando una nueva etnografía e irrumpen desde maniquíes vestidos con toiles de liencillo.

Vestido correspondiente a la colección de 1967
Vestido correspondiente a la colección de 1967

La antropóloga de la moda

Mi bitácora de Mary Tapia remite a algunas entrevistas con la creadora en ocasión de la apertura de otra boutique en la Promenade durante 1990 y a la retrospectiva Identidad Criolla que en 2006, desde el ciclo Malba Moda celebró los cuarenta años de Tapia con la moda. Por entonces la periodista Felisa Pinto y experta en Tapia – quien en 1973 y desde su columna en el diario La Opinión la había bautizado como la Antropóloga de la moda, me invitó a participar como cómplice de una muestra que se propuso el rescate de sus prendas emblemáticas pero que también trazó una ruta textil enlazado con las nuevas generaciones de diseñadores que se apropiaron de los textiles del NOA y reformularon su discurso.

En un proceso de seis meses de labor en los que se rastrearon y se tomaron prestados los trajes de las usuarias y fans de Tapia (de Sofía González Bonorino, Malena Goglio, Lidia Laplacete, Victoria García Olano Cristina Urioste, Laura Yussem, Mecha Fernández y Lidia Papaleo) y los de los cultores contemporáneos del folk, Mary Tapia se refirió a su método ante los documentalistas de "Pampero cine", el director Mariano Llinás y el camarógrafo Agustín Mendilaharzu, mientras que el artista Carlos Trilnick ideó una videoinstalación a modo de pasarela textil.

En ocasión del montaje y cual directora de orquesta Mary Tapia dispuso que quienes trabajábamos allí y especialmente un joven cancerbero de los tesoros de la colección Costantini nos hincáramos de rodillas para buscar alfileres, observar la caída de las prendas y vestir los maniquíes ante su mirada atenta.

*"Intima, Mary Tapia"
Museo Nacional de la Historia del Traje, Chile 832, CABA
Hasta el 2 de septiembre
Entrada gratuita
Lunes | Cerrado
De martes a domingo, de 11:00 a 19:00


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