
Adriana Arango, presentadora y periodista, abrió su corazón y habló sobre las causas, consecuencias y marcas personales que le dejaron su detención por captación ilegal de dinero y estafa agravada en 2009, al detallar en una entrevista cómo las ambiciones empresariales y malas decisiones financieras precipitaron su caída.
La revelación, presentada en Las Menopáusicas junto a Yolanda Ruiz y María Elvita Samper, arroja luz sobre la responsabilidad asumida por Arango, que tras casi seis años privada de la libertad fue liberada el 24 de junio de 2015.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Durante la conversación, la comunicadora explicó que todo surgió de “errores financieros, administrativos de una empresa comercializadora de flores de exportación”.

Al hablar con María Elvira Samper, Arango reconoció que el deseo de hacer crecer el negocio hizo que perdiera de vista la magnitud de los riesgos asumidos:
“Nos quedó grande el negocio, quisimos crecer a un ritmo vertiginoso… El negocio de las flores es de grandes capitales, de grandes latifundistas. Nosotros, clase media pujante, con la plata que teníamos en nuestro patrimonio, crecimos a un ritmo desmesurado”, dijo.
Un dato importante aportado por Arango al espacio fue la consecuencia irreversible de su condena, aún vigente tras cumplir la pena bajo prisión y luego bajo detención domiciliaria: “Eso te limita para muchas cosas en la vida, para no poder tener una cuenta bancaria, para no poder volver a sacar un seguro de vida y para tener ese sello frente a la sociedad, porque no es solamente la condena penal, es la condena de la sociedad”, expresó en diálogo con Las Menopáusicas.

Durante la entrevista, la presentadora abordó el momento exacto en que todo colapsó. Señaló la coincidencia con el “escándalo de las pirámides en Colombia con DMG” en 2008 y precisó que su empresa comenzó a obtener préstamos de particulares para sostener el flujo de caja cuando los bancos dejaron de financiar su expansión.
“Empezamos a pedir plata con particulares, pero no éramos entidad financiera. Ese fue nuestro error”, detalló en la conversación y despejando cualquier manto de duda sobre las implicaciones de su condena.
El ciclo de ascenso y caída: ambición, irregularidad y condena social
Arango aseguró que tanto ella como su socio aceptaron cargos judiciales: “Aceptamos captación, no devolución de los dineros del público y el más doloroso, estafa agravada”.
Reconoció que, aunque su empresa contaba con registro legal y pagaba impuestos, las maniobras para sostener artificialmente el crecimiento la llevaron a ser etiquetada como “la reina de las pirámides sin serlo”, en referencia a la persecución social surgida tras el colapso del esquema de pirámides DMG.

La exconductora relató ante Samper y Yolanda Ruiz que la imposibilidad de reconocer temprano la crisis y la decisión de “tapar el sol con las manos” fue un error fatal.
“El problema fue que no supimos decir: nos equivocamos, estamos en una crisis económica, paremos esto”, reveló Arango, que además señaló las presiones del entorno mediático y social, así como su propia vanidad: “Había mucha ambición, había un ego muy inflado, porque es que yo era Adriana Arango, yo generaba credibilidad y confianza y creía que me las sabía todas”.
Asimismo, la presentadora señaló que, tras años de haber pedido perdón y reconstruir su vida, aún enfrenta “gente que me mira con recelo, con rabia… algún que otro comentario ofensivo y me toca tragarlo y seguir para adelante”.
Así fue su primer día en prisión
Ya en las instalaciones penitenciarias, Arango sostuvo que uno de los momentos más difíciles fue la reseña de ingreso, procedimiento que incluyó la identificación de sus huellas dactilares y la asignación de un número de prisionera.
“Acá eso se llama el TD, la identificación deca-dactilar, de los... de las huellas de los diez dedos de las manos”, dijo la presentadora al pódcast Las Menopáusicas.

Y agregó: “Uno muchas veces ha leído: aquí no entra el delito, sino el ser humano, de verdad. Todas muertas de miedo, incertidumbre. ¿Yo por qué llegué acá?”, marcando el momento en que se despojó de todas sus defensas externas y privilegios asociados a su vida previa.
Quien habló en el pódcast Las Menopáusicas fue Adriana Arango, presentadora condenada en 2009. Reveló que su primer día en la cárcel El Buen Pastor derrumbó su identidad anterior y la igualó al resto.
El procedimiento de ingreso y el impacto psicológico en la cárcel El Buen Pastor
Al describir el proceso de registro carcelario, Arango ofreció detalles sobre la formalidad y rigidez del protocolo, enfatizando la marcación de su identidad a través de la toma de huellas y la asignación de un número.
Durante la conversación con Las Menopáusicas, la presentadora compartió que ese primer encuentro colectivo en el calabozo resultó devastador pero a la vez liberador.

“Esa armadura con la que yo entraba, ‘es que yo soy Adriana Arango, yo vengo de la Bolivariana, yo trabajé en noticieros, yo me ganaba tanto’, se cae al piso y ahí empiezo a ser libre”, explicó.
En su testimonio también abordó el efecto inmediato del encierro en el ánimo colectivo: mujeres de diferentes edades y trayectorias compartiendo miedo e incertidumbre, sin distinguirse por sus antecedentes judiciales ni su pasado.
“Me logro liberar de toda la armadura y de toda mi artillería. Entonces, ya esto empezó y gracias a Dios empezó porque algún día va a terminar y no me toca patalear más”, concluyó la presentadora ante el pódcast Las Menopáusicas.
Más Noticias
Esta es la nueva tendencia para las cocinas en Colombia en el 2026: deja atrás las alacenas comunes
Un cambio en el diseño de interiores está impulsando el reemplazo de los muebles altos por alternativas más livianas y funcionales, según especialistas, priorizando el confort, la accesibilidad y un entorno visualmente despejado en el hogar

Hasta con un trapero: en video quedó golpiza a presunto delincuente señalado de hurtar en un establecimiento comercial en Cali
Las secuencias captadas muestran a individuos rodeando al presunto implicado, propinándole múltiples golpes antes de ser arrastrado hasta la vía pública

Estas son las mujeres del Pacto Histórico que defienden la gestión en Rtvc y piden continuidad de Hollman Morris: “Las redes no son estrados judiciales”
La carta está firmada por la senadora y representante electa Sandra Chindoy, por Yolanda Silva y por la senadora Gloria Flórez

Roy Barreras asegura que Gustavo Petro pidió no votar por él: “Un presidente no prohibe votar”
El candidato presidencial afirmó que el mandatario desincentivó su aspiración y expuso cifras electorales para sostener que existe un espacio político por fuera de los extremos



