Así es el único pueblo “privado” de Colombia: solo pueden entrar quienes están en la lista

Situado a dos horas y media de Medellín sus casas imitan la arquitectura colonial del campo colombiano

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Las construcciones en este lugar conservan una estética colonial - crédito Hoteles memorables
Las construcciones en este lugar conservan una estética colonial - crédito Hoteles memorables

En una nueva aventura, el creador de contenido especializado en turismo Camilo Duque visitó el que sería el único “pueblo privado” de Colombia, al que solo pueden ingresar quienes están en lista.

Acompañado por su pareja sentimental, luego de un viaje por Uganda, el paisa explicó que, además, podría tratarse del lugar con el mayor ingreso per cápita del país; ya que, para entrar es necesario contar con un inmueble, bien sea alquilado o comprado.

“No todos tienen permitido pasar. Solo quienes están en la lista pueden ver el increíble lugar que se esconde tras la puerta y es que, posiblemente, este sea el lugar con el mayor ingreso per cápita de toda Colombia porque no cualquiera tiene una casa encantadora en este pueblito”, explicó en un video que, en cuestión de horas, superó los dos millones de interacciones.

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Y es que las construcciones que llegan a iniciarse en este lugar deben conservar la estética colonial de algunos pueblos colombianos. De ahí sus costos elevados en venta y alquiler que, tras la llegada de hoteles, han llamado la atención de algunos turistas.

Con 150 casas construidas, Cauca Viejo parece un pueblo pequeño, detenido en el tiempo - crédito @camiloduque.z / TikTok

“Este es el lugar donde todo parece, pero no es. Las construcciones parecen hechas hace 200 años, pero en realidad son bastante nuevas”, además “este lugar parece un pueblo, con Alcaldía, con administración, con iglesia, con todo, pero técnicamente no es un pueblo. Es un lugar absolutamente fascinante, hermosísimo y perfecto”, detalló Duque.

Se trata de Cauca Viejo, una unidad residencial que se encuentra en situada en Jericó, pero “ha sido tan bien planeado y pensado”, que no solo transporta a sus visitantes “a la vida de los antiguos arrieros paisas”, sino que también tiene de todo.

En palabras de Camilo, “al caminar por sus pocas callecitas es evidente que la Alcaldía o, mejor dicho, la administración, ha hecho un trabajo meticuloso con cada detalle”, a orillas del río Cauca.

La única forma de entrar es siendo residente, propietario o teniendo reserva en alguno de sus exclusivos hoteles. O sea, si no estás en la lista, no entras” de ahí que Cauca Viejo se autodenomine “como el único pueblo privado de Colombia”.

De momento el “pueblo privado” de Cauca Viejo tiene 150 casas, en las que “el tiempo se ha mezclado de forma perfecta: Balcones, ventanas y puertas de los pueblitos arrieros, pero con piscinas, jacuzzis y todas las comodidades que quisiera cualquier viajero”.

Entre las montañas y con el rio Cauca a un lado, la naturaleza se mezcla con las casas - crédito  Así es Colombia / Facebook
Entre las montañas y con el rio Cauca a un lado, la naturaleza se mezcla con las casas - crédito Así es Colombia / Facebook

Semanas atrás, Camilo quedó atrapado entre una manada de monos en África ¿Qué pasó?

El último destino e Camilo, antes de visitar Cauca Viejo fue Parque nacional de Kibale en la zona sur de Uganda (África) en donde quedó atrapado en medio de una monada, luego de que él y su guía se adentraran en la selva:

“Esto es real. En este lugar, la guerra entre humanos y chimpancés comenzó hace años. Y aquí estoy yo, absolutamente rodeado por ellos. Los gritos, saltos, corridas y golpes al piso están literalmente a todo mi alrededor ¿Cómo terminé aquí?”, se preguntó, al estar en medio de una manada de Chimpancés.

Normalmente, las visitas duran de 20 a 30 minutos, pero Camilo logró introducirse en la manada al menos 2 horas, en las que analizó de cerca el comportamiento de los monos: “De un momento a otro la calma se rompió. Era como si un torbellino estuviera llegando hacia mí. La punta de los árboles comenzó a moverse bruscamente y fue allí cuando vi cómo el bosque se estremeció por primera vez. No sabía si estaban amenazándome para marcar su territorio o, simplemente, estaban celebrando algo”.

Así como los gritos y el comportamiento errático vino, se fue, sin que Camilo se hallara en peligro. Pronto entendió que lo monos son animales sociales, pero les gusta divertirse y cuidarse entre ellos. “No sé por qué, pero yo estaba tan emocionado y tan feliz de estar participando de ese momento que, incluso, lloré un poco”, admitió al final de su experiencia.